Una nación de buseros
Tres de la tarde y hay diluvio afuera. Almuerzo atrasado en el hotel Roma. Reunión de compadres, casi hermanos, para hablar de cómo salvar al mundo. Lo hacemos desde que teníamos quince años, y el mundo sigue igual (sueno pesimista, lo sé).
El compadre dice: "Este es un país de buseros (...) si no hay un policía cerca, nos robamos la luz roja, trepamos a la acera y atropellamos al que se ponga por delante; no cumplimos regla alguna y, si hay tongo, pagamos coima".
La sopa está fría, pero conjura los ruidos de la panza. Al otro lado de la mesa, el compadre hace una pausa (está craneando algo, me imagino). Entonces dice: "También tenemos gente muy buena: el inventor de los niños probeta, y otro que está batallando con la vacuna contra el SIDA; el boxeador más grande de la historia, varios premios Grammy (uno de ellos llegó a ministro, pensé), miss universo, el tipo del salto largo, lanzadores estrellas en las ligas mayores, jockeys de primer nivel, pintores, poetas...
Una risa burlona revolotea en los ojos del compadre mientras bebe café. Cuando acaba de dar la lista de las maravillas panameñas, sentencia: "Pero metes todo eso en una licuadora y no te sale más que un busero (...) un juega vivo busero".
Sigue diciendo, muerto de risa: "Pero qué se puede esperar de un país que tiene al avivato de Vasco Núñez de Balboa en su moneda. ¡Al tipo lo buscaban para meterlo preso, y vino a dar aquí de polizón, arrasó con miles de indígenas, y nos hizo creer a todos que él solito descubrió el Mar del Sur!". Hasta hay una condecoración nacional en su memoria, "¡válgame Dios!".
Los dos compadres callan, después de casi morir ahogados por las carcajadas. Mastican un lamento. Uno está pensando en la farsa con que culminó el tema de la Salud, y el otro piensa en las bribonadas que son materia prima en la Corte Suprema.
Panamá, ¡ja!, acá adoramos a los diablos rojos.
Agregó que la responsabilidad de que las familias salgan del área es compartida entre el Ministerio de Vivienda (MIVI), Ingeniería Municipal, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), dependiendo de la situación y SINAPROC.
Por su parte, el coordinador de Corregidores de la Alcaldía de Panamá, Eliécer Barsallo, señaló que si el SINAPROC o el MIVI le solicitan a los corregidores que remuevan a las personas, lo harán.
Cabe señalar que la Alcaldía de Panamá y el SINAPROC adelantan el proyecto de "Reducción de Riesgos a Inundaciones", donde se han abarcado siete corregimientos.
En Panamá Este, las cifra de personas afectadas es de 208; viviendas, 69 y 35 alojados en el gimnasio de Las Margaritas de Chepo, además hubo 19 rescates y un desaparecido, según reportes del SINAPROC. Los sectores donde todavía se notan los daños son La Mireya y Las Garzas de Pacora, sector tres y cinco de Las Margaritas de Chepo, Villa Guadalupe, sector B y C en la Transístmica.
Ante la insistencia de muchas familias de habitar áreas propensas a inundaciones, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera dijo que presentará ante el Ministerio Público una advertencia para que las personas que se queden en áreas inundables sean responsables de cualquier suceso que ocurra. "Todos los que insisten en el juega vivo van a ser responsables del riesgo que corran sus vidas", señaló.
El compadre dice: "Este es un país de buseros (...) si no hay un policía cerca, nos robamos la luz roja, trepamos a la acera y atropellamos al que se ponga por delante; no cumplimos regla alguna y, si hay tongo, pagamos coima".
La sopa está fría, pero conjura los ruidos de la panza. Al otro lado de la mesa, el compadre hace una pausa (está craneando algo, me imagino). Entonces dice: "También tenemos gente muy buena: el inventor de los niños probeta, y otro que está batallando con la vacuna contra el SIDA; el boxeador más grande de la historia, varios premios Grammy (uno de ellos llegó a ministro, pensé), miss universo, el tipo del salto largo, lanzadores estrellas en las ligas mayores, jockeys de primer nivel, pintores, poetas...
Una risa burlona revolotea en los ojos del compadre mientras bebe café. Cuando acaba de dar la lista de las maravillas panameñas, sentencia: "Pero metes todo eso en una licuadora y no te sale más que un busero (...) un juega vivo busero".
Sigue diciendo, muerto de risa: "Pero qué se puede esperar de un país que tiene al avivato de Vasco Núñez de Balboa en su moneda. ¡Al tipo lo buscaban para meterlo preso, y vino a dar aquí de polizón, arrasó con miles de indígenas, y nos hizo creer a todos que él solito descubrió el Mar del Sur!". Hasta hay una condecoración nacional en su memoria, "¡válgame Dios!".
Los dos compadres callan, después de casi morir ahogados por las carcajadas. Mastican un lamento. Uno está pensando en la farsa con que culminó el tema de la Salud, y el otro piensa en las bribonadas que son materia prima en la Corte Suprema.
Panamá, ¡ja!, acá adoramos a los diablos rojos.
Agregó que la responsabilidad de que las familias salgan del área es compartida entre el Ministerio de Vivienda (MIVI), Ingeniería Municipal, el Ministerio de Obras Públicas (MOP), dependiendo de la situación y SINAPROC.
Por su parte, el coordinador de Corregidores de la Alcaldía de Panamá, Eliécer Barsallo, señaló que si el SINAPROC o el MIVI le solicitan a los corregidores que remuevan a las personas, lo harán.
Cabe señalar que la Alcaldía de Panamá y el SINAPROC adelantan el proyecto de "Reducción de Riesgos a Inundaciones", donde se han abarcado siete corregimientos.
En Panamá Este, las cifra de personas afectadas es de 208; viviendas, 69 y 35 alojados en el gimnasio de Las Margaritas de Chepo, además hubo 19 rescates y un desaparecido, según reportes del SINAPROC. Los sectores donde todavía se notan los daños son La Mireya y Las Garzas de Pacora, sector tres y cinco de Las Margaritas de Chepo, Villa Guadalupe, sector B y C en la Transístmica.
Ante la insistencia de muchas familias de habitar áreas propensas a inundaciones, la ministra de Vivienda, Balbina Herrera dijo que presentará ante el Ministerio Público una advertencia para que las personas que se queden en áreas inundables sean responsables de cualquier suceso que ocurra. "Todos los que insisten en el juega vivo van a ser responsables del riesgo que corran sus vidas", señaló.