Un presidente en campaña
Nadie le quita su derecho al presidente Martín Torrijos. Otros mandatarios también lo hicieron en su momento y la ley los ha amparado. Nadie podrá decir, sin embargo, que él ha trasladado recursos a la campaña de su copartidaria Balbina Herrera. Por los motivos que sea ha mantenido una distancia, prudente para muchos y poco consecuente para sus propios copartidarios.
A mediados de la campaña electoral, trascendía que Torrijos tenía aspiraciones reeleccionistas para el año 2014. Bueno sería saber si la lectura que dejan sus recientes recorridos con la candidata presidencial de su partido, Balbina Herrera, lleva implícita la renuncia a tal posibilidad, o si es una variante con la misma meta.
Atenidos a las cifras, Martín Torrijos habría hecho un buen gobierno, pero ceñidos a temas como el del transporte, de la salud, de la seguridad y de la transparencia, todavía la evaluación está por verse, sobre todo, por la evidente incapacidad de los órganos de seguridad del Estado ante la delincuencia organizada. ¿Le será posible al mandatario hacer en esta área recorridos con la candidata Herrera?
De lo que no parece haber dudas es que los logros de Martín Torrijos le corresponden a él por completo, no así las partes negativas con las que ha tenido que cargar su copartidaria. En las últimas semanas se le ha visto inaugurando obras, lejanas a lo más importante para el panameño, la seguridad y la prevención.