Una ciudad congestionada
Panamá ha crecido a un ritmo muy importante, así lo reconocen quienes nos visitan, sea que estén en nuestra ciudad capital por primera vez, o que tengan tiempo de no venir por estos lares. Es innegable que la "tacita de oro" muestra una cara distinta, moderna, dinámica, es la metrópolis de Centroamérica.
Sin embargo, el crecimiento viene dándose de manera desordenada, aupado por la inmensa mayoría de las administraciones municipales y por los responsables de asignar la zonificación y la densidad de habitantes de las edificaciones. Tomemos en cuenta que se calcula que anualmente, ingresan al parque automotor unos 24 mil vehículos nuevos y salen únicamente unos cuatro mil; es decir, en los últimos diez años, tenemos un aproximado de 160 mil automotores adicionales circulando por nuestras viejas avenidas.
Con esos números, no hay manera que la ciudad de Panamá no esté congestionada la mayor parte de las horas hábiles.
Urge que las autoridades respectivas pongan todos sus esfuerzos para lograr atacar este problema, antes que nos veamos abocados a tomar medidas extremas, que conllevarán necesariamente sacrificio para los que aquí habitamos.
El "boom" inmobiliario que vivimos por estos días, puede afectar aún más la congestión, pero también puede ser afectado por la misma.
Nadie en su sano juicio invertiría en propiedades ubicadas en medio de una ciudad tremendamente congestionada, como lo está Panamá. Todavía estamos a tiempo, pero no mucho, de corregir este entuerto.