VIH y SIDA no son términos intercambiables
Hace ya más de veinte años que se descubrió la causa del Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) y todavía los diarios, y otros medios de comunicación, muchas veces confunden el SIDA con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH).
Todos los pacientes con SIDA están infectados con el VIH, pero no todos los pacientes infectados con el VIH tienen SIDA.
El VIH es el virus que causa el SIDA. El VIH ataca el sistema inmune, lo cual causa una baja en las defensas del cuerpo.
A razón de eso, el cuerpo pierde la habilidad de prevenir infecciones por organismos (bacterias, viruses y hongos) los cuales, usualmente, no infectan al individuo con un sistema inmune sano.
Estas infecciones son denominadas "infecciones oportunistas", ya que los organismos que causan dichas infecciones se aprovechan del deterioro del sistema inmune a causa de la infección por el VIH.
El SIDA es un estado avanzado de la infección por el VIH, el cual permite la infección por organismos oportunistas.
Los medicamentos (antiretrovirales) para el tratamiento de pacientes infectados con el VIH reducen la cantidad de virus producido por el cuerpo. Esto ayuda a que las defensas no se deterioren al nivel donde el cuerpo no pueda batallar contra los organismos oportunistas.
El paciente que no recibe tratamiento contra el VIH está sentenciado a desarrollar SIDA.
Por consiguiente, es imperativo tratar con antiretrovirales a los pacientes infectados con el VIH.
Cuando oigan que alguien murió de SIDA, la muerte no fue causada directamente por el VIH. La muerte fue causada, ya que el paciente no tenía acceso a medicamentos, el VIH debilitó las defensas del cuerpo, el paciente desarrolló una enfermedad oportunista y terminó como víctima del SIDA.
En este lugar, a septiembre del presente año, hay 1, 043 tumbas ocupadas, de las que el 80% pertenece al distrito vecino.
De los entierros que se dan en los 11 cementerios de la capital, el 70% corresponde a personas de San Miguelito. Se registran de 20 a 25 entierros diarios.
La precaria condición de los cementerios no es exclusiva del distrito de La Chorrera.
Allá y acá, en San Miguelito, ya no existe un espacio físico para enterrar a los muertos. Los camposantos del centro de la ciudad están saturados.
Ese el caso de los cementerios municipales de Concepción, Pueblo Nuevo, Juan Díaz y Amador.
Los cementerios hace poco fueron divididos por corregimientos y muchos sepelios no se podrán realizar en el mismo sector, porque no hay espacio para un muerto más.
Nilsa de Caballero, del Municipio de Panamá dice que en el 2003 se construyó el cementerio municipal de Utivé, pero que aunque el estudio de mercado apuntaba a 80 años de duración, sólo durará la mitad (40 años).
Pero, no todo queda allí. En el distrito de Panamá hay 11 cementerios y todos han sido auditados.
La morosidad en siete de ellos es alarmante.
Según informes del departamento de Servicios Funerarios, hasta el 31 de agosto de este año, la morosidad en el pago de la tasa de mantenimiento ascendía a B/.373 mil 775 con 95, mientras que al 31 de julio superó B/.375 mil 889 con 10.
En la actualidad la mora en los camposantos capitalinos es de B/.400 mil. Una fosa cuesta B/.48 y se debe pagar B/.10 anuales después de 3 años. En una bóveda se paga B/.135 y después de cuatro años se paga B/.30 anuales. En el cementerio de Juan Díaz una cripta cuesta B/.175.
Todos los pacientes con SIDA están infectados con el VIH, pero no todos los pacientes infectados con el VIH tienen SIDA.
El VIH es el virus que causa el SIDA. El VIH ataca el sistema inmune, lo cual causa una baja en las defensas del cuerpo.
A razón de eso, el cuerpo pierde la habilidad de prevenir infecciones por organismos (bacterias, viruses y hongos) los cuales, usualmente, no infectan al individuo con un sistema inmune sano.
Estas infecciones son denominadas "infecciones oportunistas", ya que los organismos que causan dichas infecciones se aprovechan del deterioro del sistema inmune a causa de la infección por el VIH.
El SIDA es un estado avanzado de la infección por el VIH, el cual permite la infección por organismos oportunistas.
Los medicamentos (antiretrovirales) para el tratamiento de pacientes infectados con el VIH reducen la cantidad de virus producido por el cuerpo. Esto ayuda a que las defensas no se deterioren al nivel donde el cuerpo no pueda batallar contra los organismos oportunistas.
El paciente que no recibe tratamiento contra el VIH está sentenciado a desarrollar SIDA.
Por consiguiente, es imperativo tratar con antiretrovirales a los pacientes infectados con el VIH.
Cuando oigan que alguien murió de SIDA, la muerte no fue causada directamente por el VIH. La muerte fue causada, ya que el paciente no tenía acceso a medicamentos, el VIH debilitó las defensas del cuerpo, el paciente desarrolló una enfermedad oportunista y terminó como víctima del SIDA.
En este lugar, a septiembre del presente año, hay 1, 043 tumbas ocupadas, de las que el 80% pertenece al distrito vecino.
De los entierros que se dan en los 11 cementerios de la capital, el 70% corresponde a personas de San Miguelito. Se registran de 20 a 25 entierros diarios.
La precaria condición de los cementerios no es exclusiva del distrito de La Chorrera.
Allá y acá, en San Miguelito, ya no existe un espacio físico para enterrar a los muertos. Los camposantos del centro de la ciudad están saturados.
Ese el caso de los cementerios municipales de Concepción, Pueblo Nuevo, Juan Díaz y Amador.
Los cementerios hace poco fueron divididos por corregimientos y muchos sepelios no se podrán realizar en el mismo sector, porque no hay espacio para un muerto más.
Nilsa de Caballero, del Municipio de Panamá dice que en el 2003 se construyó el cementerio municipal de Utivé, pero que aunque el estudio de mercado apuntaba a 80 años de duración, sólo durará la mitad (40 años).
Pero, no todo queda allí. En el distrito de Panamá hay 11 cementerios y todos han sido auditados.
La morosidad en siete de ellos es alarmante.
Según informes del departamento de Servicios Funerarios, hasta el 31 de agosto de este año, la morosidad en el pago de la tasa de mantenimiento ascendía a B/.373 mil 775 con 95, mientras que al 31 de julio superó B/.375 mil 889 con 10.
En la actualidad la mora en los camposantos capitalinos es de B/.400 mil. Una fosa cuesta B/.48 y se debe pagar B/.10 anuales después de 3 años. En una bóveda se paga B/.135 y después de cuatro años se paga B/.30 anuales. En el cementerio de Juan Díaz una cripta cuesta B/.175.