Universidad y opinión pública
En su petición los firmantes señalan que: "En la Universidad de Panamá, no se permite construir sobre ideas, ni hay derecho de disentir, desarrollando así un clima de persecución y centralización de poder a todos los niveles. Lo anterior ha llegado al punto de personalizar a la institución universitaria en la figura del actual rector de esta casa de estudios superiores", y rechazan por ser flagrantemente violadora del debido proceso y de garantías fundamentales, en especial de la Libertad de Expresión y Opinión, además de atentar contra la honra y reputación personal, la resolución del Consejo General Universitario, firmada por 72 funcionarios que declararon al Dr. Miguel Antonio Bernal como persona "non Grata". "Es conocido a nivel público que, durante los 30 años que tiene de servir a la enseñanza en esa universidad, el Dr. Bernal ha mostrado preocupación por el nivel académico, por la calidad de la educación impartida, y ha apoyado en aspectos extracurriculares. Ese es el compromiso que debe propiciar todo centro de enseñanza superior para formar hombres libres, pensantes y analíticos quienes serán empresarios o funcionarios que manejaran las decisiones de próximas generaciones. Sin duda, su peor delito ha sido la constante denuncia del bochornoso escándalo de la expedición de diplomas a estudiantes que aún no han terminado materias.""
Finalmente, señalan los firmantes que en ejercicio de sus derechos ciudadanos, muy respetuosamente le solicitan ala Procuraduría:
Impulsar la investigación y averiguaciones de las denuncias presentadas en la Procuraduría a su cargo, sobre los diplomas falsos en la Universidad y otras situaciones graves que allí se producen.
Ordenar la separación del cargo de rector, señor Gustavo García de Paredes, y a todas las personas involucradas en este bochornoso acto de falsificación, hasta que se esclarezcan los hechos.
Solicitar a la Contraloría una rendición de cuentas de las finanzas de la Universidad de Panamá al Pueblo panameño y ordenar un audito externo que deberá ser publicado a la mayor brevedad posible."
Concluyen expresándole a la señora Procuradora: "estamos seguros que Usted, como egresada de la Universidad de Panamá, compartirá con nosotros la inquietud y el deber que tenemos de luchar por el adecentamiento de nuestra primera casa de estudios superiores ya que la juventud panameña necesita que la Universidad sea un faro donde brille la luz del conocimiento y que sea fuente de inspiración de principios y valores éticos, cívicos y morales".
Por otra parte, la Junta Directiva y el Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados, dieron a conocer un comunicado que lleva la firma de la Presidenta del gremio, Mercedes Arauz de Grimaldo y del Vicepresidente del Tribunal de Honor, José Alberto Alvarez, el cual transcribo, conciente como estoy que este tipo de pronunciamientos encuentran poca cabida en los medios de comunicación:
Que hemos registrado con suma preocupación la decisión proferida por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá (UP) en la Ciudad Universitaria "Octavio Méndez Pereira", a los veintisiete (27) días del mes de septiembre de 2005, en la que se repudia la conducta del profesor Miguel Antonio Bernal y se le declara ciudadano "NON GRATO" en la Universidad de Panamá.
Que el Consejo General Universitario, al llevar a cabo la expedición de esta lamentable resolución, desconoce los más elementales principios del debido proceso, la presunción de inocencia y el derecho a la defensa;
Que la actuación del Consejo General Universitario viola el ordenamiento legal que rige la Universidad de Panamá y constituye un peligroso precedente para el desarrollo y gobernabilidad de esta entidad de enseñanza superior.
Que la actuación del Consejo General Universitario atenta contra el derecho a disentir y la libertad de pensamiento, principios que han sido y deben ser característicos de nuestra más alta casa de estudios.
Que el Doctor Miguel Antonio Bernal es miembro Presidente del Tribunal de Honor del Colegio Nacional de Abogados.
Que el desempeño del Doctor Miguel Antonio Bernal como abogado y profesor catedrático de la Facultad de Derecho se ha caracterizado por el respeto a la ley y los valores éticos y morales, valentía e independencia constituyendo un ejemplo especialmente para los estudiantes de la Universidad de Panamá a quienes ha dedicado su enseñanza por varias generaciones.
Por todo lo anterior, el Colegio Nacional de Abogados y su Tribunal de Honor resuelven:
Primero: Deplorar, como en efecto, deplora la decisión tomada por el Consejo General Universitario de la Universidad de Panamá en detrimento del pensamiento del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Segundo: Condenar, como en efecto condena, la expedición improcedente, de una supuesta "sanción moral" en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal.
Tercero: Instar, como en efecto insta, a la máxima autoridad de la Universidad de Panamá, el Rector Doctor Gustavo García de Paredes Aued, a respetar el derecho a disentir y a la libertad de pensamiento .
Cuarto: Solicitar, como en efecto solicita, se revoque la actuación del Consejo General Universitario en contra del Doctor Miguel Antonio Bernal, que en nada ayuda a la credibilidad, solidez y prestigio que debe gozar la Universidad de Panamá ante la ciudadanía panameña.