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Un parque que es una vergüenza


En la Urbanización Pribanco, Los Angeles, corregimiento de Betania, existe un pequeño parque construido por el banco que financió el levantamiento de la mencionada barriada, desde hace ya muchos años. Su fin es el de proporcionar recreación y oportunidades para el ejercicio al aire libre a los residentes de este sector de la capital. Dolorosamente, en sus años de existencia, no ha recibido el mantenimiento y ornato que necesitan estos lugares para que puedan cumplir su cometido.
Bajo la administración alcaldicia de Mayín Correa se construyó una cancha de baloncesto y se instalaron diversos juegos para los niños (zurraderos, sube y baja, trapecios, etc.). Con el paso de los años todas estas instalaciones se han destruido y permanecen en estado de abandono.
Son muchas las personas de la tercera edad, jóvenes y niños que frecuentan este lugar en busca de un poco de recreación espiritual y para realizar ejercicios como caminar y, por lo general, encuentran un parque lleno de herbazales, basura, malos olores y una imagen que deprime y nos habla, elocuentemente, de la indolencia de funcionarios que todavía no han comprendido que ellos se deben a la comunidad y que su eficiencia, capacidad y honradez en el cumplimiento de sus deberes, son la mejor credencial para el éxito en sus funciones. Es con mucha frecuencia que los residentes de la urbanización tienen que recoger cuotas para pagar la limpieza y la eliminación de la basura, porque quienes tienen esa responsabilidad, no llegan oportunamente para realizar este trabajo, que es muy importante para los planes de mantenimiento de una ciudad limpia y ordenada.
No sabemos si es el Municipio o la Junta Comunal de Betania a quienes corresponde ofrecer los servicios de limpieza y ornato al parque de Pribanco, la obligación de hacer del mencionado lugar un punto de atracción y de convertirlo en orgullo de la campaña que se viene proclamando a los cuatro vientos: " Hacer de la ciudad capital: una tacita de oro". Lo que sí sabemos es que éste es una vergüenza para quienes tienen la responsabilidad de trabajar por el ornato municipal.
Es mucho lo que hay que hacer por los parques capitalinos, no importa el lugar en donde estén ubicados, por la importante misión que cumplen en beneficio de la comunidad. Por ningún motivo debemos descuidar su mantenimiento y ornato, de tal manera que quienes los frecuentan, encuentren un clima de paz espiritual y oportunidades para el ejercicio físico. Es otras latitudes, los parques merecen especial atención de los gobiernos y son orgullo para sus habitantes. ¿Por qué no lograrlo en Panamá?
No quisiéramos pensar que la indolencia e irresponsabilidad de algunas instituciones gubernamentales frente a sus compromisos para con las comunidades, están tocando las puertas del gobierno municipal, ni que la demagogia y la autopropaganda están por encima del trabajo constructivo y permanente tan necesario en estos momentos de crisis que vive la nación.

101 años de Panamá América

 
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