Una humanidad desprevenida
Buenos días Panamá: La opinión de este humilde servidor, es tratar de calar en la mente de nuestros gobernantes de turno que hay que apoyar en el presupuesto de los Ministerios de Salud, Educación y MIDA, con el fin de que se mejore la calidad de vida del panameño y que pueda tener un promedio de vida más prolongado que el de la actualidad.
En este final de siglo y comienzo del tercer milenio, vemos, escuchamos, y sentimos cómo nacen algunos seres humanos con deficiencias o adquieren otras a través de su desarrollo, que bien pueden ser, por falta de educación de orientación nutricional o por la exageración en la gastronomía de algunas personas, familias, lugares y hasta pueblos enteros. Por eso podemos afirmar que uno de cada veinte niños que nacen está completamente sano, y es porque no se planifican los nacimientos, la mayoría de las madres no están sanas, ni preparadas física y mentalmente para procrear una nueva vida, con todas las garantías, ventajas y condiciones necesarias para ese nuevo ser.
Desde niños, los padres, siguiendo costumbres y tradiciones, inducimos a nuestros hijos a comer grasas saturadas (chicharrón, otras frituras), comidas con exceso de sal o de azúcares y colorantes, sin tener en cuenta, que en un futuro seremos candidatos a ser diabéticos o hipertensos, arteroscleróticos, avitaminosis (pérdida de la visión a edad temprana), trastornos congnitivos, tuberculosis, por lo tanto, se le espera que para la tercera edad, no podrá gozar de una merecida jubilación, debido al poco tiempo que le queda por padecer de alguna enfermedad o porque se la pasa en citas médicas. Pienso, que dentro de unos diez años más (2,010) ¿cuántas personas habrán muerto antes de la plaga del siglo XX y XXI, del mortal SIDA? Se estimó que en octubre de 1999, llegamos a seis millones de habitantes en toda la Tierra; pero con el inicio del tercer milenio morirá o habrá una baja de mil o más por año, solamente, con el SIDA, sin contar con las víctimas de otras enfermedades. Aquí en Panamá, mueren por día de 40 a 50 personas, y para el 2,010 estarán muriendo de 150 a 200 por día. Si la Organización Mundial de la Salud gasta millones en divulgación y en prevención y vemos que no es suficiente, entonces, me pregunto, ¿por qué los gobernantes no aumentan el presupuesto de los Ministerios de Salud, Educación y MIDA?, ¿qué preparado estará el país para esta avalancha de defunciones?, si ni siquiera la morgue, hoy día da abasto y tampoco se les da atención a los enfermos de este mal de una manera más humana, ya que los vemos deambular y pernoctar fuera de los hospitales y parques, pues no los atienden por falta de medios económicos. Proliferan la tuberculosis, pues quienes la padecen se la pasan escupiendo por todas partes y tosiendo sin taparse la boca. Esta enfermedad respiratoria contagiosa se ha hecho más resistente a los medicamentos y los nuevos son muy caros, ha regresado como epidemia creciente de inminente peligro mundial, está matando casi dos millones de personas al año mundialmente, pero si se tratara con medicamentos y a tiempo la mayoría de los casos pudieran ser curados.
Actualmente, tenemos epidemias y pandemias, donde mueren mucha gente por falta de información, prevención y concienciación, por ejemplo: cólera, influenza, ébola, SIDA, ni hablar de la tuberculosis, que se ha proliferado, debido a la drogadicción (piedreros). Ejemplo palpable de epidemias fue la que azotó a las provincias de Los Santos y Herrera, en donde fueron suspendidos oportunamente los Carnavales 2,000, para evitar más muertes o contagios por el Hanta-Virus de los ratones de monte. ¡Cuidadito puede asustar de nuevo!... panameño, el último censo (mayo,14-2.000), fue un indicador de que no llegamos a los tres millones y uno de los factores es la mortalidad creciente que ocurre en nuestro medio cada año que pasa.
La falta de conocimientos de los padres, sobre el contenido vitamínico de las frutas, vegetales y otros alimentos, hacen que los niños y adolescentes tomen y coman muchos colorantes y sabores artificiales (comida chatarra). Desconocen el gran beneficio que es tomarse un vaso de chicha natural o comer frutas diariamente, para que la digestión sea normal y aprovechar las fibras para tener músculos menos adiposos y conservarse más esbelto o atlético y no tener que ir a un nutricionista por sobrepeso (gordo).
En este final de siglo y comienzo del tercer milenio, vemos, escuchamos, y sentimos cómo nacen algunos seres humanos con deficiencias o adquieren otras a través de su desarrollo, que bien pueden ser, por falta de educación de orientación nutricional o por la exageración en la gastronomía de algunas personas, familias, lugares y hasta pueblos enteros. Por eso podemos afirmar que uno de cada veinte niños que nacen está completamente sano, y es porque no se planifican los nacimientos, la mayoría de las madres no están sanas, ni preparadas física y mentalmente para procrear una nueva vida, con todas las garantías, ventajas y condiciones necesarias para ese nuevo ser.
Desde niños, los padres, siguiendo costumbres y tradiciones, inducimos a nuestros hijos a comer grasas saturadas (chicharrón, otras frituras), comidas con exceso de sal o de azúcares y colorantes, sin tener en cuenta, que en un futuro seremos candidatos a ser diabéticos o hipertensos, arteroscleróticos, avitaminosis (pérdida de la visión a edad temprana), trastornos congnitivos, tuberculosis, por lo tanto, se le espera que para la tercera edad, no podrá gozar de una merecida jubilación, debido al poco tiempo que le queda por padecer de alguna enfermedad o porque se la pasa en citas médicas. Pienso, que dentro de unos diez años más (2,010) ¿cuántas personas habrán muerto antes de la plaga del siglo XX y XXI, del mortal SIDA? Se estimó que en octubre de 1999, llegamos a seis millones de habitantes en toda la Tierra; pero con el inicio del tercer milenio morirá o habrá una baja de mil o más por año, solamente, con el SIDA, sin contar con las víctimas de otras enfermedades. Aquí en Panamá, mueren por día de 40 a 50 personas, y para el 2,010 estarán muriendo de 150 a 200 por día. Si la Organización Mundial de la Salud gasta millones en divulgación y en prevención y vemos que no es suficiente, entonces, me pregunto, ¿por qué los gobernantes no aumentan el presupuesto de los Ministerios de Salud, Educación y MIDA?, ¿qué preparado estará el país para esta avalancha de defunciones?, si ni siquiera la morgue, hoy día da abasto y tampoco se les da atención a los enfermos de este mal de una manera más humana, ya que los vemos deambular y pernoctar fuera de los hospitales y parques, pues no los atienden por falta de medios económicos. Proliferan la tuberculosis, pues quienes la padecen se la pasan escupiendo por todas partes y tosiendo sin taparse la boca. Esta enfermedad respiratoria contagiosa se ha hecho más resistente a los medicamentos y los nuevos son muy caros, ha regresado como epidemia creciente de inminente peligro mundial, está matando casi dos millones de personas al año mundialmente, pero si se tratara con medicamentos y a tiempo la mayoría de los casos pudieran ser curados.
Actualmente, tenemos epidemias y pandemias, donde mueren mucha gente por falta de información, prevención y concienciación, por ejemplo: cólera, influenza, ébola, SIDA, ni hablar de la tuberculosis, que se ha proliferado, debido a la drogadicción (piedreros). Ejemplo palpable de epidemias fue la que azotó a las provincias de Los Santos y Herrera, en donde fueron suspendidos oportunamente los Carnavales 2,000, para evitar más muertes o contagios por el Hanta-Virus de los ratones de monte. ¡Cuidadito puede asustar de nuevo!... panameño, el último censo (mayo,14-2.000), fue un indicador de que no llegamos a los tres millones y uno de los factores es la mortalidad creciente que ocurre en nuestro medio cada año que pasa.
La falta de conocimientos de los padres, sobre el contenido vitamínico de las frutas, vegetales y otros alimentos, hacen que los niños y adolescentes tomen y coman muchos colorantes y sabores artificiales (comida chatarra). Desconocen el gran beneficio que es tomarse un vaso de chicha natural o comer frutas diariamente, para que la digestión sea normal y aprovechar las fibras para tener músculos menos adiposos y conservarse más esbelto o atlético y no tener que ir a un nutricionista por sobrepeso (gordo).