Venado en mosaico
Así suelen expresarse algunos, "allá onde uno", para denotar el estado de sorpresa que produce en nuestro ánimo el protagonismo de otros, sobre todo cuando la consecuencia es motivo de desconcierto total. Pero, a decir verdad, no vemos la razón de la sorpresa de los resultados que arrojó la última encuesta de la empresa consultora CID Gallup, para El Panamá América y TVN Canal 2, en la que se coloca al ingeniero Alberto Vallarino a la cabeza de los candidatos con mayor opción de votos. Análogo resultado arrojó la encuesta de LatiNetwork Dichter/Neira, para La Prensa, del 16 de septiembre de 2002, que confirma el arraigado sentimiento en la población de rechazo a la clase política tradicional, entiéndase por ella PRD, arnulfismo, Solidaridad, MOLIRENA, Liberal Nacional, Partido Popular, etc. Para los efectos prácticos poco importa la denominación del colectivo, todos entran en el mismo churuco.
Dentro del Partido Arnulfista existen varios que se han auto proclamado "pre candidatos" y han denotado su intención de disputar la candidatura a Presidente de la República al Ing. Vallarino, a pesar de que, por aquello de "no quemarse", se han mantenido negándolo insistentemente. Nos referimos al ingeniero Juliao y al licenciado Alemán, entre otros. Descifrables pueden calificarse sus pretensiones, sobre todo porque vivimos en democracia, mas no así consecuentes con los tiempos que vive el país que exige, a gritos, una candidatura de Unidad Nacional inspirada en los más preciados valores nacionales y fundamentada en la disposición de servicio, experiencia, talento y verticalidad. En este sentido, la encuesta de CID Gallup pone a la cabeza, sobre el resto de los precandidatos, al Ing. Alberto Vallarino con un 43%.
Si notamos las derivaciones de la encuesta, en cuanto al candidato que resultaría más votado en las primarias del arnulfismo, los resultados a favor del ingeniero Vallarino son abismales: 71% contra 4% de su más próximo rival. Parece pelea de tigre contra burro amarrado. Creo que lo más sensato es que el directorio del arnulfismo, si algo les importa la suerte de su colectivo, acepte la realidad y no se vaya a enfrentar en una fraternizada lucha que lo único que acarreará es la fragmentación y hasta la desaparición del partido. La actual presidenta de dicho colectivo, quien parece ejercer un indiscutido liderazgo en estos momentos, lejos de estar apoyando a candidatos por muchas simpatías personales que los mismos le dispensen, debe mantener una actitud de imparcialidad.
Muy lamentable sería que la actual Presidenta del arnulfismo, por caprichos y asuntos intrascendentes, sea la causante de la desaparición del colectivo que heredó de su interfecto marido. Posiciones como la de oponerse a la apertura de los libros del partido para evitar la inscripción del ingeniero Vallarino, además de constituir una deplorable práctica que en nada contribuye con el sistema democrático, denotan un terrible temor a su arrolladora beligerancia política. Opino que el Tribunal Electoral, como máximo rector del proceso electoral en nuestro medio, debe obligar a los directivos del arnulfismo a que habrá sus libros y permita así el pleno ejercicio de la democracia en nuestro medio.
El protagonismo que está llevando a cabo el licenciado Alemán, canciller de este gobierno, además de penoso es inconstitucional. Con inaudito desparpajo está politiqueando cuando la Constitución Nacional se lo prohíbe. Lo que acontece es que la Fiscalía Electoral del Tribunal Electoral, que es ejercida por un conspicuo miembro del pasado gobierno PRD, pareciere le conviene que esto ocurra. Y decimos que nos luce penoso, pues el Canciller, más que estar pensando en postulaciones, debe ver cómo concluye dignamente su labor en la Cancillería, pues hasta el momento más son sus penas que glorias.
222...el Canciller, más que estar pensando en postulaciones, debe ver cómo concluye dignamente su labor en la Cancillería, pues hasta el momento más son sus penas que glorias.
En entrevista que le hizo, en fecha pasada, la destacada periodista Dorita de Reyna, al Canciller -ahora se la pasa concurriendo a todos los programas de opinión habidos y por haber- éste, como un porfiado, trató de justificar sus pretensiones presidencialistas con base a su presunta membresía como arnulfista: "...Tengo 23 años de estar en el Partido Arnulfista, la presidenta sabe muy bien lo que yo he hecho por el partido....." ¿De verdad? ¿Por qué no nos cuenta Canciller?¿Y qué hay de su labor por el país, que es lo que realmente interesa a todos los panameños? Creo que, definitivamente, el Canciller debe comenzar por aclarar a la opinión pública el embrollo en que se le mencionó referente a presunto contrabando de armas. ¿Y de nepotismo, qué tal Canciller? ¡Ah! ¿Y qué nos cuenta de los tratados subscritos entre Panamá y USA, sin ceñirse a los trámites constitucionales, en donde Panamá hace entrega de su soberanía? Somos todo oído Canciller.
Sólo como recordatorio a la Sra. Presidenta y a los otros tantos que desde sus cargos están en plena faena politiquera, deseo transcribirles el artículo 28 y el 38 del Código Electoral que nos dicen textualmente: Artículo 28: "Queda prohibido a los servidores públicos, realizar actividades de propaganda y afiliación partidaria en su horario de servicio y utilizar la autoridad o influencia de sus cargos para servir intereses de determinados candidatos en el proceso electoral o de las organizaciones que los postulen. A su vez, les está prohibido obstruir el libre ejercicio de las actividades proselitistas o electorales que se realicen conforme a este Código. Los servidores públicos no pueden valerse de su autoridad para que sus subalternos realicen actividades en beneficio o en contra de determinados candidatos o partidos políticos. (Texto conforme ha sido modificado por |a Ley 9 de 1988). c.c: Art. 2,171,181,182,183,334; Art. 130, 138 (2) C.N.)
El Artículo 38 del mismo Código Electoral estatuye que "la organización y el funcionamiento de los partidos políticos se sujetarán a un régimen democrático que asegure la participación de sus miembros en las actividades partidarias, así como en los cargos administrativos y de dirección y en los acuerdos que se adopten. c.c: Art. 36,84,85,86.
(egrimal@cableonda.net)
Personas allegadas a Doña Elvia relatan que durante un acto celebrado en el Hogar Bolívar cuando entonaron el himno nacional trató de incorporarse de su silla de ruedas para cantarlo.
Quienes la rodean intentaron disuadirla, pero más valió su arraigado amor por este canto que las dificultades que ya, irremediablemente, le representaban la innata condición de sus años. "Es tan imponente el himno, merece mucho respeto" considera Doña Elvia aún hoy, a sus 106 años.
El amor por su tierra es evidente como también cuando partió de ella para Nueva York. De allá recuerda que conoció a su esposo Don Domingo Díaz Méndez, y no así qué cargo ocupó.
La memoria la traicionó. Pero en los archivos de la Cancillería fue donde se obtuvo la respuesta. La Jefa de la Oficina Institucional de Recursos Humanos de la Cancillería, Manuelita de Smith, envió dos documentos que certifican que la señorita Elvia Mojica fue nombrada por el presidente Belisario Porras, el 4 de abril de 1925 como Oficial Archivero del Consulado General de Nueva York.
Sus servicios a la administración pública trascendieron al tiempo de la gestión de Porras. Doña Elvia trabajó en el Tribunal Tutelar de Menores (hoy Dirección de Corrección del Ministerio de la Familia). Allí laboró junto a Clara González, la primera mujer abogada de Panamá, de quien fue muy amiga. Comenta Doña Mary Comando que su tía era una mujer apegada a la política y a la vida del campo. A la muerte de Porras se involucró en la política, pero ya no en las toldas liberales.
La inclinación por la política también estaba presente en su esposo, Don Domingo Díaz, que por los años 50 fue concejal del distrito de Panamá. "El Dr. Porras y mi tía fueron mis tutores", dice Doña Mary. Ellos la matricularon en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, donde estudió bachillerato, de 1935 a 1940.
Una hermosa abuelita del Hogar, Doña Rosaura Zanetti, dio fe de la calidad humana de Porras. Adolfo de León, su abuelo y partidario de Porras, fue quien lo llevó en hombros a la Presidencia.
Doña Rosaura, al escuchar durante la entrevista el nombre de Porras, dijo: "¡Ah!.. Porras. El fue quien enterró a mi abuelito. "Mi abuelito era alto y fuerte. Mi abuelito era jefe del muelle en el Mercado Público. Era fuerte, fuerte. Lo cargó - a Porras- y lo llevó a la Presidencia".
Doña Rosaura recuerda que en esa época tendría unos 8 años. De ser así, se refiere al primer periodo presidencial del Dr. Belisario Porras que fue de 1912 a 1916. "El se murió del corazón. Murió tiempo después que Porras asumió la presidencia. "Iba mucho a Aguadulce de donde era mi abuelito", relató.
Porras dirigió la revolución Liberal en el Istmo de Panamá, que en esos tiempos era un Departamento colombiano. Fue uno de los líderes principales del Partido Liberal Colombiano durante la guerra, llevando a cabo una campaña militar que llegó hasta las puertas de la Ciudad de Panamá. Aproximadamente 5,000 panameños murieron en este conflicto armado que duró tres años, de 1899 a 1902.
Porras continuó como miembro del Partido Liberal, pero ya como un Partido Liberal panameño. En 1912, después de haber incrementado su popularidad en el istmo, es elegido presidente de la república por una amplia mayoría. Ejerce el puesto durante tres períodos: de 1912 a 1916; de 1918 a 1920 y de 1920 a 1924.
Durante tres periodos ejecuta importantes obras como la creación de los Códigos Nacionales y la redacción de un cuerpo de leyes. Construye carreteras y otras facilidades de transporte y comunicación que unifican al país, como el Ferrocarril de Chiriquí en 1916.
Da mucha importancia a la salud y al progreso económico del país. Funda el Hospital Santo Tomás en la Ciudad de Panamá y mejora la higiene del país en general. Nacionaliza la Lotería Nacional de Beneficencia para financiar la expansión de la salud pública.
Entre otros logros se destacan la reconstrucción del telégrafo, la apertura del Canal interoceánico en 1915; la organización de la instrucción pública; el barrio de La Exposición y la Plaza Porras; la creación del Archivo Nacional y el Registro Civil y el establecimiento de la Isla Penal de Coiba.
En materia legal, por la Ley 1 de 22 de agosto de 1916, se adopta el Código Administrativo que contiene un título en el cual se reglamenta toda la materia electoral. El Consejo Electoral de la República pasa a ser el Jurado Nacional de Elecciones y los Ayuntamientos Electorales se denominan Jurados Provinciales. Falleció el 28 de agosto de 1942. Porras creía en los méritos personales, en la libre expresión del pensamiento y en la prensa como medio de combate.
Dentro del Partido Arnulfista existen varios que se han auto proclamado "pre candidatos" y han denotado su intención de disputar la candidatura a Presidente de la República al Ing. Vallarino, a pesar de que, por aquello de "no quemarse", se han mantenido negándolo insistentemente. Nos referimos al ingeniero Juliao y al licenciado Alemán, entre otros. Descifrables pueden calificarse sus pretensiones, sobre todo porque vivimos en democracia, mas no así consecuentes con los tiempos que vive el país que exige, a gritos, una candidatura de Unidad Nacional inspirada en los más preciados valores nacionales y fundamentada en la disposición de servicio, experiencia, talento y verticalidad. En este sentido, la encuesta de CID Gallup pone a la cabeza, sobre el resto de los precandidatos, al Ing. Alberto Vallarino con un 43%.
Si notamos las derivaciones de la encuesta, en cuanto al candidato que resultaría más votado en las primarias del arnulfismo, los resultados a favor del ingeniero Vallarino son abismales: 71% contra 4% de su más próximo rival. Parece pelea de tigre contra burro amarrado. Creo que lo más sensato es que el directorio del arnulfismo, si algo les importa la suerte de su colectivo, acepte la realidad y no se vaya a enfrentar en una fraternizada lucha que lo único que acarreará es la fragmentación y hasta la desaparición del partido. La actual presidenta de dicho colectivo, quien parece ejercer un indiscutido liderazgo en estos momentos, lejos de estar apoyando a candidatos por muchas simpatías personales que los mismos le dispensen, debe mantener una actitud de imparcialidad.
Muy lamentable sería que la actual Presidenta del arnulfismo, por caprichos y asuntos intrascendentes, sea la causante de la desaparición del colectivo que heredó de su interfecto marido. Posiciones como la de oponerse a la apertura de los libros del partido para evitar la inscripción del ingeniero Vallarino, además de constituir una deplorable práctica que en nada contribuye con el sistema democrático, denotan un terrible temor a su arrolladora beligerancia política. Opino que el Tribunal Electoral, como máximo rector del proceso electoral en nuestro medio, debe obligar a los directivos del arnulfismo a que habrá sus libros y permita así el pleno ejercicio de la democracia en nuestro medio.
El protagonismo que está llevando a cabo el licenciado Alemán, canciller de este gobierno, además de penoso es inconstitucional. Con inaudito desparpajo está politiqueando cuando la Constitución Nacional se lo prohíbe. Lo que acontece es que la Fiscalía Electoral del Tribunal Electoral, que es ejercida por un conspicuo miembro del pasado gobierno PRD, pareciere le conviene que esto ocurra. Y decimos que nos luce penoso, pues el Canciller, más que estar pensando en postulaciones, debe ver cómo concluye dignamente su labor en la Cancillería, pues hasta el momento más son sus penas que glorias.
222...el Canciller, más que estar pensando en postulaciones, debe ver cómo concluye dignamente su labor en la Cancillería, pues hasta el momento más son sus penas que glorias.
En entrevista que le hizo, en fecha pasada, la destacada periodista Dorita de Reyna, al Canciller -ahora se la pasa concurriendo a todos los programas de opinión habidos y por haber- éste, como un porfiado, trató de justificar sus pretensiones presidencialistas con base a su presunta membresía como arnulfista: "...Tengo 23 años de estar en el Partido Arnulfista, la presidenta sabe muy bien lo que yo he hecho por el partido....." ¿De verdad? ¿Por qué no nos cuenta Canciller?¿Y qué hay de su labor por el país, que es lo que realmente interesa a todos los panameños? Creo que, definitivamente, el Canciller debe comenzar por aclarar a la opinión pública el embrollo en que se le mencionó referente a presunto contrabando de armas. ¿Y de nepotismo, qué tal Canciller? ¡Ah! ¿Y qué nos cuenta de los tratados subscritos entre Panamá y USA, sin ceñirse a los trámites constitucionales, en donde Panamá hace entrega de su soberanía? Somos todo oído Canciller.
Sólo como recordatorio a la Sra. Presidenta y a los otros tantos que desde sus cargos están en plena faena politiquera, deseo transcribirles el artículo 28 y el 38 del Código Electoral que nos dicen textualmente: Artículo 28: "Queda prohibido a los servidores públicos, realizar actividades de propaganda y afiliación partidaria en su horario de servicio y utilizar la autoridad o influencia de sus cargos para servir intereses de determinados candidatos en el proceso electoral o de las organizaciones que los postulen. A su vez, les está prohibido obstruir el libre ejercicio de las actividades proselitistas o electorales que se realicen conforme a este Código. Los servidores públicos no pueden valerse de su autoridad para que sus subalternos realicen actividades en beneficio o en contra de determinados candidatos o partidos políticos. (Texto conforme ha sido modificado por |a Ley 9 de 1988). c.c: Art. 2,171,181,182,183,334; Art. 130, 138 (2) C.N.)
El Artículo 38 del mismo Código Electoral estatuye que "la organización y el funcionamiento de los partidos políticos se sujetarán a un régimen democrático que asegure la participación de sus miembros en las actividades partidarias, así como en los cargos administrativos y de dirección y en los acuerdos que se adopten. c.c: Art. 36,84,85,86.
(egrimal@cableonda.net)
Personas allegadas a Doña Elvia relatan que durante un acto celebrado en el Hogar Bolívar cuando entonaron el himno nacional trató de incorporarse de su silla de ruedas para cantarlo.
Quienes la rodean intentaron disuadirla, pero más valió su arraigado amor por este canto que las dificultades que ya, irremediablemente, le representaban la innata condición de sus años. "Es tan imponente el himno, merece mucho respeto" considera Doña Elvia aún hoy, a sus 106 años.
El amor por su tierra es evidente como también cuando partió de ella para Nueva York. De allá recuerda que conoció a su esposo Don Domingo Díaz Méndez, y no así qué cargo ocupó.
La memoria la traicionó. Pero en los archivos de la Cancillería fue donde se obtuvo la respuesta. La Jefa de la Oficina Institucional de Recursos Humanos de la Cancillería, Manuelita de Smith, envió dos documentos que certifican que la señorita Elvia Mojica fue nombrada por el presidente Belisario Porras, el 4 de abril de 1925 como Oficial Archivero del Consulado General de Nueva York.
Sus servicios a la administración pública trascendieron al tiempo de la gestión de Porras. Doña Elvia trabajó en el Tribunal Tutelar de Menores (hoy Dirección de Corrección del Ministerio de la Familia). Allí laboró junto a Clara González, la primera mujer abogada de Panamá, de quien fue muy amiga. Comenta Doña Mary Comando que su tía era una mujer apegada a la política y a la vida del campo. A la muerte de Porras se involucró en la política, pero ya no en las toldas liberales.
La inclinación por la política también estaba presente en su esposo, Don Domingo Díaz, que por los años 50 fue concejal del distrito de Panamá. "El Dr. Porras y mi tía fueron mis tutores", dice Doña Mary. Ellos la matricularon en la Escuela Profesional Isabel Herrera Obaldía, donde estudió bachillerato, de 1935 a 1940.
Una hermosa abuelita del Hogar, Doña Rosaura Zanetti, dio fe de la calidad humana de Porras. Adolfo de León, su abuelo y partidario de Porras, fue quien lo llevó en hombros a la Presidencia.
Doña Rosaura, al escuchar durante la entrevista el nombre de Porras, dijo: "¡Ah!.. Porras. El fue quien enterró a mi abuelito. "Mi abuelito era alto y fuerte. Mi abuelito era jefe del muelle en el Mercado Público. Era fuerte, fuerte. Lo cargó - a Porras- y lo llevó a la Presidencia".
Doña Rosaura recuerda que en esa época tendría unos 8 años. De ser así, se refiere al primer periodo presidencial del Dr. Belisario Porras que fue de 1912 a 1916. "El se murió del corazón. Murió tiempo después que Porras asumió la presidencia. "Iba mucho a Aguadulce de donde era mi abuelito", relató.
Porras dirigió la revolución Liberal en el Istmo de Panamá, que en esos tiempos era un Departamento colombiano. Fue uno de los líderes principales del Partido Liberal Colombiano durante la guerra, llevando a cabo una campaña militar que llegó hasta las puertas de la Ciudad de Panamá. Aproximadamente 5,000 panameños murieron en este conflicto armado que duró tres años, de 1899 a 1902.
Porras continuó como miembro del Partido Liberal, pero ya como un Partido Liberal panameño. En 1912, después de haber incrementado su popularidad en el istmo, es elegido presidente de la república por una amplia mayoría. Ejerce el puesto durante tres períodos: de 1912 a 1916; de 1918 a 1920 y de 1920 a 1924.
Durante tres periodos ejecuta importantes obras como la creación de los Códigos Nacionales y la redacción de un cuerpo de leyes. Construye carreteras y otras facilidades de transporte y comunicación que unifican al país, como el Ferrocarril de Chiriquí en 1916.
Da mucha importancia a la salud y al progreso económico del país. Funda el Hospital Santo Tomás en la Ciudad de Panamá y mejora la higiene del país en general. Nacionaliza la Lotería Nacional de Beneficencia para financiar la expansión de la salud pública.
Entre otros logros se destacan la reconstrucción del telégrafo, la apertura del Canal interoceánico en 1915; la organización de la instrucción pública; el barrio de La Exposición y la Plaza Porras; la creación del Archivo Nacional y el Registro Civil y el establecimiento de la Isla Penal de Coiba.
En materia legal, por la Ley 1 de 22 de agosto de 1916, se adopta el Código Administrativo que contiene un título en el cual se reglamenta toda la materia electoral. El Consejo Electoral de la República pasa a ser el Jurado Nacional de Elecciones y los Ayuntamientos Electorales se denominan Jurados Provinciales. Falleció el 28 de agosto de 1942. Porras creía en los méritos personales, en la libre expresión del pensamiento y en la prensa como medio de combate.