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Último minuto en las primarias


El desarrollo político presupone un ciudadano más informado, y por ende, capaz de tomar mejores decisiones. Durante las primarias panameñistas y las del PRD medí con una modalidad sindicalizada. Los estudios también estremecieron mis creencias. Ahora dudo de alguna "verdad", por ejemplo, el ningún efecto de los debates sobre el voto.

Todos quienes medimos hasta mediados de agosto observamos una Balbina sobre el 50% de los votos, con 15 ó más puntos de ventaja. Los resultados finales contraen la distancia Balbina-Juan Carlos y duplican el resultado Cortizo. En la recta final acontecieron tres eventos que influyeron el voto: el debate de TVN, arrecio de la campaña negativa y los cierres de campaña. Medí los dos primeros.

Además realicé una primera medición antes, luego otra después del debate, y comparaba ambas. El 3% del voto admitió cambiar, para favorecer, sobre todo, a Nito, luego Navarro, y poco a Balbina. No parece mucho, pero, a los ojos de este investigador, habituado a escuchar a los electores reafirmarse en su decisión y nunca admitir cambio, resultó contundente. Lo sucedido me obliga a reconsiderar aquello de que "Los debates no hacen presidentes". Esta "verdad" resultó muy cierta dentro del panameñismo; pero, discutible para el voto PRD. El propio Cortizo explica que percibió en su caminar el efecto.

En las últimas dos semanas, Balbina perdió más adeptos, que atrajo indecisos. El balance final contrajo su votación. La campaña negativa -"qué fea aquella tiradera de lodo", dicen electores-, demostró que la capacidad de impactar permanecía agazapada en el inconsciente y mostraría sus garras el mismo día de la votación. La candidata, confiada en una cómoda ventaja, no la descalificó, pero tampoco montó una pesquisa implacable sobre sus efectos sobre el votante.

A quienes suponen que la publicidad hace presidentes, tengo malas noticias: toda campaña es más política que mediática. El elector duro de Balbina que la veía como hija del pueblo y a Navarro como rabiblanco, lució inmune al sonsonete de la falta de palabra y la repetición interesada de cuñas. La propaganda negativa tuvo incidencia, eso sí, sobre un indeciso en la misma hora final.

La inversión publicitaria supera los 3.2 millones. La televisión obtuvo la mayor parte del pastel. Juan Carlos Navarro fue el que más gastó entre todos los candidatos del PRD y del Partido Panameñista. Su confianza en que los medios entregarían el triunfo terminó defraudada. Invirtió B/. 12.00 por voto. Balbina, menos de la mitad.

No conozco evento con mayor capacidad de captar el interés de los ciudadanos, que la contienda política. Ojalá este 2009, la acogiéramos, además de "ring" para enfrentarnos como universidad para aprender.

101 años de Panamá América

 
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