Urge reforma política
“ El cambio” es una consigna publicitaria muy exitosa, pues sirvió para aplastar a un contendor que pareció en su momento ser una especie de luchador de sumo enfrentándose a pesos pluma. El resultado electoral indicó que el luchador de sumo terminó horizontal sobre el cuadrilátero e inconsciente (todavía sigue en la misma posición) como consecuencia de los buenos golpes que le propinó un rival más ágil e inteligente. Pero aquí no es cuestión de exhibir trofeos o cinturones de campeón. La política verdadera comienza con el ejercicio del poder y he aquí que el grupo gobernante se enfrenta a la corrupción del sistema de partidos, que básicamente consiste en buscar el aprovechamiento personal desde puestos públicos adornándose de una cortina de humo permanente, pues nada de lo que se dice públicamente revela el verdadero móvil de sus agentes. Esa forma de corrupción es particularmente severa en la Asamblea y por eso aplaudimos el discurso inaugural del diputado presidente, quien prometió un cambio en las reglas del juego. Sin embargo, hemos visto pocos avances en el proceso de discusión de las modificaciones al reglamento y la agenda legislativa está apretada en las escasas semanas que quedan de la presente legislatura. Ojalá que el hasta hace poco pugilismo hábil del grupo gobernante no termine aplastado por la corrupción del hemiciclo legislativo.