Unidad y decisión
Solamente la unidad y la decisión en la lucha nos llevarán a la solución de los tantos problemas que agobian a la nación.
Los medios de comunicación y la sociedad civil deben conformar una cruzada contra el alto costo de la vida, porque los panameños, sobre todo, las clases más humildes, están sintiendo el rigor del hambre y ya no se puede soportar por más tiempo tanta injusticia.
Es necesario interesar a las autoridades gubernamentales a tomar las medidas para que esa explotación de los supermercados y comercios del país termine pronto. La situación se atribuye al problema del petróleo, pero se está abusando en perjuicio de las grandes mayorías nacionales.
Llevamos muchos meses de estar sufriendo la dura realidad del alto costo de la canasta básica familiar, de las altas tarifas de la energía eléctrica y del teléfono de transnacionales que están golpeando con dureza la economía de humildes hogares panameños; y, ante esta situación, solamente se escucha la queja, se observa la tímida protesta que no resuelven nada. Por eso es indispensable la unidad y decisión de todos los que vivimos en este suelo, para exigir protección a fin de acabar con una situación que nos está llevando a un destino impredecible.
El país tuvo la fortaleza moral y física para soportar los rigores de una dictadura cruel y sanguinaria a la cual se enfrentó con éxito, porque se luchaba por la dignidad del ser humano, la democracia y la libertad; también tuvo fortaleza para sobreponerse a una invasión que causó muertes y grandes desastres, sobre todo, en los sectores más humildes de Panamá.
Toda esa experiencia representa la jornada cívica que nos ha dado mérito y valor para seguir en la lucha por nuestros derechos ciudadanos.
No hay que desmayar frente a tantos problemas que nos agobian; unámonos, y como un solo hombre, exijamos que el alto costo de la vida sea enfrentado con prioridad y como un problema de Estado, porque se trata de la alimentación de un pueblo tan importante para la vida de todos los panameños.