Vergüenza Nacional
L a prensa local ha informado que un señor que viajaba con su familia a Beijing, China, a presenciar los Juegos Olímpicos a celebrarse allí, por alguna razón que desconocemos, con aires de rufián embravecido insinuó abrir la bragueta de su pantalón frente a un periodista a quien preguntó a gritos, si deseaba ver lo que guardaba atrás.
En cualquier lugar del mundo, no importa quién fuera el sujeto, le hubieran impedido salir del país.
Luego, el Colegio Nacional de Periodistas declaró al sujeto de marras persona non grata y le solicitó a la Comisión de Ética y Moral de la Asamblea Nacional, de la que el individuo ese es diputado, que se le aplique una sanción ejemplar.
En un país con una legislación seria, lo que procedería en un caso similar, es que el gremio de los periodistas denunciara ante la Corte Suprema de Justicia al citado malhechor para que lo despojaran de su investidura de diputado por razones de moral social, dada su degenerada acción a la salida de los viajeros en un aeropuerto. Allí se congregan centenares de personas adultas, y, peor aún, niños y niñas menores de edad y muchos turistas que para vergüenza de nuestro país presenciaron el bochornoso espectáculo que ofreció el sujeto.
A su vez, el Partido Revolucionario Democrático, del cual el individuo es miembro, debe también expulsarlo y sepultarle con ello sus aspiraciones de correr en las primarias del próximo 7 de septiembre como candidato a diputado por el distrito de San Carlos porque no merece apoyo. Y de igual modo, debiera precederse despojándolo del cargo de miembro del Comité Olímpico Nacional para que el mundo sepa que en Panamá existen el pudor y la vergüenza.
Este pernicioso ejemplo de inmoralidad y cinismo no debe permanecer impune.