Un premio para la activista Jane Fonda
Otro premio para Jane Fonda: en su convención nacional en Washington, la Asociación Americana de Mujeres Universitarias (AAMU) le entregó el trofeo "defensa de la justicia" a la famosa actriz. Celebran su "definida defensa del ambiente, de los derechos humanos y del papel de la mujer".
Según la biografía de dos páginas distribuida por la AAMU a la prensa, Jane Fonda ha luchado contra las pandillas en California, a favor de los habitantes de caseríos rurales en Tanzanía, los estudiantes de drama en Georgia y la preservación de los espacios abiertos en Montana. Se menciona su Oscar, sus libros de cocina y sus vídeos, además de la Fundación de la Familia Fonda que promueve "la justicia feminista, racial y del medio ambiente".
Pero la AAMU deja fuera ciertos datos importantes. No se menciona la película "Barbarella" ni a su marido Ted Turner ni a Jim Jones y su Templo del Pueblo, un culto apoyado por Jane Fonda como "la religión a la que me siento más cerca... porque trata todo lo que tiene que ver con la vida". Eso fue pocos meses antes de que se llevara a cabo el suicidio masivo en Guyana. Pero por encima de todo, no se mencionan las acciones llevadas a cabo por esta "activista comprometida" en el apoyo de sus ideas.
Estoy viendo la fotografía publicada por el New York Times, el domingo 16 de julio de 1972. Muestra a Jane Fonda con una gran sonrisa y tres cámaras colgando del cuello, mientras observa a un soldado con casco puesto y disparando un cañón antiaéreo. Otros siete soldados se pueden ver también.
La Fonda había volado al sureste asiático en apoyo a esos soldados, los soldados de Vietnam del Norte. El cañón era utilizado para derribar aviones y pilotos de Estados Unidos. La Fonda fue a Hanoi para demostrar su apoyo a una dictadura comunista y, especialmente, para desmoralizar a los prisioneros de guerra americanos.
En una serie de programas transmitidos por Radio Hanoi, Fonda denunció "el imperialismo americano", alabó el valor de los guerrilleros comunistas y exhortó a los soldados americanos a desobedecer las órdenes.
La gira de Fonda por Vietnam del Norte ya casi no se menciona. Y lo peor es que prisioneros de guerra fueron torturados por no quererse fotografiar junto a Jane Fonda y ser así utilizados en la propaganda del enemigo. El capitán naval David Hoffman fue colgado de un gancho por su brazo quebrado hasta que accedió a ser fotografiado con ella.
Luego, cuando regresaron los prisioneros de guerra y contaron las torturas sufridas, Jane Fonda los llamó "hipócritas y mentirosos". Y que yo sepa, jamás pidió excusas por esto ni por aplaudir la victoria comunista en el sureste asiático.
Jane Fonda tenía 34 años en 1972. Su determinación en apoyar a gobiernos totalitarios que mataban a sus compatriotas no fue un capricho de adolescente. Y ahora se le honra por "defender la justicia".
Columnista del Boston Globe.
Según la biografía de dos páginas distribuida por la AAMU a la prensa, Jane Fonda ha luchado contra las pandillas en California, a favor de los habitantes de caseríos rurales en Tanzanía, los estudiantes de drama en Georgia y la preservación de los espacios abiertos en Montana. Se menciona su Oscar, sus libros de cocina y sus vídeos, además de la Fundación de la Familia Fonda que promueve "la justicia feminista, racial y del medio ambiente".
Pero la AAMU deja fuera ciertos datos importantes. No se menciona la película "Barbarella" ni a su marido Ted Turner ni a Jim Jones y su Templo del Pueblo, un culto apoyado por Jane Fonda como "la religión a la que me siento más cerca... porque trata todo lo que tiene que ver con la vida". Eso fue pocos meses antes de que se llevara a cabo el suicidio masivo en Guyana. Pero por encima de todo, no se mencionan las acciones llevadas a cabo por esta "activista comprometida" en el apoyo de sus ideas.
Estoy viendo la fotografía publicada por el New York Times, el domingo 16 de julio de 1972. Muestra a Jane Fonda con una gran sonrisa y tres cámaras colgando del cuello, mientras observa a un soldado con casco puesto y disparando un cañón antiaéreo. Otros siete soldados se pueden ver también.
La Fonda había volado al sureste asiático en apoyo a esos soldados, los soldados de Vietnam del Norte. El cañón era utilizado para derribar aviones y pilotos de Estados Unidos. La Fonda fue a Hanoi para demostrar su apoyo a una dictadura comunista y, especialmente, para desmoralizar a los prisioneros de guerra americanos.
En una serie de programas transmitidos por Radio Hanoi, Fonda denunció "el imperialismo americano", alabó el valor de los guerrilleros comunistas y exhortó a los soldados americanos a desobedecer las órdenes.
La gira de Fonda por Vietnam del Norte ya casi no se menciona. Y lo peor es que prisioneros de guerra fueron torturados por no quererse fotografiar junto a Jane Fonda y ser así utilizados en la propaganda del enemigo. El capitán naval David Hoffman fue colgado de un gancho por su brazo quebrado hasta que accedió a ser fotografiado con ella.
Luego, cuando regresaron los prisioneros de guerra y contaron las torturas sufridas, Jane Fonda los llamó "hipócritas y mentirosos". Y que yo sepa, jamás pidió excusas por esto ni por aplaudir la victoria comunista en el sureste asiático.
Jane Fonda tenía 34 años en 1972. Su determinación en apoyar a gobiernos totalitarios que mataban a sus compatriotas no fue un capricho de adolescente. Y ahora se le honra por "defender la justicia".
Columnista del Boston Globe.