Verdades desconocidas
Por primera vez visité los Estados Unidos de Norte América en el año 1972, para ser exacto, en junio de ese año. Recuerdo que la Convención Internacional del Club de Leones, al cual pertenezco, se celebraba en la ciudad de México y nuestra gira incluía esa ciudad, Houston, Miami y regreso a Panamá.
Consideré como un acto de amistad y un compromiso con mis copartidarios panameñistas, visitar en Miami, en esa ocasión, al siempre bien recordado Dr. Arnulfo Arias M. y para contactarlo, me valí de la buena amistad que he mantenido con el Dr. José Alonso Jurado para que me condujera a su residencia, conjuntamente con mi esposa.
Es conveniente aclarar que el Dr. Jurado tuvo que asilarse en el país del norte, perseguido por la dictadura que truncó la democracia en 1968.
Los años subsiguientes, a partir de 1974 fui anualmente a visitar al Dr. Arias y me tocó el honor de convencerlo que debía regresar a la Patria en 1978, cuando una comitiva fuimos a verlo y después de reuniones, donde él planteaba su negativa a regresar por la seguridad de los copartidarios, perseguidos implacablemente por la dictadura. Ante mi insistencia con fundamentos nacionalistas y que la Patria lo necesitaba, decidió su retorno.
Hay un pasaje que nunca olvidaré, que sucedió en mi visita en el año 1974. Cuando arribé a Miami y contacté al Dr. Jurado, me manifestó que el Dr. Arias había llegado el día anterior de Washington, donde le habían citado a una reunión y que debía tener buenas noticias.
La sorpresa que nos llevamos, mi acompañante y yo, fue grande. Nos dijo que le habían llamado para proponerle que le colocaban en la Presidencia de la República, con toda la Asamblea Legislativa que había sido electa conjuntamente con él, si les firmaba el Tratado 3 en 1, como se dio en llamar al que negó el país al gobierno antes de 1968.
Es importante tomar en consideración que el período presidencial y de los diputados era de cuatro años y que en esa fecha, ya estaba vencido. De más está decir que no aceptó la propuesta norte americana, según nos informó.
He leído un artículo escrito por un negociador de los Tratados Torrijos-Carter y ex canciller de la dictadura, en el cual afirma que el Dr. Arnulfo Arias M. había prometido a un ex embajador negociador norte americano, firmar los mencionados tratados una vez que asumiera la Presidencia de la República en 1968 y que tiene testigos para probarlo, lo cual debe hacer para que se aclare el nacionalismo del Dr. Arias que pone en entredicho.
Para los que tuvimos la suerte de tratar de cerca al Dr. Arias, sabemos que no es un secreto que sus decisiones no las andaba pregonando y muchos estuvimos de acuerdo que su caída se debió al viaje que realizó a Francia y Alemania, antes de tomar posesión de su cargo y haber manifestado que venía con ofrecimiento ilimitado de francos y marcos para desarrollar el país.
Si los EE.UU. hubiesen tenido la seguridad de la firma de los mencionados tratados, jamás hubieran permitido que los militares nuestros, hechura suya, se hubiesen sublevado y mucho menos que dieran al traste con el gobierno recién iniciado en 1968. Sabido es que su política internacional especialmente para nuestra América, determinaba que era mejor entenderse con un hombre fuerte y no con un pueblo en democracia, y esa fue la razón para que respaldaran tantas dictaduras incluyendo la nuestra, que reemplazó al gobierno que fue elegido por las mayorías nacionales.
Hay un fascículo publicado por José Jesús Crespo, Guillermo Ríos Valdés, Alejandro Garrido, Roberto Broce y José Manuel Torres el 23 de octubre del presente año que se titula "La batalla de los Tratados, veintitrés años después", que es recomendable que se lea y publique masivamente, para que los que no conocen la historia del nacionalismo en el país se nutran de lo que allí se dice.
¿Los Tratados Torrijos-Carter fueron impuestos, o el pueblo los negó?. La historia se encargará de aclararlo.
Consideré como un acto de amistad y un compromiso con mis copartidarios panameñistas, visitar en Miami, en esa ocasión, al siempre bien recordado Dr. Arnulfo Arias M. y para contactarlo, me valí de la buena amistad que he mantenido con el Dr. José Alonso Jurado para que me condujera a su residencia, conjuntamente con mi esposa.
Es conveniente aclarar que el Dr. Jurado tuvo que asilarse en el país del norte, perseguido por la dictadura que truncó la democracia en 1968.
Los años subsiguientes, a partir de 1974 fui anualmente a visitar al Dr. Arias y me tocó el honor de convencerlo que debía regresar a la Patria en 1978, cuando una comitiva fuimos a verlo y después de reuniones, donde él planteaba su negativa a regresar por la seguridad de los copartidarios, perseguidos implacablemente por la dictadura. Ante mi insistencia con fundamentos nacionalistas y que la Patria lo necesitaba, decidió su retorno.
Hay un pasaje que nunca olvidaré, que sucedió en mi visita en el año 1974. Cuando arribé a Miami y contacté al Dr. Jurado, me manifestó que el Dr. Arias había llegado el día anterior de Washington, donde le habían citado a una reunión y que debía tener buenas noticias.
La sorpresa que nos llevamos, mi acompañante y yo, fue grande. Nos dijo que le habían llamado para proponerle que le colocaban en la Presidencia de la República, con toda la Asamblea Legislativa que había sido electa conjuntamente con él, si les firmaba el Tratado 3 en 1, como se dio en llamar al que negó el país al gobierno antes de 1968.
Es importante tomar en consideración que el período presidencial y de los diputados era de cuatro años y que en esa fecha, ya estaba vencido. De más está decir que no aceptó la propuesta norte americana, según nos informó.
He leído un artículo escrito por un negociador de los Tratados Torrijos-Carter y ex canciller de la dictadura, en el cual afirma que el Dr. Arnulfo Arias M. había prometido a un ex embajador negociador norte americano, firmar los mencionados tratados una vez que asumiera la Presidencia de la República en 1968 y que tiene testigos para probarlo, lo cual debe hacer para que se aclare el nacionalismo del Dr. Arias que pone en entredicho.
Para los que tuvimos la suerte de tratar de cerca al Dr. Arias, sabemos que no es un secreto que sus decisiones no las andaba pregonando y muchos estuvimos de acuerdo que su caída se debió al viaje que realizó a Francia y Alemania, antes de tomar posesión de su cargo y haber manifestado que venía con ofrecimiento ilimitado de francos y marcos para desarrollar el país.
Si los EE.UU. hubiesen tenido la seguridad de la firma de los mencionados tratados, jamás hubieran permitido que los militares nuestros, hechura suya, se hubiesen sublevado y mucho menos que dieran al traste con el gobierno recién iniciado en 1968. Sabido es que su política internacional especialmente para nuestra América, determinaba que era mejor entenderse con un hombre fuerte y no con un pueblo en democracia, y esa fue la razón para que respaldaran tantas dictaduras incluyendo la nuestra, que reemplazó al gobierno que fue elegido por las mayorías nacionales.
Hay un fascículo publicado por José Jesús Crespo, Guillermo Ríos Valdés, Alejandro Garrido, Roberto Broce y José Manuel Torres el 23 de octubre del presente año que se titula "La batalla de los Tratados, veintitrés años después", que es recomendable que se lea y publique masivamente, para que los que no conocen la historia del nacionalismo en el país se nutran de lo que allí se dice.
¿Los Tratados Torrijos-Carter fueron impuestos, o el pueblo los negó?. La historia se encargará de aclararlo.