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Vivamos la verdadera Navidad como Dios nos la regaló


Como seres humanos deseamos lo mejor en nuestras vidas, cada fin de año, hacemos peticiones que anhelamos por dar a quienes nos rodean , consagrar grandes méritos y cambios que anhelamos en nuestras sociedades, sin embargo, el verdadero cambio se debe hacer en nuestros corazones. La navidad debe cambiar su forma de ser, muchos deben de cambiar su anhelo de vivir, su estilos que le proyecten grandes ideas para mejorar sus vidas. Hace 2009 años, la humanidad vivió un momento muy especial cuando en las Sagradas Escrituras, se anunciaba el nacimiento del Mesías que vendría a redimir las injusticias cometidas por el error efectuado por Adán y Eva. Este niño lograría el verdadero cambio dentro de la humanidad permitiendo que grandes cosas cambiaran a favor de aquellas personas que sentían que no había esperanza en la tierra. El nacimiento de El Salvador y la cercanía de su muerte como lo habían escrito los Profetas unos 1000 años Antes de su nacimiento cambiarían el destino de la humanidad. Fue el profeta Jeremías quien anunció y profetizó el nacimiento de El Salvador. Fue muy hermoso que después de 2009 la humanidad comprenda que el verdadero nacimiento del Salvador trajo a nuestras vidas grandes cosas como su amor, su paz, su salvación y en especial, su Salvación. Es hermosos que este es un verdadero regalo para toda la humanidad, sin embargo, hay cosas que mantienen ocupado nuestras vidas y representa una acción negativa como parte de nuestro caminar por esta tierra terrenal.

Ya estamos en diciembre, la navidad se acerca. Lo que debería ser una fiesta para los creyentes, es una fiesta global, porque solamente nos interesa gastar y hacerse regalos, algo que las empresas no podían dejar pasar por alto. Estas fiestas se han convertido en un tiempo de consumismo desmesurado.

Un año mas, estamos invadidos por los turrones, polvorones, juguetes… anuncios y más anuncios. Somos víctimas del consumismo. Por todas partes recibimos mensajes, que, aunque no quieras, acaban por influirte.

Personalmente pienso que no puedes evitar consumir, en la sociedad en la que vivimos es imposible: ¿puedes estar un día sin comprar electricidad, agua, comida? Lo que si hay que intentar, es no consumir más de lo normal, o de lo necesario.

Aunque esta actitud debería ser normal en nuestra vida, es en estas fechas cuando debe acentuarse, ya que es cuando más presión recibimos por parte de nuestro entorno. Es difícil saber cómo enfrentar este momento, pero los seres humanos mantienen ese nivel de consumir más de lo que pueden. Recordemos que la verdadera esencia espiritual es buscar a Dios plenamente en nuestras vidas.

101 años de Panamá América

 
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