default

Uso y abuso del poder


El alboroto que se ha formado con motivo de la escogencia del presidente del Consejo Municipal ha hecho que salgan los seguidores, pelechadores o beneficiarios de la narcodictadura a criticar la doble moral del gobierno mireyista. Lo cual para mí es incurrir en "cuádruple moral". Entonces me acuerdo que Omar le birló el golpe a Boris, ayudado por todos los "beneficiarios" milicos y civiles. Me pregunto si el voto sin sello en la elección municipal fue otro acto burlador.
No trato de encubrir ni disfrazar los actos de Mireya y sus seguidores, pelechadores o beneficiarios -que probablemente existen. La presidenta, a quien apoyé y todavía apoyo, cometió un error al hacer un comentario sobre el primer resultado en la elección citada. Pero de ahí a que los "cuádruples" pretendan derrocarla -democráticamente- hay un increíble trecho.
Yo respaldé la elección de Mireya con un número plural de escritos antes y después de las elecciones pasadas, porque opino que ella hará mucho por los desposeídos y porque no creía en candidatos providenciales de tercera fuerza. Porque todavía simpatizo con ella, paso a aporrearla. Ha cometido el error "cartierista", el de nominar a magistrados de la Corte Suprema a dos superpolíticos de vieja data, el hacer igual con el director de la ARI, y ahora, el que comento en el párrafo anterior.
Hay muchas personas, principalmente las féminas, que intuyen que Mireya está soñando con "pajaritos preña´os". Para mí hay otros elementos importantes que se deben destacar: Mireya está demostrando que hace sus propias decisiones, adicionalmente, está recibiendo asesoramiento paupérrimo (lo cual no niega que ella está decidiendo), pero lo más significativo para mí es que haciendo uso de su poder -con errores repetidos y que se pueden cometer en cadena- puede llegar a abusar de ese poder, como tantos de sus predecesores que incurrieron en esa falta. Por ejemplo, estoy seguro que el pueblo panameño no quiere que ella se torne soberbia. El abuso de poder es precisamente esto. Dentro de poco no podríamos diferenciarla de los que la antecedieron.
Panamá tiene demasiados problemas por resolver para que se estén cometiendo errores fundamentales. El ambiente está enrarecido y se va a caldear todavía más con las presiones que existen: Constituyente, renegociación del Tratado de Neutralidad del Canal, saneamiento de todas las áreas nacionales contaminadas por los militares norteños, nueva relación amistosa con EE.UU., y así sucesivamente. Tal es la confusión que vive el país, que yo recomendaría que se pospongan los temas de la constituyente y la neutralidad del Canal hasta tanto se haya despejado el panorama nacional.
Por lo tanto, es justo que Mireya observe, escuche y considere las críticas válidas que se le están haciendo, aunque provengan de "cuádruples". De no hacer esto, poco la diferenciaría de los anteriores gobiernos que han sido repudiados por la opinión pública. El pueblo panameño, de todos los estratos, sabe mucho, está hoy día mucho más ilustrado, y no va a comerse de cuentos. Quiere ver, por ejemplo, si se está haciendo algo concreto para mejorar la situación del Hospital Santo Tomás, si se detalla y ejecuta una sana política económica, si se hace todo lo posible, aunque se cometan errores, para reducir el nivel de desempleo.
En una ocasión sugerí que Mireya debía usar los cacareados fondos secretos para limpiar calles y alcantarillas y así darle, aunque sea temporalmente, trabajo a centenas o miles de personas. Mal puede uno ver los gastos en Punta Mala, aunque sean donaciones que se convertirán en propiedad del fisco, cuando la gente humilde tiene tantas necesidades de comida, salud, educación.
En fin, Excelentísima Señora Presidenta, dedique su esfuerzo máximo a escuchar a sus mejores asesores, no los que yo llamo fósiles, que no son más que politiqueros tradicionales, sino a los que estén genuinamente interesados en el bienestar del país y de todos sus ciudadanos, sin excepción. Reitero, cuídese de abusar de su poder. Eso llega en la práctica sin que uno se dé cuenta. Panamá es inmortal.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América