Una profesión de calidad
La atención de la salud en nuestro país, como en el mundo entero, ha evolucionado, exigiendo en ese caminar, mayor grado de conocimientos a los profesionales de enfermería. Ello es así, porque la salud de la sociedad, representa el baluarte del desarrollo.
El Instituto Nacional de la Salud, en España señala en su obra, "Guía de los Cuidados de Enfermería Ulceras de Presión" lo siguiente: "La altísima valoración que la sociedad otorga a la salud, es consecuencia de la aplicación de métodos y técnicas, donde juega un papel absolutamente relevante los cuidados de enfermería. De ellos depende, en gran medida, la calidad de asistencia de los servicios sanitarios y con frecuencia, la misma evolución de los pacientes".
Entonces podemos decir con propiedad, que si en España que es un país de primer mundo, se reconoce la relevancia de los cuidados de enfermería, no podemos soslayar el hecho, de que en nuestro país tercermundista, por carestías en el recurso humano se relegue el cuidado de enfermería a segundo plano, ya que es determinante la calidad de atención, que la comunidad espera de enfermería, porque a través de visitas domiciliarias a sus casas, en las escuelas y en las empresas, todos los días de la semana, está en contacto con este personal de salud.
Desde las aulas de clases, adquieren la responsabilidad con la comunidad de la cual forman parte y con su esfuerzo y dedicación le garantizan al país, una población saludable. Desde nuestros centros de atención secundaria y terciaria señalan, que la vigilancia y tratamiento del paciente o del individuo enfermo, les exige una preparación mayor, porque es necesario ofrecer una atención de calidad sin distingo de ninguna clase.
A las enfermeras como profesionales que son, se les prepara, se les supervisa y se les proporciona educación continua, para promover una verdadera atención que llene las expectativas de los usuarios.
Recientemente durante el paro escalonado que hicieron los gremios de Enfermería, el pasado mes de abril, por la creación de una Comisión de Alto Nivel, para dialogar sobre un "retiro laboral justo", una alta autoridad de salud, hizo un llamado a los familiares de los pacientes hospitalizados, para que ayudaran en el aseo del hospital y en el cuidado de los enfermos.
Lo que esa autoridad olvidó es, que a una enfermera sólo la puede remplazar otra enfermera. En nuestros lugares de trabajo, cada persona tiene asignadas sus actividades, para lograr los objetivos de la organización. Es doloroso, que quienes día a día nos han visto hacerlo, no lo recuerden cuando son autoridad.
La comunidad conoce el trabajo de Enfermería y tiene derecho a demandar el servicio que se merece. Sin embargo, es necesario manifestar que en nuestro país hay en la actualidad 3 mil 408 enfermeras y 2 mil 561 auxiliares de enfermería, para atender a una población de aproximadamente, 2 millones 700 mil personas, por lo que se requiere una mayor cantidad de personal de enfermería, que permita ofrecer una atención de calidad. En todas las instituciones de salud encontramos, que Enfermería hace muchos esfuerzos para brindar calidad de atención, a pesar de la escasez de unidades.
El Instituto Nacional de la Salud, en España señala en su obra, "Guía de los Cuidados de Enfermería Ulceras de Presión" lo siguiente: "La altísima valoración que la sociedad otorga a la salud, es consecuencia de la aplicación de métodos y técnicas, donde juega un papel absolutamente relevante los cuidados de enfermería. De ellos depende, en gran medida, la calidad de asistencia de los servicios sanitarios y con frecuencia, la misma evolución de los pacientes".
Entonces podemos decir con propiedad, que si en España que es un país de primer mundo, se reconoce la relevancia de los cuidados de enfermería, no podemos soslayar el hecho, de que en nuestro país tercermundista, por carestías en el recurso humano se relegue el cuidado de enfermería a segundo plano, ya que es determinante la calidad de atención, que la comunidad espera de enfermería, porque a través de visitas domiciliarias a sus casas, en las escuelas y en las empresas, todos los días de la semana, está en contacto con este personal de salud.
Desde las aulas de clases, adquieren la responsabilidad con la comunidad de la cual forman parte y con su esfuerzo y dedicación le garantizan al país, una población saludable. Desde nuestros centros de atención secundaria y terciaria señalan, que la vigilancia y tratamiento del paciente o del individuo enfermo, les exige una preparación mayor, porque es necesario ofrecer una atención de calidad sin distingo de ninguna clase.
A las enfermeras como profesionales que son, se les prepara, se les supervisa y se les proporciona educación continua, para promover una verdadera atención que llene las expectativas de los usuarios.
Recientemente durante el paro escalonado que hicieron los gremios de Enfermería, el pasado mes de abril, por la creación de una Comisión de Alto Nivel, para dialogar sobre un "retiro laboral justo", una alta autoridad de salud, hizo un llamado a los familiares de los pacientes hospitalizados, para que ayudaran en el aseo del hospital y en el cuidado de los enfermos.
Lo que esa autoridad olvidó es, que a una enfermera sólo la puede remplazar otra enfermera. En nuestros lugares de trabajo, cada persona tiene asignadas sus actividades, para lograr los objetivos de la organización. Es doloroso, que quienes día a día nos han visto hacerlo, no lo recuerden cuando son autoridad.
La comunidad conoce el trabajo de Enfermería y tiene derecho a demandar el servicio que se merece. Sin embargo, es necesario manifestar que en nuestro país hay en la actualidad 3 mil 408 enfermeras y 2 mil 561 auxiliares de enfermería, para atender a una población de aproximadamente, 2 millones 700 mil personas, por lo que se requiere una mayor cantidad de personal de enfermería, que permita ofrecer una atención de calidad. En todas las instituciones de salud encontramos, que Enfermería hace muchos esfuerzos para brindar calidad de atención, a pesar de la escasez de unidades.