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Un ministerio imperceptible



Es posible, como ha dicho a una veterana funcionaria, que los menores que delinquen sean un porcentaje minoritario de nuestra juventud. Es posible también que esas acciones se reduzcan a elementos que crecen en comunidades que registran condiciones económicas y sociales desastrosas. Es posible que quienes hoy constituyen el grueso de la delincuencia juvenil provengan de hogares disueltos o de padres indiferentes a la suerte de sus hijos. Pero, ¿no es acaso cierto que a finales de los años 90 se creó una entidad destinada a atender estos asuntos?
Primero se le conoció como el Ministerio de al Juventud, la Mujer... y todo lo demás, y luego como Ministerio de Desarrollo Social (MIDES), pero si se revisan las informaciones caudalosas sobre la desintegración de la familia y el incremento delincuencial de la juventud, la opinión pública se pregunta, ¿dónde está ese ministerio? De actividad discreta y casi imperceptible, parece una suerte de cartera clandestina donde poco sucede, porque nadie sabe dónde está ni qué ni cómo lo hace. Recientemente se ha hablado, por ejemplo, de llevar la educación sexual de los niños a partir de kinder, y esa entidad hasta ahora no se ha pronunciado al respecto.
Y mientras que la juventud sigue siendo pasto de una delincuencia organizada, y ya por estos años transnacionalizada, pareciera no existir ninguna alternativa saludable para esa juventud impetuosa que crece en el país. No se percibe organización, ni trabajos voluntarios, ni organismos promotores que canalicen sus energías. Tampoco estructuras que los enlace con el aparato productivo nacional, a fin de que obtengan la experiencia debida, que los prepare para las plazas de trabajo. Tampoco planes visibles para las llamadas "áreas" rojas.
Todo ello, pese a que en los dos últimos años surgieron en el país plazas de trabajo que van requiriendo cada vez más profesionales jóvenes. Desde 2004, el gobierno actual habló, y desde la presidencia se ha ensayado algo que ha sido denominado como "rendición de cuentas". Bueno sería que el MIDES rindiera cuentas, a ver si nos permite conocer algo sobre sus actividades.

101 años de Panamá América

 
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