default

Un símbolo que se extingue


El águila arpía, considerada el ave nacional de Panamá, ha sido inmortalizada muchas veces en las mejores piezas de plata y oro de los orfebres indígenas y coloniales. No obstante, se encuentra en peligro de extinción.
Cazadora solitaria de los bosques tropicales desde México hasta Argentina, es uno de los depredadores más destacados y está entre las cinco especies de águilas más grandes del mundo.
Sus alas extendidas llegan a medir hasta 2 metros y la hembra puede pesar unas 20 libras. Incluso sus huevos tienen tres veces el tamaño de uno de gallina.
Se alimenta de animales arbóreos; sus favoritos, los monos, aunque también disfruta de algunos reptiles como la iguana.
Las causas principales de su desaparición han sido la deforestación y el crecimiento demográfico que han dado como consecuencia directa la pérdida de su hábitat.
Por otro lado, es un ave cuyo ciclo reproductivo es muy largo. Una pareja de águilas arpías demora tres años en tener un pichón.
Panamá no escapa a está realidad, a excepción de Bocas del Toro, Chagres y Darién, hay pocos informes de su presencia en el país, aunque probablemente aún se encuentre en Kuna Yala y el norte de Veraguas.
El Fondo Peregrino-Panamá logró, por primera vez en el 2002, el nacimiento de pichones del águila bajo supervisión humana. Y hasta la fecha han nacido 21 rapaces.
Kathia Herrera, del Programa de educación Ambiental del Fondo Peregrino, comentó que la idea del programa es repoblar las poblaciones de águilas arpías que han sido diezmadas por la intervención del hombre.
Como parte del proyecto ya han sido soltadas algunas aves en Belice y otra en Bocas del Toro. Además, se organizan actividades de instrucción para los residentes de las comunidades aledañas a sitios en que se han detectado nidos, explicó Herrera.
Agregó que las aves son preparadas para que se acostumbren a la vida silvestre, se les permite cazar y gozan de absoluta libertad en el Parque Nacional Soberanía.
Debido a la importancia ecológica que conlleva la existencia de esta ave, en el 2002 se aprobó el proyecto de Ley No. 80 que declara el águila arpía como ave nacional, por representar a la nación desde la época precolombina.
Y es que, a pesar de que esta ave ha estado representada en el escudo de armas, la declaración nunca había formalizado legalmente.
Incluso la ley establece que toda persona que capture, trafique, cause daño o la muerte a esta imponente ave, sus crías, huevos y nidos, será sancionada con multa de hasta cinco mil balboas.
Panamá es considerada el último refugio de águilas arpías en Centroamérica, pero su hábitat esta siendo fragmentado y reducido día a día. Además, continuamente se capturan ejemplares destinados a zoológicos, museos o colecciones particulares.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América