Una rápida solución
Vengo preocupado pero hondamente, por los recientes acontecimientos bélicos que se dan entre los palestinos y los israelíes en el marco de sus ya conocidas diferencias geopolíticas que traen alterados a la comunidad internacional. Por un lado las condiciones humillantes e injustas que Israel acerta contra los palestinos y por el otro las acciones terroristas que resultan como ataques de venganza por las medidas que a su vez toman y retoman los israelíes contra los palestinos. Sobre esta penosa y peligrosa situación que protagonizan ambos pueblos se debe poner de inmediato en vigor las resoluciones de las Naciones Unidas que norman este tipo de conflicto. La comunidad internacional está en la obligación de buscar una rápida solución al conflicto a objeto de obtener una solución pacífica a la situación. Y es que la vida humana debe de estar siempre por encima de cualquier interés material o político por más que provenga del más ancestral raigambre.
Los efectos de este reciente enfrentamiento de no tener un rápido término producirán un grave problema de orden internacional con alcance a terceros países que no producirán otra cosa que el devenir de una devastadora confrontación bélica o lisa y llanamente una guerra de efectos devastadores para millones de personas tanto en Oriente Próximo como en cualquier latitud del entorno mundial.
Israel debe retirarse del territorio palestino y obviamente suspender las invasiones que están llevando a cabo día tras día. El señor Arafat debe ser respetado y puesto en libertad lo más pronto posible en su carácter de jefe de Estado, y luego entrar en un proceso de negociación que permita una pacífica salida a todo este bochornoso espectáculo que tienen montando. Aquí vale preguntarse si esto se trata de una demostración de fuerza por supremacía territorial o supuesta supremacía étnica-religiosa. Por la forma en que van las cosas Israel pareciera quiere llevar el asunto hasta la raya, es decir seguir con toda su furia armada y exterminar a como dé lugar con el pueblo palestino. En este estado de cosas, cómo entramos nosotros los católicos, la Iglesia Católica. Esto nos afecta a todos por igual, como decíamos los israelíes reaccionan contra los palestinos por la ofensa a su tranquila Pascua judía, me pregunto ¿qué pasó con la de nosotros? ¡Que Semana Santa más bonita nos escenificaron! ¡Ah! y en Belén. De uno de los santuarios más venerados de la cristiandad han hecho una basura "La Iglesia de la Natividad en Belén. No debió ser pero fue, la ultrajaron. ¿El fin justifica los medios? No señores, respeten para que se les respete. Solamente queda demostrado de manera fehaciente las violaciones que cometen tanto unos como otros. Pero los israelíes llevan más culpa que razón. Tomemos en cuenta esto, bajo la luz de la Convención de La Haya de 1954 para la protección de la propiedad cultural en el evento de conflicto armado y la noción de la necesidad militar.
Uno de los más controversiales asuntos que se dieron durante la revisión de dicha convención de La Haya fue el alcance o significado de la noción de la "necesidad militar". La convención se refiere al concepto en dos (2) ocasiones: la primera con relación a la propiedad cultural que goza de la protección general, y la segunda con respecto a la propiedad cultural bajo protección especial y habla de necesidad militar inevitable.
Si bien la UNESCO no posee información sobre la práctica de Estados Unidos sobre dicho uso, es decir que la normativa permite al Estado Parte utilizar propiedad cultural y sus mediatos alrededores, o la aplicación para propósitos militares y ejecutar hostilidad contra dicha propiedad, donde la necesidad militar es imperativa se requiere renuncia, abandono de tal inmunidad. Las definiciones y reinterpretaciones de la necesidad militar han dado cierto giro que no queda claro el verdadero sentido de la necesidad militar y la misma norma puede ser objeto de ser interpretada o transgredida por los Estados Partes.
A la sazón el febrero de 1994 un grupo de expertos actuando en su capacidad personal, elaboraron el llamado documento Lauswolt el cual no llegó a definir o a resolver el problema de la interpretación de la noción de la necesidad militar. Israel y otros observadores, en las reformas, abordaron el tema de la necesidad militar bajo los principios de las Leyes de Guerra incluyendo Inter.Alia el principio de la proporcionalidad y distintas de la necesidad militar. Luego en la tercera reunión de los Estados Miembros de la Convención (París, 13 de noviembre de 1997) representantes de varios países entre ellos Israel defendieron el valor de la noción, indicando que ésta expresaba una de las reglas básicas del derecho internacional humanitario y decidieron definir más preciso y reducir la noción militar. Posterior a la reunión de mayo de 1998 el secretario de la UNESCO preparó la definición de la noción de la necesidad militar basándose bajo ocho (8) preceptos, los cuales definen la responsabilidad que juega el comandante militar en la acción por tomar. Cabe señalar que el ataque a la Iglesia de la Natividad en Belén fue de extrema aplicación militar. Si estos actos y las propias acciones y matanzas que continúan llevando a cabo los israelíes no cesan, queda claro que el reto lo hacen ya no a los palestinos, sino más bien a la comunidad internacional. ¿Qué pretenden? Que las represalias no provengan necesariamente de los palestinos o más bien de fantasmales cruzadas, templarios, incluso las sombras de la Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro, o cualquier Torquemada desatado al estilo siglo XIII y XIV o una conversión sino para ¡afuera! Pero no, las mentes sensatas y razonables del mundo internacional deben propulsar el entendimiento y la propagación de la fraternidad de los hombres y pueblos. Hay que actuar a los más altos niveles del entendimiento y organizaciones multilaterales para detener lo que mañana puede ser peor.
¿Habrá otra constituyente o se llamará a elecciones presidenciales para refrendar al nuevo gobierno de la oclocracia empresarial caraqueña? Esas preguntas son todavía difíciles de responder, pero lo cierto es que Venezuela vuelve al mismo punto de partida, cuando Hugo Chávez tomó el poder en 1999. Otra vez, la clase económica altruista, los partidos tradicionales y el ala derechista del ejército (entrenada en Estados Unidos), volverán a decidir el futuro de Venezuela.
Ni más, lo que le importa a las grandes potencias, en especial a Washington, es que el flujo del petróleo continúe su camino en los supertanqueros, para saciar la maquinaria industrial, tecnológica y militar del coloso norteño, el cual consume el crudo del Lago Maracaibo. El 30% del consumo estadounidense de petróleo procede de Venezuela.
Finalmente, el otro logro para Washington fue reprimir el otro posible foco de expansión comunista en la América Latina, como lo era la Venezuela chavista. Ahora vuelve Cuba a quedar sola en el hemisferio, en medio de tigres y leones deseosos de aniquilar el otro proyecto socialista. Pero eso es otra historia...
Los efectos de este reciente enfrentamiento de no tener un rápido término producirán un grave problema de orden internacional con alcance a terceros países que no producirán otra cosa que el devenir de una devastadora confrontación bélica o lisa y llanamente una guerra de efectos devastadores para millones de personas tanto en Oriente Próximo como en cualquier latitud del entorno mundial.
Israel debe retirarse del territorio palestino y obviamente suspender las invasiones que están llevando a cabo día tras día. El señor Arafat debe ser respetado y puesto en libertad lo más pronto posible en su carácter de jefe de Estado, y luego entrar en un proceso de negociación que permita una pacífica salida a todo este bochornoso espectáculo que tienen montando. Aquí vale preguntarse si esto se trata de una demostración de fuerza por supremacía territorial o supuesta supremacía étnica-religiosa. Por la forma en que van las cosas Israel pareciera quiere llevar el asunto hasta la raya, es decir seguir con toda su furia armada y exterminar a como dé lugar con el pueblo palestino. En este estado de cosas, cómo entramos nosotros los católicos, la Iglesia Católica. Esto nos afecta a todos por igual, como decíamos los israelíes reaccionan contra los palestinos por la ofensa a su tranquila Pascua judía, me pregunto ¿qué pasó con la de nosotros? ¡Que Semana Santa más bonita nos escenificaron! ¡Ah! y en Belén. De uno de los santuarios más venerados de la cristiandad han hecho una basura "La Iglesia de la Natividad en Belén. No debió ser pero fue, la ultrajaron. ¿El fin justifica los medios? No señores, respeten para que se les respete. Solamente queda demostrado de manera fehaciente las violaciones que cometen tanto unos como otros. Pero los israelíes llevan más culpa que razón. Tomemos en cuenta esto, bajo la luz de la Convención de La Haya de 1954 para la protección de la propiedad cultural en el evento de conflicto armado y la noción de la necesidad militar.
Uno de los más controversiales asuntos que se dieron durante la revisión de dicha convención de La Haya fue el alcance o significado de la noción de la "necesidad militar". La convención se refiere al concepto en dos (2) ocasiones: la primera con relación a la propiedad cultural que goza de la protección general, y la segunda con respecto a la propiedad cultural bajo protección especial y habla de necesidad militar inevitable.
Si bien la UNESCO no posee información sobre la práctica de Estados Unidos sobre dicho uso, es decir que la normativa permite al Estado Parte utilizar propiedad cultural y sus mediatos alrededores, o la aplicación para propósitos militares y ejecutar hostilidad contra dicha propiedad, donde la necesidad militar es imperativa se requiere renuncia, abandono de tal inmunidad. Las definiciones y reinterpretaciones de la necesidad militar han dado cierto giro que no queda claro el verdadero sentido de la necesidad militar y la misma norma puede ser objeto de ser interpretada o transgredida por los Estados Partes.
A la sazón el febrero de 1994 un grupo de expertos actuando en su capacidad personal, elaboraron el llamado documento Lauswolt el cual no llegó a definir o a resolver el problema de la interpretación de la noción de la necesidad militar. Israel y otros observadores, en las reformas, abordaron el tema de la necesidad militar bajo los principios de las Leyes de Guerra incluyendo Inter.Alia el principio de la proporcionalidad y distintas de la necesidad militar. Luego en la tercera reunión de los Estados Miembros de la Convención (París, 13 de noviembre de 1997) representantes de varios países entre ellos Israel defendieron el valor de la noción, indicando que ésta expresaba una de las reglas básicas del derecho internacional humanitario y decidieron definir más preciso y reducir la noción militar. Posterior a la reunión de mayo de 1998 el secretario de la UNESCO preparó la definición de la noción de la necesidad militar basándose bajo ocho (8) preceptos, los cuales definen la responsabilidad que juega el comandante militar en la acción por tomar. Cabe señalar que el ataque a la Iglesia de la Natividad en Belén fue de extrema aplicación militar. Si estos actos y las propias acciones y matanzas que continúan llevando a cabo los israelíes no cesan, queda claro que el reto lo hacen ya no a los palestinos, sino más bien a la comunidad internacional. ¿Qué pretenden? Que las represalias no provengan necesariamente de los palestinos o más bien de fantasmales cruzadas, templarios, incluso las sombras de la Orden de los Caballeros del Santo Sepulcro, o cualquier Torquemada desatado al estilo siglo XIII y XIV o una conversión sino para ¡afuera! Pero no, las mentes sensatas y razonables del mundo internacional deben propulsar el entendimiento y la propagación de la fraternidad de los hombres y pueblos. Hay que actuar a los más altos niveles del entendimiento y organizaciones multilaterales para detener lo que mañana puede ser peor.
¿Habrá otra constituyente o se llamará a elecciones presidenciales para refrendar al nuevo gobierno de la oclocracia empresarial caraqueña? Esas preguntas son todavía difíciles de responder, pero lo cierto es que Venezuela vuelve al mismo punto de partida, cuando Hugo Chávez tomó el poder en 1999. Otra vez, la clase económica altruista, los partidos tradicionales y el ala derechista del ejército (entrenada en Estados Unidos), volverán a decidir el futuro de Venezuela.
Ni más, lo que le importa a las grandes potencias, en especial a Washington, es que el flujo del petróleo continúe su camino en los supertanqueros, para saciar la maquinaria industrial, tecnológica y militar del coloso norteño, el cual consume el crudo del Lago Maracaibo. El 30% del consumo estadounidense de petróleo procede de Venezuela.
Finalmente, el otro logro para Washington fue reprimir el otro posible foco de expansión comunista en la América Latina, como lo era la Venezuela chavista. Ahora vuelve Cuba a quedar sola en el hemisferio, en medio de tigres y leones deseosos de aniquilar el otro proyecto socialista. Pero eso es otra historia...