default

Viernes deReflexión


Hoy conmemoramos los católicos y cristianos del mundo entero, la crucifixión del hijo del hombre, quien entregó su vida para rescatarnos del pecado.
En esta fecha especial, que debe ser de reflexión y de congoja, bien vale la pena rememorar algunos de los pasajes y parábolas con las que Jesús de Nazareth, fue cultivando a sus seguidores y discípulos, en la doctrina del amor por el prójimo.
Vivimos tiempos en los que el individualismo exacerbado, acompañado por la ausencia de solidaridad, han hecho mella en los valores y principios cristianos y poco a poco han tratado de convertir a la sociedad moderna, en una verdadera pesadilla. En lugar de amar al prójimo, la vida en la sociedad actual, casi que invita a desconfiar de él; en vez de compartir con los demás los bienes materiales, se invita al egoísmo y a la superficialidad; lejos de propender por el bienestar colectivo, el consumismo logra manifestarse como marca de la desigualdad entre las personas y las naciones.
La verdad es que podría decirse que el mundo atraviesa por una de las peores crisis de liderazgo y de rumbo, producto precisamente, del abandono de los valores y los principios, que en todas las religiones y cultos, de cualquier denominación, propenden al bien en lugar del mal. A la solidaridad en lugar del individualismo. A la caridad, en lugar del consumismo. A la paz y no a la guerra. A la abundancia y no a la escasez. Al amor y no al odio. Al perdón y no al rencor. A la riqueza y no a la pobreza.
Este Viernes Santo, que recuerda la pasión y el sacrificio de Jesucristo, a manos de la población que antes había seguido sus enseñanzas, debe servirnos para hacer un alto en el camino, reflexionar, enderezar el rumbo y seguir avanzando, esta vez, por el camino correcto. Que así sea.

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América