default

Un gobierno sin mandato


El 75% de los venezolanos decidió no concurrir a los comicios para elegir a una nueva Asamblea Nacional. En las principales ciudades, llegó a ser de hasta 80%. Este ausentismo abrumador puede responder a dos causas, tanto separadas como concomitantes, según cada elector: Rechazan el régimen chavista o lo desprecian. Tal vez algunos partidos opositores se quieran adjudicar el abstencionismo en virtud de su retiro de última hora, pero según muchos venezolanos, lo único peor que tiene el gobierno de Chávez es su oposición política.
Ese hermano y sufrido país, maldito por su abundancia petrolera, no tendrá salida hasta que surja un nuevo liderazgo opositor, que pueda encarnar realmente los anhelos democráticos y de probidad de esa gran mayoría no chavista. El abandonar los resquicios democráticos con la ilusión de que esto hará colapsar al régimen, simplemente no es realista. Aún los fraudes más sofisticados pudieran ser vencidos si ese 75% hubiera votado masivamente en contra de los adeptos a Chávez. Pero para entusiasmar al pueblo de esa manera se requeriría un liderazgo opositor con credibilidad, y lamentablemente hoy no existe. La tentación golpista sería otro grave error de la oposición y la tentación dictatorial sería la perdición de la salida pacífica. Ya el diputado Maduro, oficialista como todos los que quedan, ha anunciado que introducirá legislación para que Chávez "gobierne hasta el 2030". Semejante barbaridad sólo puede surgir de mentes dictatoriales.
Ahora bien, ante los hechos, debemos analizar la situación del régimen. Las denuncias de fraude cibernético y de inequidad del proceso electoral, son causa más que suficiente para cuestionar las credenciales democráticas del gobierno de Chávez, pero el abrumador ausentismo, certificado por la propia institución electoral estatal, señala una deslegitimación absoluta del régimen que desgobierna Venezuela. Pretender justificar los exabruptos diplomáticos y las constantes iniciativas gubernamentales para restringir la libertad, porque "el Gobierno de Chávez se ha sometido a más consultas populares que ningún otro" es una necedad.
Las consultas populares en donde el 75% se abstiene de participar no tienen legitimidad, y las pretensiones de eternización en el poder van en contra del sistema republicano. Tarde o temprano el sistema interamericano tendrá que reconocer que Venezuela no vive bajo un régimen de libertad y deberá aplicarle la doctrina Bethancourt.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América