Viejos horizontes
A través de nuestra mandataria, los norteamericanos anunciaron que construirían puentes, caminos y centros de salud. Ahora resulta que no van a construir caminos, sino sólo van a reparar escuelas, construir letrinas, etc.
Esto nos recuerda las actividades de Acción Cívica, que el gobierno norteamericano realizó en Vietnam como parte de su política de contrainsurgencia y que el dictador Omar Torrijos aprendió en la Escuela de las Américas y aplicó en nuestro país para ganar base social y aislar políticamente a los movimientos insurgentes. Pegar parches allí donde hay grandes problemas sociales, para neutralizar poblaciones y hacer que todo siga igual, ha sido una buena táctica contrainsurgente desde hace mucho tiempo.
Lo que nos preguntamos ahora es, ¿por qué precisamente en la Comarca Ngöbe-Buglé? Esta es una de las zonas de pobreza extrema en nuestro país. La oposición de estos indígenas a los depredadores proyectos mineros, y ahora, a los proyectos hidroeléctricos, que con el saqueo que significará el ALCA se quieren realizar, hacen de estos territorios un barril de pólvora en potencia.
Construir letrinas en donde hay una gran desnutrición debido a la falta de alimentos, nos parece algo muy raro. Esto nos recuerda la tristemente célebre Alianza para el Progreso, programa al cual el Dr. Ernesto “Che” Guevara calificó como: “la planificación de la letrina”, en un fogoso discurso pronunciado en una reunión de la OEA en Punta del Este (Uruguay), cuando representaba a Cuba en los albores de los años 60 del siglo pasado.
En aquella ocasión, “El Che” dijo muy sarcásticamente que lo importante no eran las letrinas, sino “lo que se va a depositar en ellas”.
222Construir letrinas en donde hay una gran desnutrición debido a la falta de alimentos, nos parece algo muy raro.
Tenía mucha razón. Aquéllos eran los tiempos de las guerrillas de liberación nacional y de las dictaduras militares fascistas que se extendían por toda América. Había que emparchar aquí y allá, para contener a los idealistas, y a las muchedumbres hambrientas, para que nada cambiara y todo continuara igual, para que el comunismo no le ganara la batalla al capitalismo.
En una región donde las personas ancestralmente están acostumbradas a hacer sus necesidades fisiológicas en los ríos y quebradas, de nada sirve construir letrinas si esta acción no va acompañada de un plan educativo intensivo y prolongado, no de cinco meses como se pretende. De no hacerlo así, no las utilizarán. Seguirán prefiriendo los ríos y las quebradas, y las letrinas quedarán allí como ruinas vetustas, mudas testigos de una acción mal hecha, quién sabe con qué reales intenciones.
Pero olvidémonos de las letrinas por ahora y de los puestos de salud sin medicinas que ya conocimos en el pasado. ¿Por qué no se implementan proyectos de mejoramiento de suelos para hacer de las tierras ngöbe-buglés zonas productivas? ¿Por qué los norteamericanos no subsidian nuestra producción agropecuaria y dejan que nuestros gobiernos protejan la misma, para que los productos de nuestros campesinos indígenas y latinos puedan competir con la producción agropecuaria de los países ricos como Estados Unidos?
No nos extrañemos si dentro de unos años, a través de documentos desclasificados del Departamento de Estado, de la CIA o del Pentágono, nos enteramos de que el “error” de no haber esterilizado cuatro millones de moscas que se transforman en gusano barrenador, para soltarlas en la región este de Panamá, no fue tal “error”, sino una planeada acción para que técnicos norteamericanos mapearan pulgada por pulgada nuestro territorio oriental, y así complementar los fines militares del Plan Colombia, o que el programa “Nuevos Horizontes” obedecía a una estrategia similar empezada en el occidente de nuestro país y que tenía sus conexiones con las acciones a emprender al otro lado del Canal.
Cosas verdes Sancho.
Thomas E. Lawrence of Arabia (1888 - 1935), afirmó la fuerza y el poder de un sueño: "Todos los hombres sueñan, pero no del mismo modo. Los que sueñan de noche en los polvorientos recovecos de su espíritu se despiertan al día siguiente para encontrar que todo era vanidad. Mas los soñadores diurnos son peligrosos, porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos a fin de hacerlo posible. Esto es lo que yo hice."
Soñar despierto con sentido de la historia, de la realidad, y construir el sueño cotidianamente es el desafío que se nos presenta.
Esto nos recuerda las actividades de Acción Cívica, que el gobierno norteamericano realizó en Vietnam como parte de su política de contrainsurgencia y que el dictador Omar Torrijos aprendió en la Escuela de las Américas y aplicó en nuestro país para ganar base social y aislar políticamente a los movimientos insurgentes. Pegar parches allí donde hay grandes problemas sociales, para neutralizar poblaciones y hacer que todo siga igual, ha sido una buena táctica contrainsurgente desde hace mucho tiempo.
Lo que nos preguntamos ahora es, ¿por qué precisamente en la Comarca Ngöbe-Buglé? Esta es una de las zonas de pobreza extrema en nuestro país. La oposición de estos indígenas a los depredadores proyectos mineros, y ahora, a los proyectos hidroeléctricos, que con el saqueo que significará el ALCA se quieren realizar, hacen de estos territorios un barril de pólvora en potencia.
Construir letrinas en donde hay una gran desnutrición debido a la falta de alimentos, nos parece algo muy raro. Esto nos recuerda la tristemente célebre Alianza para el Progreso, programa al cual el Dr. Ernesto “Che” Guevara calificó como: “la planificación de la letrina”, en un fogoso discurso pronunciado en una reunión de la OEA en Punta del Este (Uruguay), cuando representaba a Cuba en los albores de los años 60 del siglo pasado.
En aquella ocasión, “El Che” dijo muy sarcásticamente que lo importante no eran las letrinas, sino “lo que se va a depositar en ellas”.
222Construir letrinas en donde hay una gran desnutrición debido a la falta de alimentos, nos parece algo muy raro.
Tenía mucha razón. Aquéllos eran los tiempos de las guerrillas de liberación nacional y de las dictaduras militares fascistas que se extendían por toda América. Había que emparchar aquí y allá, para contener a los idealistas, y a las muchedumbres hambrientas, para que nada cambiara y todo continuara igual, para que el comunismo no le ganara la batalla al capitalismo.
En una región donde las personas ancestralmente están acostumbradas a hacer sus necesidades fisiológicas en los ríos y quebradas, de nada sirve construir letrinas si esta acción no va acompañada de un plan educativo intensivo y prolongado, no de cinco meses como se pretende. De no hacerlo así, no las utilizarán. Seguirán prefiriendo los ríos y las quebradas, y las letrinas quedarán allí como ruinas vetustas, mudas testigos de una acción mal hecha, quién sabe con qué reales intenciones.
Pero olvidémonos de las letrinas por ahora y de los puestos de salud sin medicinas que ya conocimos en el pasado. ¿Por qué no se implementan proyectos de mejoramiento de suelos para hacer de las tierras ngöbe-buglés zonas productivas? ¿Por qué los norteamericanos no subsidian nuestra producción agropecuaria y dejan que nuestros gobiernos protejan la misma, para que los productos de nuestros campesinos indígenas y latinos puedan competir con la producción agropecuaria de los países ricos como Estados Unidos?
No nos extrañemos si dentro de unos años, a través de documentos desclasificados del Departamento de Estado, de la CIA o del Pentágono, nos enteramos de que el “error” de no haber esterilizado cuatro millones de moscas que se transforman en gusano barrenador, para soltarlas en la región este de Panamá, no fue tal “error”, sino una planeada acción para que técnicos norteamericanos mapearan pulgada por pulgada nuestro territorio oriental, y así complementar los fines militares del Plan Colombia, o que el programa “Nuevos Horizontes” obedecía a una estrategia similar empezada en el occidente de nuestro país y que tenía sus conexiones con las acciones a emprender al otro lado del Canal.
Cosas verdes Sancho.
Thomas E. Lawrence of Arabia (1888 - 1935), afirmó la fuerza y el poder de un sueño: "Todos los hombres sueñan, pero no del mismo modo. Los que sueñan de noche en los polvorientos recovecos de su espíritu se despiertan al día siguiente para encontrar que todo era vanidad. Mas los soñadores diurnos son peligrosos, porque pueden vivir su sueño con los ojos abiertos a fin de hacerlo posible. Esto es lo que yo hice."
Soñar despierto con sentido de la historia, de la realidad, y construir el sueño cotidianamente es el desafío que se nos presenta.