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Un reto humano


En una reciente entrevista al diario La Nación de Argentina, el futurólogo Alvin Toffler manifestó su preocupación por el sistema educativo, porque las escuelas de hoy fueron pensadas hace 200 años para las fábricas de la Revolución Industrial, y no para nuestro tiempo, para el cual son necesarias instituciones públicas de avanzada en la búsqueda de una sociedad avanzada.
Toffler, de 72 años, oriundo de Brooklyn, afirma que más gente debe participar en el sistema educativo y los medios deben motivar para la educación. " Se debe involucrar en el proceso educativo a más actores. Debe participar la gente común, los padres, los jubilados, profesionales y especialistas en diversos oficios, gente con muchísimos conocimientos y habilidades". Se trata de incorporar al talento para que participen en actividades informales de capacitación, orientación y entrenamiento.
Imaginemos que las escuelas hacen un inventario de recursos entre familiares y padres de familia, incluyendo los de la Tercera Edad. El inventario puede ser ampliado por la Junta Comunal del Corregimiento y de manera conjunta se preparen talleres sabatinos y/o dominicales de capacitación y orientación. Los ancianos del barrio elaborarían conversatorios con los jóvenes sobre sitios o lugares que han desaparecido en la ciudad o la provincia, con el fin de darles referencias históricas y arraigo de pertenencia nacionales.
Al resto de los profesionales, y técnicos, con previo conocimiento de los planes de estudios de primaria, secundaria y hasta universitaria, prepararían sus talleres con el fin de lograr la adquisición de conocimientos prácticos que eleven la capacidad de los participantes. Estas experiencias pudieran ser intercambiables entre escuelas y corregimientos y con el patrocinio de empresas dispuestas a promocionarse de manera directa.
Médicos, Abogados, Artistas, Profesores, Artesanos, Psicólogos, Contadores, Administradores, en fin toda la gama de conocimientos dispersos, serían organizados y activados al servicio de la juventud y de quienes independientemente de su edad, quieran participar en este reto humano de auténtica solidaridad.
El aprendizaje continuo y la formación constante son el punto de partida para las demandas del nuevo siglo. Hoy sabemos que el conocimiento ha dejado de ser acumulativo y ya no se valora la capacidad de retener mucho saber. El acceso al conocimiento nos lleva a seleccionarlo, analizarlo y desarrollar en función de él, un nuevo conocimiento a partir de la crítica y el intercambio de flujos de información con otras personas.
Los centros educativos, incluyendo las universidades, deben abolir algunos viejos formalismos, para incorporarse en actividades extramuros que les permitan aportar y nutrirse, en y desde la propia comunidad, en la identificación de fortalezas y debilidades, de potencialidades y carencias. El laboratorio natural por excelencia es la propia comunidad, en donde los expertos e investigadores de nuestros centros de estudios superiores pueden ayudar, mientras adelantan sus investigaciones.
No podemos descartar los recursos tecnológicos que nos ofrecen las redes informáticas, así como otros métodos válidos para sistematizar y hacer más productivos estos talleres. La televisión y la radio también pueden incorporarse al proyecto, al igual que el resto de los medios masivos, para multiplicar las experiencias más eficaces.
Pero también hay que tener precauciones. Este reto humano es solidario y es ético por lo cual no deberá ser tomado por asalto por políticos partidistas y mucho menos por las garras del Neoliberalismo totalitario que en su ambición y voracidad, mutilarían los auténticos y democráticos objetivos de una participación plena de la sociedad civil colaborando para sí misma.
Ojalá que esta propuesta, sin derecho de autor, sea considerada por mis lectores y asumida como propia, para que comencemos poquito a poquito, pero con buen ritmo a realizarla. Ojalá que oídos receptores, manos laboriosas, voluntades creativas y amor a nuestra juventud, puedan conjugarse para bien del país.

101 años de Panamá América

 
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