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Una luz en el bochorno


El espectáculo bochornoso y deprimente que se montó con relación a la derogatoria de la Sala Quinta dejó mal parada la imagen del país ante el mundo cuando faltan menos de 70 días para el traspaso del Canal a Panamá, su legítimo dueño. Estamos seguros que todos los políticos inmorales y tracaleros, culpables de haber causado la confrontación vergonzosa que ocurrió, poco les importa haber mancillado el prestigio del país ante propios y extraños. Gracias a Dios la sangre no llegará al río.
La tapa del coco la constituyó la actuación de los antiguos magistrados y suplentes de la difunta Sala Quinta. Los seis se portaron como discípulos de la narcodictadura. Parece increíble que estos personajes hayan querido dictar lo que les convenía en contra de la opinión pública y del Organo Legislativo. Estamos seguros que la ciudadanía agradece la forma mensurada en que el Magistrado Hoyos sorteó la engorrosa situación.
Evitando regurgitar cuán criticable y reprensible fue la creación de la Sala Quinta, deseamos enfocar algo positivo. A nadie escapa que la opinión general era que esta sala se había creado para "proteger" a los posibles delincuentes del sistema autoritario vacuno, así como anteriormente se protegió a similares del norieguismo y, también, del cacareado torrijismo. Pues, nos agrada reportar que algunos de los adláteres de la narcodictadura están comenzando a ver la luz. Esto es indispensable si es que queremos afianzar la democracia que debemos forjar después de la narcodictadura y una invasión extranjera.
En una ocasión nosotros, junto con dos colegas de la Comisión del Canal, fuimos invitados a una reunión cuyo objetivo era buscar fórmulas para agilizar la preparación panameña para el traspaso del Canal. Asistimos ocho en total, incluyendo al entonces jefe de Estado Mayor de la Guardia Nacional. Personalmente insistí que estaba bueno de habladera y planes en el limbo y que había que aterrizar y actuar. Uno de los funcionarios digitales de manera repetida proponía comisiones y planes, que en nuestra opinión, sólo dilataría las acciones concretas del caso. Luego de varias peroratas escuché, con mayúsculo asombro, que ese funcionario le susurró a otro, "El coronel dice que debemos hacerlo ya" En otras palabras, lo que dijera el coronel era lo que contaba, no el buen criterio o el consenso entre los asistentes.
El funcionario de marras es uno de los PRD que apoyó el manejo de la crisis de la ex Sala Quinta y que se elevó "...sobre supuestos intereses partidistas, para hacer la diferencia a favor de la armonía de poderes y la vigencia del estado de derecho" (El Panamá América, 26/10/99, El Pulso de Panamá)
Presentamos lo anterior como un ejemplo de lo que necesitamos hacer muchos: echar al olvido el hábito de hacer ciegamente lo que quiere el "mandón" de turno y trabajar en aras del beneficio de la nación, particularmente, de sus ciudadanos más humildes. Ya es hora "de cubrir con un velo" ese pasado de torrijismo, norieguismo y torocristianismo que tanto daño le ha hecho al país"
Si obtenemos este cambio de actitud en todos los panameños, no tendremos que preocuparnos por los espectáculos vergonzosos y deprimentes, que como el de la ex Sala Quinta, seguramente tendremos que sufrir en el futuro. Si los PRD analizan este ejemplo y actúan de conformidad, la supervivencia de su partido estará asegurada. Lo esencial, lo vital, son los más altos intereses de Panamá. La actuación de los Magistrados Hoyos, Zarak y Salas es una luz en el bochorno que acabamos de experimentar.

101 años de Panamá América

 
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