Un discurso humanista sobre la educación
El Foro Nacional sobre la Educación Panameña, que tuvo lugar el 13 de junio pasado, se trataron importantes temas del quehacer educativo nacional, como una medida de brindar y recomendar la formación y la preparación técnica y científica necesaria para disponer de hombres útiles y capaces, que sirvan de medio para profundizar el proceso de desarrollo social y económico del país. Por tales razones, nos identificamos con el interesante y excelente discurso pronunciado en la clausura de este importante Foro de gran trascendencia para el país, por la ilustre educadora, ex ministra de Educación, la Honorable Legisladora Dra. Susana Richa de Torrijos, quien expresó: "Durante este Foro hemos coincidido que no puede haber desarrollo humano sostenible sin una educación que ofrezca amplias oportunidades a todos los grupos de población, sin menoscabo de su condición económica, social o étnica, para tener acceso a la escuela, mantenerse con éxito en ella y continuar sus estudios. Una educación democrática, en donde la condición para ingresar y beneficiarse de ella dependa esencialmente de la vocación, aptitudes y aspiraciones de las personas, y no esté determinado por el dinero, las relaciones sociales o la influencia política que puedan tener las familias".
La Dra. de Torrijos, con mente desarrollada y con visión del presente y del futuro, atinó al decir: "Los participantes de este cónclave han puesto un acento especial en mejorar la calidad del Sistema Educativo. Se ha visto que al inicio del Siglo XXI, marcado por la revolución del conocimiento y la innovación, la educación debe salir del rezago en que se encuentra y colocarse en la constelación de los cambios económicos que mueven el mundo y comprometen el devenir de la sociedad panameña. Se vive un momento de renovación del saber en todas las esferas de la vida de las personas, lo cual implica un esfuerzo de adecuar la escuela, el currículo y las prácticas pedagógicas, así como los recursos de aprendizaje y los ambientes educativos, a esas circunstancias y demandas de una nueva época".
Igualmente, plantea otra realidad que viene consumiendo la vida del panameño y que se requiere cuanto antes enaltecer los valores humanos y combatir acremente los vicios y las malas costumbres en que se debate nuestra sociedad casi sin protección, cuando nos señala el camino a seguir: "Asimismo, invocar la enseñanza y vivencia de los valores del trabajo, la honestidad, el respeto, la solidaridad y la justicia social, en un medio que parece estar movido por antivalores, es igualmente una acción que no podemos soslayar y que debemos asumir con creatividad y sentido patriótico".
Otra realidad que apunta, es cuando sabiamente esclarece el panorama educativo en los siguientes términos: "Todos hemos coincidido que no podemos hablar de escuelas de calidad, si no contamos con docentes de calidad. Es urgente, entonces, pasar del diagnóstico a la proposición y a la acción. Requerimos promover la concertación e implementación continuada de las personas que son o aspiren a ser docentes en los diversos niveles del sistema educativo. Reconocemos que un buen maestro o profesor es un factor decisivo en el logro de aprendizajes de calidad de nuestros estudiantes".
Casi en la parte final de su discurso, la legisladora, con gran emoción, sigue dando luces alentadoras: "Mucho tiempo y energías se han dedicado a la discusión de la descentralización de la administración. Sin embargo, la propia Ley Orgánica establece que el sistema funcionará de modo descentralizado y los ejemplos exitosos a nivel mundial y la propia realidad histórica panameña aconsejan el uso de métodos y mecanismos que permitan a las escuelas, a las comunidades y regiones escolares con mayor flexibilidad en el uso de los recursos y aplicación de las normas para poder responder oportuna y eficazmente a los problemas y las demandas de su entorno económico y social".
Luego sentenció, con luces largas, lo siguiente: "Hoy siento que hemos dado un paso decisivo en la dirección correcta. El Foro que hemos realizado es una muestra de lo que somos capaces de hacer panameños y panameñas, cuando nos disponemos trabajar unidos por un destino y una causa común que vale la pena. Hemos realizado y consultado con ustedes los grandes problemas que enfrenta la educación y se han planteado alternativas para corregirlos y superarlos. Lo hemos hecho democráticamente, sumando a todos los sectores, sin exclusión, pues coincidimos con ese gran Estadista Panameño, que dijo: "Cuando más consultamos menos nos equivocamos".
La Dra. de Torrijos, con mente desarrollada y con visión del presente y del futuro, atinó al decir: "Los participantes de este cónclave han puesto un acento especial en mejorar la calidad del Sistema Educativo. Se ha visto que al inicio del Siglo XXI, marcado por la revolución del conocimiento y la innovación, la educación debe salir del rezago en que se encuentra y colocarse en la constelación de los cambios económicos que mueven el mundo y comprometen el devenir de la sociedad panameña. Se vive un momento de renovación del saber en todas las esferas de la vida de las personas, lo cual implica un esfuerzo de adecuar la escuela, el currículo y las prácticas pedagógicas, así como los recursos de aprendizaje y los ambientes educativos, a esas circunstancias y demandas de una nueva época".
Igualmente, plantea otra realidad que viene consumiendo la vida del panameño y que se requiere cuanto antes enaltecer los valores humanos y combatir acremente los vicios y las malas costumbres en que se debate nuestra sociedad casi sin protección, cuando nos señala el camino a seguir: "Asimismo, invocar la enseñanza y vivencia de los valores del trabajo, la honestidad, el respeto, la solidaridad y la justicia social, en un medio que parece estar movido por antivalores, es igualmente una acción que no podemos soslayar y que debemos asumir con creatividad y sentido patriótico".
Otra realidad que apunta, es cuando sabiamente esclarece el panorama educativo en los siguientes términos: "Todos hemos coincidido que no podemos hablar de escuelas de calidad, si no contamos con docentes de calidad. Es urgente, entonces, pasar del diagnóstico a la proposición y a la acción. Requerimos promover la concertación e implementación continuada de las personas que son o aspiren a ser docentes en los diversos niveles del sistema educativo. Reconocemos que un buen maestro o profesor es un factor decisivo en el logro de aprendizajes de calidad de nuestros estudiantes".
Casi en la parte final de su discurso, la legisladora, con gran emoción, sigue dando luces alentadoras: "Mucho tiempo y energías se han dedicado a la discusión de la descentralización de la administración. Sin embargo, la propia Ley Orgánica establece que el sistema funcionará de modo descentralizado y los ejemplos exitosos a nivel mundial y la propia realidad histórica panameña aconsejan el uso de métodos y mecanismos que permitan a las escuelas, a las comunidades y regiones escolares con mayor flexibilidad en el uso de los recursos y aplicación de las normas para poder responder oportuna y eficazmente a los problemas y las demandas de su entorno económico y social".
Luego sentenció, con luces largas, lo siguiente: "Hoy siento que hemos dado un paso decisivo en la dirección correcta. El Foro que hemos realizado es una muestra de lo que somos capaces de hacer panameños y panameñas, cuando nos disponemos trabajar unidos por un destino y una causa común que vale la pena. Hemos realizado y consultado con ustedes los grandes problemas que enfrenta la educación y se han planteado alternativas para corregirlos y superarlos. Lo hemos hecho democráticamente, sumando a todos los sectores, sin exclusión, pues coincidimos con ese gran Estadista Panameño, que dijo: "Cuando más consultamos menos nos equivocamos".