Valores, valores y valores
Pasan los años y la lucha por recuperar los valores cívicos y morales continúa con igual fuerza. Cuando un grupo se cansa, aparece otro que sigue el camino trazado. Pero cada día vemos disminuir los valores en aras de las malas costumbres y la violencia. Cuando el Club Rotario de Panamá reinició la campaña pro valores, lo hicimos con un entusiasmo increíble. Las reuniones eran acompañadas de cápsulas sobre valores; conferencias sobre familia e imágenes que atraían a jóvenes estudiantes y comprendemos lo hambrientos que están por conocer los mismos.
Vemos desilusionados cómo se escapan a todo nivel. La corrupción no está sólo en el gobierno; lo está a todo nivel social y económico. La falta de transparencia de los funcionarios indica la ausencia de valores que los guíen para actuar correctamente. Permanentemente escuchamos que robaron tanto un millón como 40 balboas. Pero también vemos la impunidad que invita a cometer errores. Es triste cómo el MEDUCA, ministerio que guía la educación en la que deben incluirse los valores, es el más corrupto hoy día; una entidad donde presionas un poco y sale pus por todos los poros. ¿Hasta cuándo esta porquería?
Niños y jóvenes no dan ni responden los buenos días; los caballeros no dan paso a las damas ni les ceden sus puestos en un bus; las familias andan mal, sin coherencia, sin comunicación, sin dar ejemplo de honestidad a sus hijos. ¿Es esa la patria que queremos? Los y las adolescentes son asesinos, tienen embarazos tempranos, usan drogas, no obedecen a los padres ni aceptan su autoridad. Y así crecen y se acostumbran para el resto de sus vidas. La educación es tan deficiente que no podemos apoyarnos en ella para enseñar los valores. Porque si los educadores, los médicos y otros profesionales no cumplen con sus trabajos y dan muestra de falsas expectativas, qué esperamos de los demás. Suponemos que esos profesionales son la base de las buenas costumbres y los valores.
Continuaremos con la lucha en el Club Rotario y esperamos que quienes quieran ayudar, se acerquen a nosotros. Es una tarea difícil. Hay muchos que no comprenden la importancia de los valores o los fincan en el dinero como base de los éxitos, aunque no existan los valores. Ojalá los políticos los tomen en cuenta en la próxima campaña electoral y arreglen el país a través de su práctica.
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