Un camino todavía por hacer
Son sólo algunos apuntes surgidos al calor de un seminario centroamericano (incluye Panamá) sobre el tema de la descentralización y el desarrollo local, que expresan problemas y caminos por hacer.
1.-A pesar de que en muchos países se ha avanzado en algunos aspectos en cuanto al proceso de descentralización y afianzamiento de las autonomías locales, la mayor parte del camino está por hacerse y no es una tarea fácil.
2.-En el plano jurídico, en todos los países existen artículos constitucionales que entraban la posibilidad de impulsar decididamente la descentralización, pues corresponde a constituciones que expresan el Estado centralista. Es importante reformarlos o diseñar nuevas constituciones más acordes con las necesidades actuales.
3.-Se agitan las inercias de la cultura centralista, expresadas en una forma de pensar y una conducta generalizada. El tema no está en la agenda principal, lo que refleja el vacío sistemático de competencias, recursos y poder a nivel local y en la calidad de vida de sus habitantes.
4.-En lo económico se dan prácticas rituales sin recursos financieros, técnicos reales hacia los municipios, y en lo local muchos municipios siguen estando subsidiados y no consiguen generar recursos ni un eficiente marco tributario municipal, expresado en las limitaciones y la recaudación a través de las altas morosidades que padecen los gobiernos locales.
5.-No existe carrera administrativa para los municipios, y muchos de los pocos funcionarios que se les capacita dan el salto hacia el sector privado atraídos por mejores condiciones de trabajo. Es necesario el fortalecimiento de la carrera administrativa. Profesionalizar al funcionariado local (capacitación a largo plazo y a todo nivel/incremento salarial y carrera profesional).
6.-La ciudadanía, la sociedad civil participa muy poco en las municipalidades después de dar su voto en las elecciones. Es necesario encontrar satisfactores sociales y tejer instituciones de relación entre las municipalidades y las comunidades.
7.-En lo político existen métodos y prácticas que afectan el desenvolvimiento del municipio y del entramado del poder local. En el fondo lo que se agita es el miedo a la democracia. El gobierno local ejerce un poder limitado, pues es un subconjunto del poder local articulado al centralismo estatal con rasgos oligárquicos o semioligárquicos. El esquema es de un gobierno centralista que controla el poder, a través del presidencialismo y una cultura autoritaria, asistencialista y paternalista. Es necesario el despliegue del ejercicio de la autonomía municipial en el marco de un proyecto democrático nacional.
8.-La productividad puede ser redistribuida territorialmente. La descentralización más expedita debe darse hacia los espacios territoriales. Pero es necesario crear instancias intermedias pero desde los intereses municipales pues una dimensión centrada en lo provincial (gobernador y consejo provincial) como estructura intermedia debilita lo local municipal. Debe levantarse una instancia de coordinación intermunicipal y con las agencias de desarrollo sobre el principio de subsidariedad.
9.-Vivimos un nuevo localismo donde el Estado es muy pequeño ante problemas internacionales y muy grande ante los problemas locales. Es necesario intervenir en forma inteligente y creativa para mitigar efectos negativos de la globalización en los municipios. No debe ser sólo dador de servicios sino gestor del desarrollo, pero es necesario el desarrollo de la capacidad gerencial fiscal y financiera de los municipios.
10.-Se trata de la democratización territorial del desarrollo socioeconómico. Es necesario crear formas de control democrático ciudadano de los vecinos y la gente cercana sobre el elegido a nivel local. En Colombia el candidato presenta un plan mínimo y puede ser revocado de su mandato después del segundo año por la gente. La descentralización es pues devolver a la comunidad el derecho de impulsar el proceso de desarrollo. La descentralización debe ser hacia los municipios pero también de estos a las organizaciones de base. Las municipalidades deben expresar las aspiraciones, necesidades y potencialidades de la sociedad civil, por lo que deben abrir las cauces de la participación ciudadana.
1.-A pesar de que en muchos países se ha avanzado en algunos aspectos en cuanto al proceso de descentralización y afianzamiento de las autonomías locales, la mayor parte del camino está por hacerse y no es una tarea fácil.
2.-En el plano jurídico, en todos los países existen artículos constitucionales que entraban la posibilidad de impulsar decididamente la descentralización, pues corresponde a constituciones que expresan el Estado centralista. Es importante reformarlos o diseñar nuevas constituciones más acordes con las necesidades actuales.
3.-Se agitan las inercias de la cultura centralista, expresadas en una forma de pensar y una conducta generalizada. El tema no está en la agenda principal, lo que refleja el vacío sistemático de competencias, recursos y poder a nivel local y en la calidad de vida de sus habitantes.
4.-En lo económico se dan prácticas rituales sin recursos financieros, técnicos reales hacia los municipios, y en lo local muchos municipios siguen estando subsidiados y no consiguen generar recursos ni un eficiente marco tributario municipal, expresado en las limitaciones y la recaudación a través de las altas morosidades que padecen los gobiernos locales.
5.-No existe carrera administrativa para los municipios, y muchos de los pocos funcionarios que se les capacita dan el salto hacia el sector privado atraídos por mejores condiciones de trabajo. Es necesario el fortalecimiento de la carrera administrativa. Profesionalizar al funcionariado local (capacitación a largo plazo y a todo nivel/incremento salarial y carrera profesional).
6.-La ciudadanía, la sociedad civil participa muy poco en las municipalidades después de dar su voto en las elecciones. Es necesario encontrar satisfactores sociales y tejer instituciones de relación entre las municipalidades y las comunidades.
7.-En lo político existen métodos y prácticas que afectan el desenvolvimiento del municipio y del entramado del poder local. En el fondo lo que se agita es el miedo a la democracia. El gobierno local ejerce un poder limitado, pues es un subconjunto del poder local articulado al centralismo estatal con rasgos oligárquicos o semioligárquicos. El esquema es de un gobierno centralista que controla el poder, a través del presidencialismo y una cultura autoritaria, asistencialista y paternalista. Es necesario el despliegue del ejercicio de la autonomía municipial en el marco de un proyecto democrático nacional.
8.-La productividad puede ser redistribuida territorialmente. La descentralización más expedita debe darse hacia los espacios territoriales. Pero es necesario crear instancias intermedias pero desde los intereses municipales pues una dimensión centrada en lo provincial (gobernador y consejo provincial) como estructura intermedia debilita lo local municipal. Debe levantarse una instancia de coordinación intermunicipal y con las agencias de desarrollo sobre el principio de subsidariedad.
9.-Vivimos un nuevo localismo donde el Estado es muy pequeño ante problemas internacionales y muy grande ante los problemas locales. Es necesario intervenir en forma inteligente y creativa para mitigar efectos negativos de la globalización en los municipios. No debe ser sólo dador de servicios sino gestor del desarrollo, pero es necesario el desarrollo de la capacidad gerencial fiscal y financiera de los municipios.
10.-Se trata de la democratización territorial del desarrollo socioeconómico. Es necesario crear formas de control democrático ciudadano de los vecinos y la gente cercana sobre el elegido a nivel local. En Colombia el candidato presenta un plan mínimo y puede ser revocado de su mandato después del segundo año por la gente. La descentralización es pues devolver a la comunidad el derecho de impulsar el proceso de desarrollo. La descentralización debe ser hacia los municipios pero también de estos a las organizaciones de base. Las municipalidades deben expresar las aspiraciones, necesidades y potencialidades de la sociedad civil, por lo que deben abrir las cauces de la participación ciudadana.