Un estudio de impacto ambiental disfrazado
Recientemente se conoció la noticia que la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) adjudicó un estudio por 1.7 millones de balboas a The Louis Berger Group, La Universidad de Panamá y el Smithsonian Institution para evaluar ambiental y culturalmente la Cuenca Occidental. Días después adjudicó a Dames & Moore un estudio socioeconómico de esta cuenca. No sabemos nada de la empresa The Louis Berger Group, ni cómo se formó este "Consorcio Consultor", aunque sería interesante que se investigara quiénes son sus dueños y funcionarios en Panamá. La empresa Dames & Moore fue la consultora que hizo los estudios ambientales del Corredor Sur y de Punta Pacífica, entre otros.
El arquitecto Ricardo Bermúdez ha puesto el "dedo sobre la llaga" al denunciar, con evidentes pruebas, que este "estudio" es innecesario, pues ya fue hecho. Los estudios detallados geográficos, geológicos, topográficos, hidrológicos, y cartográficos han sido hechos por la Comisión del Canal de Panamá desde hace décadas y actualizados constantemente por estudios de campo, aéreos y por satélite. Estos están ( o deben estar) en la ACP o en el Instituto del Canal. Además, el propio Smithsonian (STRI) ha realizado miles de estudios de fauna, flora y ecología de estas áreas, aparte de los realizados por la Universidad de Panamá y otros científicos panameños y extranjeros. Si esto es así, este "estudio", que ha sido contratado recientemente, sería una especie de fraude finamente elaborado, ya que hacer un documento usando "tijeras y goma" no cuesta 1.7 millones. Actualizar los datos existentes tampoco costaría más de 100 mil dólares. Por lo que veo este estudio tampoco fue a licitación, aunque sospecho que la ACP está eximida de este requisito legal.
Sobre el Smithsonians (STRI), coincido con el Arq. Bermúdez en que parece extraño e irregular que una entidad que se supone es sin fines de lucro, y que no tiene permiso para ejercer como entidad comercial en Panamá, participe de un contrato millonario de consultoría. Para mí esto es muy poco ético y moralmente deshonesto, y está desprestigiando al Smithsonian como institución, ya que se usará su nombre y prestigio para justificar un proyecto antisocial y ecologicida en gran escala, que afectará negativamente a más de 100 mil ciudadanos que viven en estas áreas y causará, además, un caos socio-político inimaginable. Y el STRI sabe que esto es así, ya que desde antes del contrato altos directivos de esta institución han estado defendiendo el Proyecto de los Embalses a capa y espada. La justificación o excusa de "estudios científicos" es un maquillaje muy poco convincente. No existe ninguna cantidad de dinero que justifique esta acción. ( Y esto vale también para la Universidad de Panamá, que tiene también "parte" en este asunto..) Ignoramos si las autoridades centrales del Smithsonian en Washington conocen de los detalles reales de esto, pero no tenemos duda que la verdad se sabrá tarde o temprano. Ojalá estemos equivocados, pues el prestigio de estas instituciones y de estos profesionales está a punto de irse al tanque séptico por unos dólares más, por omisión o por "comisión".
He llegado a la conclusión que lo que parece ser una obstinación ciega y una terquedad incomprensible en la ACP no es más que una obsesión irracional producto de ambiciones exageradas e intereses creados de beneficios personales de algunas personas, con las empresas billonarias que se proyectan crear con estos embalses. Y lo pero de todo es que parece ser que en esto nada tiene que ver los intereses del Canal de Panamá, ni del pueblo panameño. Creemos que el Gobierno Central debe tomar ya cartas en el asunto, pero seriamente. La "Comisión" que nombró anteriormente, a petición de los campesinos, estaba integrada por personas abiertamente favorables al proyecto, lo que los incapacita automáticamente. ¿No comprendo cómo es posible que la ACP haga contratos para estudios de dudosa factibilidad y utilidad por más de 2 millones de dólares, para un proyecto que ni siquiera se ha aprobado, y la Contraloría General no tenga nada que ver con esto?. ¿Cómo es posible, inclusive con la crisis económica que vive Panamá, que la ACP lleve ya gastados, incluyendo estudios, personal, consultores, propaganda, y etc., cerca de 10 millones de dólares, en un proyecto que no es proyecto, sino "una posibilidad"?
Coincido con el Arq. Bermúdez que la Ley 44 no autoriza a la ACP a hacer estos estudios, y menos si aún el Gobierno Central no ha aprobado ningún proyecto de embalses. Es claro que lo que la ACP está haciendo es un Estudio de impacto Ambiental (EIA) disfrazado. Sobre un Proyecto que la misma ACP ha admitido que está sólo en la fase de estudio y que no hay nada decidido. Lo que es también ilegal, no sólo, porque los EIA se deben hacer en base a proyectos planificados y aprobados, sino porque este costosísimo EIA debe hacerlo la empresa que, de aprobarse el proyecto, se le daría el contrato para hacer los embalses, y no debería pagarlo el pueblo panameño, que es lo que en realidad se esta haciendo truculentamente.
Esta demostrado que sólo el dragado profundo del Lago Gatún y del Alajuela, duplicaría su capacidad de almacenamiento de agua, lo que sería una alternativa mucho menos costosa y problemática, y suministraría suficiente agua para las ampliaciones del Canal y para las potabilizadoras del IDAAN hasta el próximo siglo. La ACP tiene un equipo de dragas especiales dejadas por los norteamericanos que hacen ( y siempre lo han hecho...) el dragado del cauce, por lo que no tienen que contratar equipo para esto.
Sólo quisiera terminar con una cita de un Informe Especial de la Oficina Nacional de la Pastoral Social-CARITAS de la Iglesia Católica, publicado hace sólo unos días: "El Proyecto de Ampliación de la Cuenca Occidental para el Canal de Panamá, carece de argumentos y métodos coherentes con la dignidad de las personas, con el desarrollo integral y con el bien común...La Autoridad del Canal de Panamá sólo ha accedido a suministrar información mínima de sus conclusiones, negándonos la información en que se sustenta, por ello, expresamos nuestro rechazo a los métodos propagandísticos, que más que contribuir al buen juicio, lo que hacen es alimentar aún más la desconfianza de la comunidad". (CARITAS, 17/04/2001.)
El arquitecto Ricardo Bermúdez ha puesto el "dedo sobre la llaga" al denunciar, con evidentes pruebas, que este "estudio" es innecesario, pues ya fue hecho. Los estudios detallados geográficos, geológicos, topográficos, hidrológicos, y cartográficos han sido hechos por la Comisión del Canal de Panamá desde hace décadas y actualizados constantemente por estudios de campo, aéreos y por satélite. Estos están ( o deben estar) en la ACP o en el Instituto del Canal. Además, el propio Smithsonian (STRI) ha realizado miles de estudios de fauna, flora y ecología de estas áreas, aparte de los realizados por la Universidad de Panamá y otros científicos panameños y extranjeros. Si esto es así, este "estudio", que ha sido contratado recientemente, sería una especie de fraude finamente elaborado, ya que hacer un documento usando "tijeras y goma" no cuesta 1.7 millones. Actualizar los datos existentes tampoco costaría más de 100 mil dólares. Por lo que veo este estudio tampoco fue a licitación, aunque sospecho que la ACP está eximida de este requisito legal.
Sobre el Smithsonians (STRI), coincido con el Arq. Bermúdez en que parece extraño e irregular que una entidad que se supone es sin fines de lucro, y que no tiene permiso para ejercer como entidad comercial en Panamá, participe de un contrato millonario de consultoría. Para mí esto es muy poco ético y moralmente deshonesto, y está desprestigiando al Smithsonian como institución, ya que se usará su nombre y prestigio para justificar un proyecto antisocial y ecologicida en gran escala, que afectará negativamente a más de 100 mil ciudadanos que viven en estas áreas y causará, además, un caos socio-político inimaginable. Y el STRI sabe que esto es así, ya que desde antes del contrato altos directivos de esta institución han estado defendiendo el Proyecto de los Embalses a capa y espada. La justificación o excusa de "estudios científicos" es un maquillaje muy poco convincente. No existe ninguna cantidad de dinero que justifique esta acción. ( Y esto vale también para la Universidad de Panamá, que tiene también "parte" en este asunto..) Ignoramos si las autoridades centrales del Smithsonian en Washington conocen de los detalles reales de esto, pero no tenemos duda que la verdad se sabrá tarde o temprano. Ojalá estemos equivocados, pues el prestigio de estas instituciones y de estos profesionales está a punto de irse al tanque séptico por unos dólares más, por omisión o por "comisión".
He llegado a la conclusión que lo que parece ser una obstinación ciega y una terquedad incomprensible en la ACP no es más que una obsesión irracional producto de ambiciones exageradas e intereses creados de beneficios personales de algunas personas, con las empresas billonarias que se proyectan crear con estos embalses. Y lo pero de todo es que parece ser que en esto nada tiene que ver los intereses del Canal de Panamá, ni del pueblo panameño. Creemos que el Gobierno Central debe tomar ya cartas en el asunto, pero seriamente. La "Comisión" que nombró anteriormente, a petición de los campesinos, estaba integrada por personas abiertamente favorables al proyecto, lo que los incapacita automáticamente. ¿No comprendo cómo es posible que la ACP haga contratos para estudios de dudosa factibilidad y utilidad por más de 2 millones de dólares, para un proyecto que ni siquiera se ha aprobado, y la Contraloría General no tenga nada que ver con esto?. ¿Cómo es posible, inclusive con la crisis económica que vive Panamá, que la ACP lleve ya gastados, incluyendo estudios, personal, consultores, propaganda, y etc., cerca de 10 millones de dólares, en un proyecto que no es proyecto, sino "una posibilidad"?
Coincido con el Arq. Bermúdez que la Ley 44 no autoriza a la ACP a hacer estos estudios, y menos si aún el Gobierno Central no ha aprobado ningún proyecto de embalses. Es claro que lo que la ACP está haciendo es un Estudio de impacto Ambiental (EIA) disfrazado. Sobre un Proyecto que la misma ACP ha admitido que está sólo en la fase de estudio y que no hay nada decidido. Lo que es también ilegal, no sólo, porque los EIA se deben hacer en base a proyectos planificados y aprobados, sino porque este costosísimo EIA debe hacerlo la empresa que, de aprobarse el proyecto, se le daría el contrato para hacer los embalses, y no debería pagarlo el pueblo panameño, que es lo que en realidad se esta haciendo truculentamente.
Esta demostrado que sólo el dragado profundo del Lago Gatún y del Alajuela, duplicaría su capacidad de almacenamiento de agua, lo que sería una alternativa mucho menos costosa y problemática, y suministraría suficiente agua para las ampliaciones del Canal y para las potabilizadoras del IDAAN hasta el próximo siglo. La ACP tiene un equipo de dragas especiales dejadas por los norteamericanos que hacen ( y siempre lo han hecho...) el dragado del cauce, por lo que no tienen que contratar equipo para esto.
Sólo quisiera terminar con una cita de un Informe Especial de la Oficina Nacional de la Pastoral Social-CARITAS de la Iglesia Católica, publicado hace sólo unos días: "El Proyecto de Ampliación de la Cuenca Occidental para el Canal de Panamá, carece de argumentos y métodos coherentes con la dignidad de las personas, con el desarrollo integral y con el bien común...La Autoridad del Canal de Panamá sólo ha accedido a suministrar información mínima de sus conclusiones, negándonos la información en que se sustenta, por ello, expresamos nuestro rechazo a los métodos propagandísticos, que más que contribuir al buen juicio, lo que hacen es alimentar aún más la desconfianza de la comunidad". (CARITAS, 17/04/2001.)