Una costosa cinta
Aunque ni es cinta ni es costera, razón tienen los que le llaman “costosa cinta” en vez de “cinta costera”. Frente a las voces que se han levantado –incluyendo a los arquitectos promotores del proyecto- debiéramos poner atención a lo que los españoles han llamado en su país “corrupción urbanística”.
En España, José Antonio Roca y Julián Muñoz están siendo procesados por el sonado “caso Marbella”. Uno obtuvo su libertad tras pagar una fianza fijada por la suma de un millón de euros y el segundo, cumple tres condenas relacionadas al caso. Malversación, prevaricación, cohecho, tráfico de influencias y alteración de precios en los contratos, fueron los titulares del momento. ¿Por qué la comparación? Nuestro frente de playa, la mar bella que ahora es objeto del fastuoso contrato costero, sí es comparable con el paisaje homónimo español que reflejaba la creciente demanda urbanística, edificios y casas suntuosas en la costa, rellenos y lujosos aparcaderos o club de yates, lo que me hace recordar lo que esta sucediendo aquí.
La primera campanada la dio el interés de la empresa Odebrecht, famosa en la región por escándalos de corrupción. Segundo, ésta gana la licitación. Tercero, ningún funcionario ha explicado cuál es el apuro por echar a andar un proyecto que ni siquiera se puede catalogar de urgencia notoria? ¿No les parece que cambiar el colapsado sistema de transporte y otros temas nacionales sí son prioridad? Cuarto, ya hemos escuchado sobre el sinvergüenza, descarado e ilegítimo beneficio exclusivo al Club de Yates, que nos costará 9 millones del total de 189 millones que costará el proyecto. ¿Dónde dejamos el beneficio al Hotel Miramar?
Y quinto, arquitectos ya han dicho que lo que se cocina no es ni la sombra del proyecto original que hacía énfasis en el paisajismo y las áreas verdes; pero en el actual, son 7 kilómetros de puro concreto.
Mientras en España ya hay más de 86 procesados y más de 100 detenidos por corrupción urbanística, en nuestro país, a pesar de todos los indicios, ni soñamos que algún día se investigue lo que a todas luces ha desfigurado lo bueno que pudo ser la cinta costera.