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Un peligro invisible: Las aguas negras


Lo normal e ideal es que toda familia, comercio o industria que utilice agua potable esté conectado al sistema de alcantarillado sanitario. Se calcula que un 75% del agua que usamos diariamente se convierte en aguas servidas o aguas negras, como comúnmente se les conoce. Estas aguas son altamente contaminantes, tanto para el ambiente como para la gente. En Panamá siempre se le ha dado prioridad a la construcción de nuevos acueductos, pero en cambio se ha dejado para más adelante la construcción del alcantarillado sanitario, etapa que pocas veces se llega a cumplir. Cuando las ciudades y pueblos del país eran pequeños, esta falta de alcantarillados no se sentía. Sin embargo, a medida que estas comunidades y ciudades han ido creciendo, el problema de derrame de aguas negras y contaminación de ríos y quebradas está haciendo crisis. En la práctica, esto ha creado una brecha entre la disposición de agua potable y la ausencia de alcantarillados para disponer de las aguas servidas en ciudades, pueblos y principalmente barriadas de emergencia. Sólo el 42% de las aguas consumidas a nivel nacional llegan al alcantarillado en forma de aguas servidas, muchas de las cuales terminan en los 207 tanques sépticos comunales que existen en todo el país, de los cuales 89 están en la ciudad de Panamá. Esto significa que el otro 58% no llega a ningún sistema de alcantarillado, y contamina los suelos, las aguas subterráneas y los cuerpos de agua naturales. Este es el peligro invisible que nos acecha.
En el área metropolitana de Panamá, el 68% de la población dispone de ambos servicios, acueducto y alcantarillado. En Panamá Oeste, sólo el 27% de las familias tienen ambos servicios; en Los Santos, el 25%; y en Veraguas, el 31%. Esto significa que, en el caso de la provincia de Los Santos, por ejemplo, habría que construir sistemas de alcantarillado para el 75% de los habitantes que hoy tienen agua potable; en el caso de Veraguas, el 69%; y en Panamá Oeste, el 73%.
El estudio para el saneamiento de la bahía de Panamá señala que como parte fundamental de este proyecto, es necesario construir 572 kilómetros de tuberías de alcantarillado sanitario y 165 kilómetros de tuberías colectoras adicionales, para conducir las aguas negras a puntos de tratamiento o de bombeo. Esto significa una inversión total de aproximadamente 56 millones de dólares.
La empresa privada se podría incorporar al programa de construcción masiva de alcantarillados, con diseño, construcción y financiamiento, si es necesario. La experiencia en este sentido es amplia, ya que cuando se aprueban los planos, a todas las empresas que desarrollan urbanizaciones privadas se les exige la construcción de sistemas de alcantarillado sanitario. En otras ocasiones, las empresas han participado en la construcción de alcantarillados sanitarios mediante el sistema de valorización, en donde los propietarios de los inmuebles pagan por las mejoras a largo plazo y con bajos intereses.
Se dice que Panamá es un país de servicio y turismo -pues el turismo requiere ambientes sanos y seguridad; y no tolera olores desagradables. Es por eso que es necesario cuanto antes un programa nacional de saneamiento para atacar este peligro invisible.
El autor también es especialista en Planificación Urbana y Regional.

101 años de Panamá América

 
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