Una opinión sobre las jubilaciones especiales
Este es un tema que se ha estado discutiendo desde hace más de cuatro años. El gobierno anterior lo enfrentó, lastimosamente no en su totalidad, y esa ventana abierta, dejó un precedente para que se implemente de manera global. Sin duda nadie desea perder beneficios y como todos nos sentimos con derecho a los beneficios de los otros, siempre los diferentes grupos u organizaciones tendrán razones para sustentar los suyos. Pero sucede que todo beneficio tiene un costo y aquellos que deseamos tenerlo, debemos también financiarlo, por una razón de justicia elemental.
Muchos países de Suramérica han pasado y pasan situaciones económicas difíciles, debido a que los gastos de estas jubilaciones que benefician a unos grupos son financiados por todos, y todos acaban perjudicados. Hoy, los policías y bomberos gozan de jubilaciones especiales y los maestros, enfermeras desean que se les restituya dicho beneficio, mientras que los obreros de la construcción quieren que se le instituya jubilaciones especiales. Como cada uno de los grupos tiene sus particularidades, nuestros planteamientos los presentaremos individualmente.
Policías y bomberos. Creo que la decisión del gobierno anterior de dejar a estos dos grupos con las jubilaciones especiales fue injusta para el resto, además de que el argumento utilizado, de que el alto riesgo de su oficio era el motivo de las jubilaciones especiales no es aceptable, pues lo que necesita este trabajador es que a su familia se le garantice el futuro en caso de perder la vida o quedar inválido. Propongo para ambos grupos, en reemplazo de las jubilaciones especiales: 1. Otorgarle préstamos hipotecarios con intereses blandos para adquirir sus viviendas. 2. Becas para los estudios de sus hijos. 3. Crearles una cooperativa, que por una parte sus financiamientos son menos costosos, y por otra ahorrarían para cuando se jubilen y tener una mejor jubilación. 4. Que tengan un seguro de vida e incapacidad total de unos B/. 50,000.00, cifra que se revisaría cada 5 ó 10 años.
Así el policía y el bombero tendrán una jubilación digna, y lo más importante, de sucederle una desgracia en cumplimiento de sus funciones, el futuro de su familia queda garantizado. Al implementarse se debe tomar en consideración a los que con la actual Ley se van a jubilar en los próximos 5 años, y buscar el mecanismo para que sea escalonada esta implementación.
Maestros y enfermeras. Grupos muy importantes y de gran prestigio en la comunidad, también existen alternativas para remplazar las jubilaciones especiales. Como todo trabajador, deben tener una jubilación digna y que en dinero represente su aportación de trabajo al país, pero al igual que el grupo anterior, no puede ser que todos tengamos que financiar un beneficio particular. Nuestra Propuesta: 1. Establecer una escala salarial justa, para que sólo tengan que trabajar un turno diario. 2. Asesorarlos, para que sus cooperativas que ya existen sirvan de complemento para sus jubilaciones y de organismo que financie sus viviendas y otros renglones con intereses bajos.
Con esto, los maestros y las enfermeras, tendrán una jubilación acorde, además al tener buenos salarios no necesitarán un doble trabajo, y podrán ellos poder rendir mucho mejor, para el beneficio de nuestros hijos y enfermos.
Obreros de la construcción y del campo. Este grupo tiene características muy diferentes a los dos anteriores: El gran desgaste físico de su oficio, no tienen un trabajo continuo, sus contratos de trabajo tienen interrupciones de semanas y hasta de meses y después de cierta edad tienen mucha dificultad para ser contratados, y se les dificulta acumular las cuotas del seguro social para gozar de una jubilación digna. Nuestra Propuesta: 1. Capacitarlos, para que cuando no puedan ser contratados para sus oficios corrientes, puedan dedicarse a otra función que implique menos desgaste físico. 2. Organizarles y aportarles el capital semilla para una cooperativa que le puedan mejorar sus jubilaciones. De esta forma el Estado está actuando responsablemente, sin paternalismo ni demagogia política, pero con un sentido social serio.
En todas las alternativas, como verán, he incluido el cooperativismo, y lo he hecho porque en nuestro país ya existe este sistema con mucho éxito. Señores del gobierno, este planteamiento puede ser la base de la solución integral a una situación muy delicada que exige ser enfrentada con la atención seria que amerita.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net
Muchos países de Suramérica han pasado y pasan situaciones económicas difíciles, debido a que los gastos de estas jubilaciones que benefician a unos grupos son financiados por todos, y todos acaban perjudicados. Hoy, los policías y bomberos gozan de jubilaciones especiales y los maestros, enfermeras desean que se les restituya dicho beneficio, mientras que los obreros de la construcción quieren que se le instituya jubilaciones especiales. Como cada uno de los grupos tiene sus particularidades, nuestros planteamientos los presentaremos individualmente.
Policías y bomberos. Creo que la decisión del gobierno anterior de dejar a estos dos grupos con las jubilaciones especiales fue injusta para el resto, además de que el argumento utilizado, de que el alto riesgo de su oficio era el motivo de las jubilaciones especiales no es aceptable, pues lo que necesita este trabajador es que a su familia se le garantice el futuro en caso de perder la vida o quedar inválido. Propongo para ambos grupos, en reemplazo de las jubilaciones especiales: 1. Otorgarle préstamos hipotecarios con intereses blandos para adquirir sus viviendas. 2. Becas para los estudios de sus hijos. 3. Crearles una cooperativa, que por una parte sus financiamientos son menos costosos, y por otra ahorrarían para cuando se jubilen y tener una mejor jubilación. 4. Que tengan un seguro de vida e incapacidad total de unos B/. 50,000.00, cifra que se revisaría cada 5 ó 10 años.
Así el policía y el bombero tendrán una jubilación digna, y lo más importante, de sucederle una desgracia en cumplimiento de sus funciones, el futuro de su familia queda garantizado. Al implementarse se debe tomar en consideración a los que con la actual Ley se van a jubilar en los próximos 5 años, y buscar el mecanismo para que sea escalonada esta implementación.
Maestros y enfermeras. Grupos muy importantes y de gran prestigio en la comunidad, también existen alternativas para remplazar las jubilaciones especiales. Como todo trabajador, deben tener una jubilación digna y que en dinero represente su aportación de trabajo al país, pero al igual que el grupo anterior, no puede ser que todos tengamos que financiar un beneficio particular. Nuestra Propuesta: 1. Establecer una escala salarial justa, para que sólo tengan que trabajar un turno diario. 2. Asesorarlos, para que sus cooperativas que ya existen sirvan de complemento para sus jubilaciones y de organismo que financie sus viviendas y otros renglones con intereses bajos.
Con esto, los maestros y las enfermeras, tendrán una jubilación acorde, además al tener buenos salarios no necesitarán un doble trabajo, y podrán ellos poder rendir mucho mejor, para el beneficio de nuestros hijos y enfermos.
Obreros de la construcción y del campo. Este grupo tiene características muy diferentes a los dos anteriores: El gran desgaste físico de su oficio, no tienen un trabajo continuo, sus contratos de trabajo tienen interrupciones de semanas y hasta de meses y después de cierta edad tienen mucha dificultad para ser contratados, y se les dificulta acumular las cuotas del seguro social para gozar de una jubilación digna. Nuestra Propuesta: 1. Capacitarlos, para que cuando no puedan ser contratados para sus oficios corrientes, puedan dedicarse a otra función que implique menos desgaste físico. 2. Organizarles y aportarles el capital semilla para una cooperativa que le puedan mejorar sus jubilaciones. De esta forma el Estado está actuando responsablemente, sin paternalismo ni demagogia política, pero con un sentido social serio.
En todas las alternativas, como verán, he incluido el cooperativismo, y lo he hecho porque en nuestro país ya existe este sistema con mucho éxito. Señores del gobierno, este planteamiento puede ser la base de la solución integral a una situación muy delicada que exige ser enfrentada con la atención seria que amerita.
"Cuando los hombres decentes no participan en política, los indecentes se aprovechan de ella, y entonces los decentes tendrán que callar". Ghandi. cdaa@sinfo.net