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Un gran panameño


Una de las satisfacciones más grandes que he sentido luego de mi regreso al país, ha sido el triunfo de Irving Saladino en las Olimpiadas de Beigingt, gra cias a su fe, responsabilidad, perseverancia, honestidad, sacrificio y mucho amor a su patria y familiares.

Este humilde hijo de Colón, ha dejado los colores de la patria flotando en el cielo azul del universo y representa para todos nosotros un gran ejemplo de dignidad y de lucha para alcanzar su meta y lo debemos imitar para que Panamá logre ir adelante y alcance el progreso y desarrollo que viene ambicionando por mucho tiempo.

Ha sido muy justo y responsable el respaldo y reconocimiento que pueblo y Gobierno le han prodigado a este gran atleta al regresar a su terruño.

Así se reciben los grandes hombres, aquellos que han depositado todas las fuerzas de su espíritu y de su corazón para conquistar triunfos que colocan a la república en un sitial de honor y de gloria.

Ojalá que estos ejemplos, tan llenos de patria nueva, sean inspiración para todos los que vivimos en este suelo, por todos los que sirven en las instituciones gubernamentales, para todos los que tienen un compromiso con el pueblo y les está faltando la responsabilidad y la sensibilidad social para llevar un poco de felicidad y bienestar a quienes han sido escalón para lograr puestos de elección.

Panamá aún cuando joven, refleja una imagen de progreso y de crecimiento económico, pero aún quedan lastres de pobreza en los sectores marginados que pueden desaparecer si trabajamos con la inspiración, la responsabilidad y el patriotismo que llevaron a este gran panameño a alcanzar la victoria.

Reflexionemos en torno al triunfo de Saladino e imitémosle y estamos seguros que gobierno y pueblo trabajando con responsabilidad, perseverancia y amor a Panamá lograrán dar respuesta a las grandes aspiraciones de la nación.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América