Una necesidad
Los grandes banqueros internacionales pretenden englobarse al mundo subdesarrollado, con las ofertas de endeudamientos, de privatizaciones con aumento de los precios (INTEL), de dependencia (aranceles de importación) y entreguismo (CMA); intentando imponerlas bajo el sofisma de que esta evolución colonialista es inevitable.
El problema del mundo es el hambre, la ignorancia y el desempleo y el capitalismo salvaje no ha podido aún darle por la vía democrática solución a estos problemas en ningún país.
Para engañar a las poblaciones promocionan falsas promesas, el pueblo al poder, gastan en infraestructuras para servir al crecimiento del capital (hacen carreteras, no escuelas), utilizan demagogia pseudo altruista (antidrogas). Pero en la práctica atentan contra los productores nacionales, los consumidores y trabajadores. Ejemplos en Panamá: el entreguismo traidor de la ya proyectada privatización del Canal; cuando ya anuncian que el Canal solicitará préstamos o emitirá bonos para pagar sus ampliaciones y pagarlos con los futuros peajes.
Entonces los beneficios que tendría que recibir Panamá por el Canal se gastarían en modernizar un Canal obsoleto. Cuando USA en vez de subsidiar al millonario comercio marítimo mundial debió haber cobrado y guardado de las entradas del Canal, una reserva monetaria legal por depreciación para cubrir esos futuros gastos de remodelación y actualización.
Para Panamá es muy justo y necesario enfrentar a esa globalización con un pensamiento panameñista donde primero defendamos a nuestros empresarios y trabajadores (igual que lo hacen los países desarrollados).
Que aquí distribuyamos nuestra producción con criterio de desarrollo y justicia social y no para enriquecer más a los ricos y a los bancos.
Para ello hay que tener autoestima, sensibilidad social, credibilidad y un firme pensamiento de Primero Panamá.
A Mireya Moscoso, una mujer campesina, de indiscutible identificación con su pueblo y el pensamiento social arnulfista, podrán criticarle lo que quieran, pero ella ha demostrado que sí trabaja para que la riqueza del país que todos tenemos que producir sea distribuida con justicia humanística entre todos, especialmente los más necesitados para lograr un Panamá mejor.
En nuestra política interna los transnacionales pretenden continuar con la nefasta política entreguista del PRD.
En el pasado pusieron al banquero Chinchorro y al banquero Pérez como alternativas para evitar que el pensamiento panameñista nos salvara del desprestigio y la venta o el regalo del país. Hoy nuevamente intentan dividir al Partido MOLIRENA y pretenden comprarse el Partido Arnulfista para manipularlo y que todos los candidatos presidenciales sean banqueros entregados a las influencias de las IFIs.
Cuando el Ing. Vallarino afirma en sus cuñas pagadas de televisión que es el candidato a presidente de la unión de los partidos de oposición, miente y pierde la credibilidad al caer en una barata demagogia, porque los partidos de oposición en todas sus organizaciones no ha designado al Ing. Vallarino candidato a nada, y es más, han afirmado que no han entrado a tomar aún ninguna posición sobre candidatura.
El problema del mundo es el hambre, la ignorancia y el desempleo y el capitalismo salvaje no ha podido aún darle por la vía democrática solución a estos problemas en ningún país.
Para engañar a las poblaciones promocionan falsas promesas, el pueblo al poder, gastan en infraestructuras para servir al crecimiento del capital (hacen carreteras, no escuelas), utilizan demagogia pseudo altruista (antidrogas). Pero en la práctica atentan contra los productores nacionales, los consumidores y trabajadores. Ejemplos en Panamá: el entreguismo traidor de la ya proyectada privatización del Canal; cuando ya anuncian que el Canal solicitará préstamos o emitirá bonos para pagar sus ampliaciones y pagarlos con los futuros peajes.
Entonces los beneficios que tendría que recibir Panamá por el Canal se gastarían en modernizar un Canal obsoleto. Cuando USA en vez de subsidiar al millonario comercio marítimo mundial debió haber cobrado y guardado de las entradas del Canal, una reserva monetaria legal por depreciación para cubrir esos futuros gastos de remodelación y actualización.
Para Panamá es muy justo y necesario enfrentar a esa globalización con un pensamiento panameñista donde primero defendamos a nuestros empresarios y trabajadores (igual que lo hacen los países desarrollados).
Que aquí distribuyamos nuestra producción con criterio de desarrollo y justicia social y no para enriquecer más a los ricos y a los bancos.
Para ello hay que tener autoestima, sensibilidad social, credibilidad y un firme pensamiento de Primero Panamá.
A Mireya Moscoso, una mujer campesina, de indiscutible identificación con su pueblo y el pensamiento social arnulfista, podrán criticarle lo que quieran, pero ella ha demostrado que sí trabaja para que la riqueza del país que todos tenemos que producir sea distribuida con justicia humanística entre todos, especialmente los más necesitados para lograr un Panamá mejor.
En nuestra política interna los transnacionales pretenden continuar con la nefasta política entreguista del PRD.
En el pasado pusieron al banquero Chinchorro y al banquero Pérez como alternativas para evitar que el pensamiento panameñista nos salvara del desprestigio y la venta o el regalo del país. Hoy nuevamente intentan dividir al Partido MOLIRENA y pretenden comprarse el Partido Arnulfista para manipularlo y que todos los candidatos presidenciales sean banqueros entregados a las influencias de las IFIs.
Cuando el Ing. Vallarino afirma en sus cuñas pagadas de televisión que es el candidato a presidente de la unión de los partidos de oposición, miente y pierde la credibilidad al caer en una barata demagogia, porque los partidos de oposición en todas sus organizaciones no ha designado al Ing. Vallarino candidato a nada, y es más, han afirmado que no han entrado a tomar aún ninguna posición sobre candidatura.