Una defensa soberana
Nunca, como en estos momentos, la figura del Monseñor Rómulo Emiliani se agiganta como el gran líder y máximo protector de las vidas y bienes materiales de las humildes y abandonadas comunidades de Darién y su ausencia la lloran miles de compatriotas que reconocieron en él el guía espiritual, al hombre que, sin regatear sacrificios y desvelos, se propuso llevar la verdad, el estímulo, el deseo de mejoramiento y el cambio de actitud hacia el progreso a una región de tantos recursos naturales y humanos, pero echada al olvido y al abandono por algunos gobernantes y políticos faltos de sensibilidad social que sólo vieron en la región un medio para satisfacer intereses partidistas y personales. Y fue justo de ese abandono y olvido del sector darienita que partió la gran obra de monseñor Emiliani en beneficio de los niños, mujeres y hombres de esta zona consiguiendo el mayor de los éxitos.
Con los hechos acaecidos en Paya y Púcuru, en donde cuatro panameños murieron víctimas del fuego graneado de paramilitares que, con frecuencia, hollan nuestro suelo, seguramente, el corazón de monseñor Emiliani está muy triste, porque él siempre estuvo predicando por la paz y la tranquilidad en esa zona fronteriza necesitada de más protección y de ayuda de las instituciones estatales. Y siempre manifestaba: "Volvemos a insistir que se debate en Darién la calidad del aprecio y respeto que sentimos por la soberanía de Panamá; de fallar aquí en la defensa de nuestro suelo patrio, mal podríamos cuidar un canal que nos pertenece. Queremos como provincia vivir en paz, progresar en todos los órdenes y necesitamos más seguridad. Hay poblaciones en donde se siente preocupación y nerviosismo y hay gente que está abandonando sus pueblos. Si esto sigue así, Darién se convertirá en tierra de nadie".
La Sra. Presidenta ha visitado las comunidades de Paya y Púcuro para informarse, en el mismo terreno, de lo acontecido y ha prometido a los moradores enviar más unidades de la Policía Nacional para reforzar la frontera con Colombia, a fin de evitar la entrada a suelo panameño de bandoleros que, desde hace mucho tiempo, han venido violando nuestra soberanía, secuestrando y trayendo la confusión y el terror a nuestras tranquilas y trabajadoras comunidades darienitas.
También expresó la Presidenta que gestionará con el gobierno colombiano más vigilancia y la presencia de mayor número de equipos militares en su frontera con el propósito de dar solución a este grave problema. La situación que se vive en Darién, sobre todo en Paya y Púcuru es muy grave y es necesario lograr una salida en el menor tiempo posible. Pueblo y gobierno están comprometidos en esta tarea y debemos seguir adelante sin desmayar.
Me alegra que hoy existan las capacitaciones a todo nivel y, en pocas horas les enseñan lo necesario. Me alegra también que más y más personas, sobre todo los jóvenes, busquen superarse a través de los cursos, foros, seminarios y de la cultura y la lectura. Sólo con la educación alcanzarán posiciones envidiables en la vida y será la base de un futuro prometedor. Lo que no se adquiera en las escuelas, debemos buscarlo fuera donde nos lo den. Eso es progreso y evolución.
Justine Pasek, la mujer panameña más bella del mundo, hace brillar la ocasión y hace honor de poder celebrar en grande los cien años (Centenario) de nuestra querida Madre Patria. Todos estos eventos deberán ser vistos con aquella alegría, amor, cariño, prosperidad, humildad, progreso y ante todo hermandad, para permitirnos celebrar con total armonía el centenario de nuestra hermosa república.
Exhorto a todos los hijos que residen en esta pequeña pero inmensa patria, en nuestros corazones, como también a aquellos que residen en el exterior, que nos mantengamos unidos y velemos siempre por nuestro Panamá, para que a la par de otros países seamos vistos como una nación que aspira confianza y mucha capacidad de desarrollo entre todos los panameños.
Recordemos y nunca olvidemos que es muy importante tener una querida madre, importante, pero, más importante son los hijos los que podemos hacerla importante. Cito para finalizar a nuestro gran poeta Ricardo Miró, quien se inspiró y expresó: "Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera..."
*Editor/Presidente. Ex Fundación de los Cine Clubes en Panamá y Director Ejecutivo de los Festivales Int"l de Cine en Panamá.
Con los hechos acaecidos en Paya y Púcuru, en donde cuatro panameños murieron víctimas del fuego graneado de paramilitares que, con frecuencia, hollan nuestro suelo, seguramente, el corazón de monseñor Emiliani está muy triste, porque él siempre estuvo predicando por la paz y la tranquilidad en esa zona fronteriza necesitada de más protección y de ayuda de las instituciones estatales. Y siempre manifestaba: "Volvemos a insistir que se debate en Darién la calidad del aprecio y respeto que sentimos por la soberanía de Panamá; de fallar aquí en la defensa de nuestro suelo patrio, mal podríamos cuidar un canal que nos pertenece. Queremos como provincia vivir en paz, progresar en todos los órdenes y necesitamos más seguridad. Hay poblaciones en donde se siente preocupación y nerviosismo y hay gente que está abandonando sus pueblos. Si esto sigue así, Darién se convertirá en tierra de nadie".
La Sra. Presidenta ha visitado las comunidades de Paya y Púcuro para informarse, en el mismo terreno, de lo acontecido y ha prometido a los moradores enviar más unidades de la Policía Nacional para reforzar la frontera con Colombia, a fin de evitar la entrada a suelo panameño de bandoleros que, desde hace mucho tiempo, han venido violando nuestra soberanía, secuestrando y trayendo la confusión y el terror a nuestras tranquilas y trabajadoras comunidades darienitas.
También expresó la Presidenta que gestionará con el gobierno colombiano más vigilancia y la presencia de mayor número de equipos militares en su frontera con el propósito de dar solución a este grave problema. La situación que se vive en Darién, sobre todo en Paya y Púcuru es muy grave y es necesario lograr una salida en el menor tiempo posible. Pueblo y gobierno están comprometidos en esta tarea y debemos seguir adelante sin desmayar.
Me alegra que hoy existan las capacitaciones a todo nivel y, en pocas horas les enseñan lo necesario. Me alegra también que más y más personas, sobre todo los jóvenes, busquen superarse a través de los cursos, foros, seminarios y de la cultura y la lectura. Sólo con la educación alcanzarán posiciones envidiables en la vida y será la base de un futuro prometedor. Lo que no se adquiera en las escuelas, debemos buscarlo fuera donde nos lo den. Eso es progreso y evolución.
Justine Pasek, la mujer panameña más bella del mundo, hace brillar la ocasión y hace honor de poder celebrar en grande los cien años (Centenario) de nuestra querida Madre Patria. Todos estos eventos deberán ser vistos con aquella alegría, amor, cariño, prosperidad, humildad, progreso y ante todo hermandad, para permitirnos celebrar con total armonía el centenario de nuestra hermosa república.
Exhorto a todos los hijos que residen en esta pequeña pero inmensa patria, en nuestros corazones, como también a aquellos que residen en el exterior, que nos mantengamos unidos y velemos siempre por nuestro Panamá, para que a la par de otros países seamos vistos como una nación que aspira confianza y mucha capacidad de desarrollo entre todos los panameños.
Recordemos y nunca olvidemos que es muy importante tener una querida madre, importante, pero, más importante son los hijos los que podemos hacerla importante. Cito para finalizar a nuestro gran poeta Ricardo Miró, quien se inspiró y expresó: "Oh Patria tan pequeña que cabes toda entera..."
*Editor/Presidente. Ex Fundación de los Cine Clubes en Panamá y Director Ejecutivo de los Festivales Int"l de Cine en Panamá.