Una ampliación conveniente
Oponerse a la ampliación porque la gente de la Autoridad del Canal, nos caiga gorda, o porque se comporten como herederos del enclave colonial, o porque haya pobres en el país y nada les toque directamente, es peor que una tontería. Es pegarse un tiro en el pie, porque se privaría al Estado de mayores recursos para mejorar la situación, al tiempo que otras rutas nos sacarían más ventaja de la que ya nos llevan.
El ingeniero Drohan, quien trabajó toda su vida en el Canal, está opuesto a la ampliación. Dice que la distancia para los buques que se mueven entre Singapur y Hong Kong hasta la costa Este de Estados Unidos a través de Suez, es la misma que hacerlo por la ruta del Pacífico, pasando por Panamá. Y advierte, que por el Canal de Suez ya pasan barcos Post-Panamax, que son demasiado grandes para atravesar el nuestro. Si así fuera, con mayor razón deberíamos ampliar nuestro Canal; porque en peor situación estaríamos si seguimos dejando el campo libre a Suez para captar el tránsito de los barcos más grandes, que más dinero dejan.
En caso que los Post-Panamax decidan usar otras rutas y no pasar inicialmente por Panamá, no importa. Aquí tendremos nuestro canal ampliado aguardando a que se decidan y, mientras tanto, no estará ocioso, pues será usado por más barcos Panamax, dando la mano al hoy saturado y vetusto Canal. Se acabarán las filas. Construiremos mega puertos para Post- Panamax para que les sirva de incentivo para cambiarse a nuestra ruta.
Cierto, Suez puede rebajar sus peajes; pero, pagaremos pronto la deuda y podemos responder con la misma moneda. Igual puede ocurrir que los Post-Panamax, sean de petroleros que prefieren al más cercano Canal de Suez. Pero nosotros apostaremos a los portacontenedores, que se reparten entre todas las rutas. El petróleo no es eterno y será reemplazado pronto por hidrógeno. ¿Qué van a hacer entonces los tanqueros? Los porta contenedores, en cambio, son el presente y el futuro.
Como hemos dicho, es como ampliar un viejo hotel. Si no vienen más huéspedes, no importa; allí está la ampliación para cuando se decidan. Y en todo caso, es mejor que sobre espacio a que falte. Con el Canal es igual.
Cuando lo ampliemos, lo paguemos y gane el Estado más dinero - como esperamos- entonces presionaremos por menos impuestos, más obras sociales y mejores escuelas. No antes. Uno puede repartir mayor riqueza, nunca la falta de ella.
El ingeniero Drohan, quien trabajó toda su vida en el Canal, está opuesto a la ampliación. Dice que la distancia para los buques que se mueven entre Singapur y Hong Kong hasta la costa Este de Estados Unidos a través de Suez, es la misma que hacerlo por la ruta del Pacífico, pasando por Panamá. Y advierte, que por el Canal de Suez ya pasan barcos Post-Panamax, que son demasiado grandes para atravesar el nuestro. Si así fuera, con mayor razón deberíamos ampliar nuestro Canal; porque en peor situación estaríamos si seguimos dejando el campo libre a Suez para captar el tránsito de los barcos más grandes, que más dinero dejan.
En caso que los Post-Panamax decidan usar otras rutas y no pasar inicialmente por Panamá, no importa. Aquí tendremos nuestro canal ampliado aguardando a que se decidan y, mientras tanto, no estará ocioso, pues será usado por más barcos Panamax, dando la mano al hoy saturado y vetusto Canal. Se acabarán las filas. Construiremos mega puertos para Post- Panamax para que les sirva de incentivo para cambiarse a nuestra ruta.
Cierto, Suez puede rebajar sus peajes; pero, pagaremos pronto la deuda y podemos responder con la misma moneda. Igual puede ocurrir que los Post-Panamax, sean de petroleros que prefieren al más cercano Canal de Suez. Pero nosotros apostaremos a los portacontenedores, que se reparten entre todas las rutas. El petróleo no es eterno y será reemplazado pronto por hidrógeno. ¿Qué van a hacer entonces los tanqueros? Los porta contenedores, en cambio, son el presente y el futuro.
Como hemos dicho, es como ampliar un viejo hotel. Si no vienen más huéspedes, no importa; allí está la ampliación para cuando se decidan. Y en todo caso, es mejor que sobre espacio a que falte. Con el Canal es igual.
Cuando lo ampliemos, lo paguemos y gane el Estado más dinero - como esperamos- entonces presionaremos por menos impuestos, más obras sociales y mejores escuelas. No antes. Uno puede repartir mayor riqueza, nunca la falta de ella.