Turismo y educación, una veta reci'e9n explorada
La historia de Panamá es un retrato panorámico de su singular paisaje; pero, sobre todo, de su gente. Y todas las provincias del país -unas más que otras- procuran en estos últimos años hacerse un lugar como destino turístico internacional. Pero no bastará sólo una campaña promocional bien montada por parte del IPAT, sino la conciencia que se obtiene a través de la educación del país.
De allí que cada vez que el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) emprende una acción de promoción, tal como ha estado ocurriendo en las últimos años, sería conveniente también ver anunciada la presencia y el compromiso del Ministerio de Educación en tal dirección, pues para crear conciencia se requieren años de arduo trabajo educativo invertidos en la formación de los habitantes del país.
En ese empeño debe sumarse también la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pues lo que realmente nos distingue internacionalmente es nuestra riqueza medioambiental. Hay que recordar que, a pesar que Centroamérica representa sólo el 0.4% de la extensión territorial mundial, aquí se localiza el 8% de la biodiversidad del planeta. Pero estos datos los desconocen la mayoría de los panameños, entre los que podemos destacar también a los políticos y funcionarios.
Según el World Travel & Touris Council (WTTC), para el 2015 el crecimiento del turismo en el mundo se proyecta en 1.56 billones de visitantes; y Norte, Centro y Sur América recibirán el 18% del mercado mundial. Pero nada de esto se construye de la noche a la mañana. Mucho menos se estructura una cultura nacional acorde con esta estrategia donde la geografía y la historia deben basarse en un pueblo bien educado.
Toma un año construir un hotel, pero hasta una generación completa "dotar" del recurso humano adecuado. Otras naciones, Costa Rica y Colombia por ejemplo, no han descuidado este factor y, a pesar de sus múltiples inconvenientes, nos llevan la delantera. Hay que poner cuanto antes, manos a la obra.
De allí que cada vez que el Instituto Panameño de Turismo (IPAT) emprende una acción de promoción, tal como ha estado ocurriendo en las últimos años, sería conveniente también ver anunciada la presencia y el compromiso del Ministerio de Educación en tal dirección, pues para crear conciencia se requieren años de arduo trabajo educativo invertidos en la formación de los habitantes del país.
En ese empeño debe sumarse también la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM), pues lo que realmente nos distingue internacionalmente es nuestra riqueza medioambiental. Hay que recordar que, a pesar que Centroamérica representa sólo el 0.4% de la extensión territorial mundial, aquí se localiza el 8% de la biodiversidad del planeta. Pero estos datos los desconocen la mayoría de los panameños, entre los que podemos destacar también a los políticos y funcionarios.
Según el World Travel & Touris Council (WTTC), para el 2015 el crecimiento del turismo en el mundo se proyecta en 1.56 billones de visitantes; y Norte, Centro y Sur América recibirán el 18% del mercado mundial. Pero nada de esto se construye de la noche a la mañana. Mucho menos se estructura una cultura nacional acorde con esta estrategia donde la geografía y la historia deben basarse en un pueblo bien educado.
Toma un año construir un hotel, pero hasta una generación completa "dotar" del recurso humano adecuado. Otras naciones, Costa Rica y Colombia por ejemplo, no han descuidado este factor y, a pesar de sus múltiples inconvenientes, nos llevan la delantera. Hay que poner cuanto antes, manos a la obra.