Vigencia de META
META es un acuerdo parlamentario a cuatro años, firmado entre el PRD y el PDC, cuenta con una agenda de propuestas de leyes y viene ejecutando un proyecto de modernización y adecentamiento de la Asamblea. El legislador Laurentino Cortizo fue escogido para dirigir el parlamento durante el primer año del acuerdo y al acercarnos al final de su gestión, nos parece propicia la oportunidad para realizar un balance de sus resultados y establecer las perspectivas de META para el próximo período.
Durante este año y desde el punto de vista de la productividad legislativa, la Asamblea aprobó 75 proyectos, de los cuales 36 fueron presentados por el Ejecutivo, 16 por legisladores de META, 13 por legisladores de ambas bancadas, 9 por legisladores del gobierno y uno por la Procuraduría. Estas estadísticas nos demuestran que el cacareado atentado contra la gobernabilidad, que suponía META dirigiendo la Asamblea, quedó hecho trizas, ya que el 60% de las leyes aprobadas durante el año fueron presentadas por el gobierno o sus legisladores, que es el promedio histórico de este indicador para nuestro parlamento.
Desde la perspectiva del funcionamiento de las instituciones democráticas, META hizo que el "rgano Legislativo jugara su rol constitucional de garante del equilibrio de poderes y fiscalizador de la gestión del "rgano Ejecutivo. Todos los 45 proyectos de leyes presentados por el Ejecutivo o sus legisladores y aprobados por el pleno tuvieron que ser materia de negociación y construcción de consensos entre todos los legisladores, y así se garantizaron los intereses de todos los sectores involucrados en los mismos. Asimismo, la mayoría de las iniciativas parlamentarias de los legisladores de META también fueron negociadas con la bancada oficial, lográndose similares propósitos.
La Asamblea dirigida por META, legisló para los intereses de todo el país. Así, consideró y aprobó en forma expedita y consensuada las dos leyes vinculadas al lavado de dinero proveniente del narcotráfico, que luego significaron la exclusión de Panamá de la lista del GAFI.
La Asamblea hizo que los legisladores de 10 comisiones se vincularan directamente con las necesidades de distintos sectores del interior del país, e incluso realizó una gira de trabajo a nivel nacional, entre legisladores de tres comisiones que atendieron las demandas de más de 1,200 productores agropecuarios. De allí surgió el paquete de 5 leyes aprobadas para el sector, una de las cuales dicta disposiciones sobre la política nacional para las transformaciones agropecuarias y la otra, adopta medidas para apoyar a los productores afectados por las condiciones climatológicas adversas. Así, durante este año, la Asamblea Legislativa dio respuesta al sector agropecuario, atendiendo las demandas que requiere el proceso de reconversión en que se haya inmerso.
La Asamblea aprobó un fideicomiso que permitirá un aumento de las pensiones a más de 100 mil jubilados y pensionados y modificó la Ley del SIACAP, que le dará la oportunidad a 230 mil ciudadanos a que adelanten, si así lo desean, parte de sus ahorros en el Sistema. También aprobó la creación del Plan de Retiro Anticipado Autofinanciable para los educadores que beneficiará a otras 60 mil personas. En síntesis, mediante estas tres leyes, más de 400 mil panameños y panameñas se beneficiarán, al incrementarse de alguna manera su nivel de ingresos.
Para el sector vivienda, la Asamblea aprobó tres leyes dirigidas a incentivar la construcción de viviendas de interés social, a permitir el financiamiento del sector con el nuevo instrumento de Arrendamiento Financiero, y legisló para autorizar al Banco Hipotecario a condonar la deuda de las organizaciones campesinas. En el sector financiero, aprobó una ley para modernizar la estructura jurídica de la Caja de Ahorros y otra para regular la actividad de las financieras a favor de los intereses del consumidor. De igual manera y luego de meses de intenso debate, aprobó la Ley de Medicamentos. Pero fue en su labor de fiscalización donde la Asamblea, bajo la dirección de META obtuvo, a mi juicio, los más importantes resultados. Logró que el Ejecutivo justificara cada centavo de los presupuestos y créditos extraordinarios ante ella presentados y citó, cuando fue necesario -pero sin abusar del mecanismo- a los funcionarios públicos para que informaran al país, de las principales decisiones o ausencia de ellas, que hubiesen o no tomado en el ejercicio de sus funciones.
La Asamblea corrigió o negó para beneficio del interés nacional algunas de las iniciativas contraproducentes presentadas por el Ejecutivo. Así, mejoró, entre otras, las leyes del GAFI, el paquete del sector agropecuario, el plan de retiro de los educadores, el fideicomiso para los pensionados y la ley que subsidia el consumo básico de electricidad. También hizo que el gobierno ajustara sus abultados estimados de ingresos en el presupuesto del 2001, evitó la aprobación de las reformas tributarias y se opuso a cualquier modificación de la Ley del Fondo Fiduciario.
En lo referente al proceso de adecentamiento de la Asamblea, META logró, entre otras medidas, una distribución igualitaria de las partidas circuitales entre todos los legisladores y una reglamentación, negociada con la Contraloría, para el control y manejo transparente de las mismas. Por esta y otras razones, la Asamblea cambió de cara y de acuerdo a las principales encuestas, la imagen del parlamento mejoró sustancialmente.
Esas mismas encuestas nos dicen que hoy, META está más fuerte que hace un año porque podemos rendir cuentas a la ciudadanía de sus resultados y también hoy el gobierno está más débil que hace un año, por los continuos errores que lo siguen caracterizando. A META le queda mucho por hacer, ya que apenas ha transcurrido el primero de los cuatro años del Acuerdo. Por las razones expuestas, estamos seguros que el próximo primero de septiembre, la propuesta de META volverá a triunfar, porque así conviene a todos los ciudadanos, al país y a la propia Asamblea.
Durante este año y desde el punto de vista de la productividad legislativa, la Asamblea aprobó 75 proyectos, de los cuales 36 fueron presentados por el Ejecutivo, 16 por legisladores de META, 13 por legisladores de ambas bancadas, 9 por legisladores del gobierno y uno por la Procuraduría. Estas estadísticas nos demuestran que el cacareado atentado contra la gobernabilidad, que suponía META dirigiendo la Asamblea, quedó hecho trizas, ya que el 60% de las leyes aprobadas durante el año fueron presentadas por el gobierno o sus legisladores, que es el promedio histórico de este indicador para nuestro parlamento.
Desde la perspectiva del funcionamiento de las instituciones democráticas, META hizo que el "rgano Legislativo jugara su rol constitucional de garante del equilibrio de poderes y fiscalizador de la gestión del "rgano Ejecutivo. Todos los 45 proyectos de leyes presentados por el Ejecutivo o sus legisladores y aprobados por el pleno tuvieron que ser materia de negociación y construcción de consensos entre todos los legisladores, y así se garantizaron los intereses de todos los sectores involucrados en los mismos. Asimismo, la mayoría de las iniciativas parlamentarias de los legisladores de META también fueron negociadas con la bancada oficial, lográndose similares propósitos.
La Asamblea dirigida por META, legisló para los intereses de todo el país. Así, consideró y aprobó en forma expedita y consensuada las dos leyes vinculadas al lavado de dinero proveniente del narcotráfico, que luego significaron la exclusión de Panamá de la lista del GAFI.
La Asamblea hizo que los legisladores de 10 comisiones se vincularan directamente con las necesidades de distintos sectores del interior del país, e incluso realizó una gira de trabajo a nivel nacional, entre legisladores de tres comisiones que atendieron las demandas de más de 1,200 productores agropecuarios. De allí surgió el paquete de 5 leyes aprobadas para el sector, una de las cuales dicta disposiciones sobre la política nacional para las transformaciones agropecuarias y la otra, adopta medidas para apoyar a los productores afectados por las condiciones climatológicas adversas. Así, durante este año, la Asamblea Legislativa dio respuesta al sector agropecuario, atendiendo las demandas que requiere el proceso de reconversión en que se haya inmerso.
La Asamblea aprobó un fideicomiso que permitirá un aumento de las pensiones a más de 100 mil jubilados y pensionados y modificó la Ley del SIACAP, que le dará la oportunidad a 230 mil ciudadanos a que adelanten, si así lo desean, parte de sus ahorros en el Sistema. También aprobó la creación del Plan de Retiro Anticipado Autofinanciable para los educadores que beneficiará a otras 60 mil personas. En síntesis, mediante estas tres leyes, más de 400 mil panameños y panameñas se beneficiarán, al incrementarse de alguna manera su nivel de ingresos.
Para el sector vivienda, la Asamblea aprobó tres leyes dirigidas a incentivar la construcción de viviendas de interés social, a permitir el financiamiento del sector con el nuevo instrumento de Arrendamiento Financiero, y legisló para autorizar al Banco Hipotecario a condonar la deuda de las organizaciones campesinas. En el sector financiero, aprobó una ley para modernizar la estructura jurídica de la Caja de Ahorros y otra para regular la actividad de las financieras a favor de los intereses del consumidor. De igual manera y luego de meses de intenso debate, aprobó la Ley de Medicamentos. Pero fue en su labor de fiscalización donde la Asamblea, bajo la dirección de META obtuvo, a mi juicio, los más importantes resultados. Logró que el Ejecutivo justificara cada centavo de los presupuestos y créditos extraordinarios ante ella presentados y citó, cuando fue necesario -pero sin abusar del mecanismo- a los funcionarios públicos para que informaran al país, de las principales decisiones o ausencia de ellas, que hubiesen o no tomado en el ejercicio de sus funciones.
La Asamblea corrigió o negó para beneficio del interés nacional algunas de las iniciativas contraproducentes presentadas por el Ejecutivo. Así, mejoró, entre otras, las leyes del GAFI, el paquete del sector agropecuario, el plan de retiro de los educadores, el fideicomiso para los pensionados y la ley que subsidia el consumo básico de electricidad. También hizo que el gobierno ajustara sus abultados estimados de ingresos en el presupuesto del 2001, evitó la aprobación de las reformas tributarias y se opuso a cualquier modificación de la Ley del Fondo Fiduciario.
En lo referente al proceso de adecentamiento de la Asamblea, META logró, entre otras medidas, una distribución igualitaria de las partidas circuitales entre todos los legisladores y una reglamentación, negociada con la Contraloría, para el control y manejo transparente de las mismas. Por esta y otras razones, la Asamblea cambió de cara y de acuerdo a las principales encuestas, la imagen del parlamento mejoró sustancialmente.
Esas mismas encuestas nos dicen que hoy, META está más fuerte que hace un año porque podemos rendir cuentas a la ciudadanía de sus resultados y también hoy el gobierno está más débil que hace un año, por los continuos errores que lo siguen caracterizando. A META le queda mucho por hacer, ya que apenas ha transcurrido el primero de los cuatro años del Acuerdo. Por las razones expuestas, estamos seguros que el próximo primero de septiembre, la propuesta de META volverá a triunfar, porque así conviene a todos los ciudadanos, al país y a la propia Asamblea.