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¿Un vertedero en la Cuenca?


Nos desayunamos con la noticia de que alguien del Ministerio de Salud (MINSA) había seleccionado un lugar llamado "Moscú", cerca de Nuevo Emperador, para hacer el vertedero de basura de Arraiján. Después se aclaró que no fue esa entidad, sino el consorcio JOBEFRA-SANIPLAN, a través de una consultoría en 1999, a solicitud del Ministerio de Planificación y Política Económica. No sabía que la "privatización" de la recolección de la basura había sido planificada por el MIPPE. Por los resultados que vemos, no fueron "planes" muy exitosos.
JOBEFRA es una consultora panameña, y tal vez podría aclarar ese asunto. Dicen que ésta presentó un informe en el que asegura que "no habrá contaminación de aguas subterráneas que pudieran ser potenciales fuentes de abastecimiento de agua potable o para uso industrial". Ello es muy dudoso, ya que a pocos kilómetros se encuentra la rivera del lago Gatún y la potabilizadora de Laguna Alta; además que las comunidades cercana, incluyendo a río Congo y Nuevo Emperador, utilizan agua potable de pozos subterráneos. El río Arado nace colindante a Moscú, y el vertedero propuesto está en la cuenca del afluente.
No existe una población llamada "Moscú" en Arraiján, según el Índice de Poblaciones y Lugares de Panamá. Está Bernardino Arriba, cercano al lugar, por lo que suponemos que debe ser una finca. Toda el área se encuentra dentro o limítrofe de la Cuenca del Canal. Según la Ley Ambiental y el Reglamento Ambiental de la ACP, jamás se podría dar permiso para construir un vertedero. También, en este sector pasa el Corredor Biológico Centroamericano, del que Panamá es signataria, por eso la idea de un vertedero allí es absurda y ofensiva. Uno de los estudios de impacto ambiental más estrictos que considera la ANAM, de categoría III, son los vertederos, que necesitan de la aprobación de las comunidades afectadas, a través de un foro.
El Puente Centenario está a pocos kilómetros y su acceso a Arraiján más cerca aún. Los camiones de basura tendrían que pasar por Nuevo Emperador y otras nuevas barriadas. El MINSA y CREDESOL tendrán que olvidarse de "Moscú", porque es un proyecto imposible. Lo más razonable para el Municipio de Arraiján y Salud, es seguir depositando la basura en Cerro Patacón e iniciar ya la construcción de una planta de procesamiento de basura, entre la Panamericana y el Litoral. Hay tecnologías modernas utilizables para generar electricidad o incinerar basura.
¿Y todo esto qué significa para nosotros los panameños? Básicamente, que no le tengamos miedo a la apertura ni a la competencia. La globalización nos beneficia muchísimo más de lo que nos perjudica. Si nos ponemos a ver dónde en Panamá se pagan los mejores salarios, donde hay la mejor productividad y donde se genera la mayor riqueza, la respuesta la encontramos en aquellos sectores de nuestra economía que siempre han estado abiertos a la competencia extranjera de todo tipo (de bienes, servicios y personal humano). Estos sectores son la banca, la Zona Libre y los servicios en general.
En cambio, los sectores que han estado tradicionalmente protegidos, subsidiados y cerrados a la competencia extranjera (es decir, a la globalización) son precisamente los sectores pobres, improductivos y de bajos salarios, donde precisamente se concentra la mayor pobreza. A pesar que nuestra evidencia y la experiencia demuestra que la competencia y la apertura abren los caminos de la prosperidad, nuestros políticos -y una masa importante de panameños- siguen pensando de otra forma.
Esperemos que el próximo gobierno tenga esas "luces largas" para copiar las fórmulas ganadoras de otros países con estructuras similares a Panamá que han sido exitosos a través de la apertura. Amanecerá y veremos.
(enripan1973@hotmail.com)
"Yo sólo quiero que esto no vuelva a pasar, quiero que la juventud sea más seria. El ángel de la guarda salvó a Heidi, de lo contrario, hoy estuviéramos llorando a mi segunda hija por culpa de unos irresponsables que son protegidos por mamita y papito y que tienen plata para que los saquen del país. Ellos compran testigos, abogados y acaban con una ciudadana honesta", manifestó enérgicamente Magali.
La madre también pide que le devuelvan los documentos de Heidi, pues en el accidente alguien robó su billetera. No le interesa el dinero, sólo los documentos personales para reclamar a la aseguradora del auto que fue pérdida total.
En el accidente automovilístico los dos vehículos, después de venir corriendo desde la Calzada de Amador, fueron a dar al Restaurante Tamburrelli de calle 50. Destruyeron la fachada, impactaron contra otros autos y acabaron con las cuatro motocicletas que hacían repartos a domicilio.
Jacomo Tamburrelli, uno de los propietarios, aún está sorprendido por lo sucedido. Su local está tan alejado de la calle que nunca pensó que algo así pudiera ocurrir
No se han calculado aún los daños y por lo pronto un constructor está desmantelando la parte frontal del establecimiento para reconstruirlo.
Tamburrelli asume que los responsables del accidente van a cubrir los gastos en los que incurra, por su parte ellos repararán lo más pronto posible el local para luego pasarle la cuenta.
Mientras que Mary Montequin, arrendataria del local contiguo a Tamburrelli y propietaria del salón de Belleza Kutz, también afectado, manifestó que los daños a su negocio ascienden a unos B/. 500. Resultó con dos vidrios grandes quebrados, un hueco en el mueble de la recepción, entre otros.
A esos de las 2:00 de la tarde del día del accidente habían terminado unas remodelaciones al local de Montequin.
Ella recuerda que ese domingo lloraba porque los bomberos no la dejaban pasar a ver cómo había quedado su establecimiento. Cuando por fin entró, se encontró con parte del equipo de sonido de los autos involucrados, vidrios y sangre.
Hasta ahora nadie ha asumido la responsabilidad económica, por lo que pidió a las autoridades que tomen conciencia, porque si su salón hubiese estado abierto y el restaurante más concurrido, "una desgracia mayor habría tocado a varias familias y hoy lo estuviéramos lamentando".

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