“Vive México”
Unas semanas atrás, México enfrentó un reto formidable. Sorpresivamente, apareció un virus que se estaba apoderando de la vida de los mexicanos. Se estaba frente a una situación de incertidumbre en la que un número de casos alertaba sobre algo extraordinario.
Con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud y de los gobiernos amigos de los Estados Unidos y Canadá fue posible detectar con rapidez que se trataba de un nuevo tipo de influenza que de no ser atendida a tiempo podría llevar a la muerte. Se descubrió también con celeridad el medicamento efectivo para combatirla. Paralelamente, el gobierno de México emprendió una serie de acciones oportunas y decididas para controlar la propagación de lo que se estaba tornando en una epidemia de grandes proporciones.
Fueron días difíciles en los que la sociedad mexicana asumió con gran madurez una serie de medidas de prevención. Escuelas, oficinas, empresas, restaurantes, cines, centros de diversión, fueron cerrados. Se evitó el contacto social que siempre ha caracterizado a un país lleno de vida.
Desde su detección, el gobierno mexicano brindó de manera oportuna, transparente y puntual a las instancias internacionales toda la información sobre la evolución de este nuevo virus, conocido como influenza A H1N1. El gobierno de México asumió una responsabilidad ante su sociedad y ante el mundo. Era imprescindible preservar la salud y salvaguardar la vida de los mexicanos. De hecho la Organización Mundial de la Salud ha señalado que de no haberse adoptado las medidas correspondientes en México se hubiera alcanzado una cifra mayor a los 8 mil muertos.
Todos los sistemas sanitarios en el mundo se pusieron en alerta roja. Conforme a las disposiciones de la Organización Mundial de la Salud se establecieron controles en los aeropuertos para identificar casos de personas contagiadas con el virus.
Recibimos importantes muestras de solidaridad, como en el caso de Panamá, en una lucha que no es sólo de México, sino de toda la comunidad internacional. Lamentablemente también observamos por ignorancia, actos de discriminación hacia los mexicanos. La suspensión de los vuelos y cierre de las fronteras, o poner a personas sanas en cuarentena, por parte de algunos países, además de ser medidas contrarias a las recomendaciones de la OMS, no resultaron efectivas y generaron un rechazo hacia los mexicanos.
México ha sido reconocido mundialmente por su decisión y contundencia para manejar esta difícil situación. La experiencia mexicana resulta muy útil frente a la posibilidad nada remota de que en el futuro se presenten otras mutaciones del virus de la influenza mas letales.
Los costos económicos para el país fueron enormes. El gobierno de México ha emprendido una serie de medidas para reactivar a las empresas que sufrieron pérdidas muy importantes por esta situación crítica. La recuperación rápida del turismo es una tarea fundamental. Los hoteles, restaurantes, centros de diversión están a la espera de volver a contar muy pronto con visitantes de todo el mundo. El país ha regresado a su vida cotidiana con toda normalidad.
“Vive México” es el nombre de la campaña emprendida para promover el turismo. México tiene mucho que ofrecer: sus bellezas naturales, centros arqueológicos, ciudades coloniales, vida cultural, pero sobre todo la calidez de su gente.
Los esperamos orgullosos, como una gran nación que unida enfrenta con éxito retos de grandes magnitudes.