Volviendo a ser hombre
¿Cuando nacemos somos seres humanos plenos o vamos haciéndonos? El gran Doctor Angélico decía somos "homo viator", en camino; vamos haciéndonos seres humanos en el camino de la vida. Sartre señalaba que somos libertad. Es decir, con ella podemos hacernos hombres o bestias, añadiría yo. Ya lo decía Pascal: "El hombre no es más que un junco, pero un junco que piensa". Me voy explicando. El mundo de hoy nos ha hecho creer que es más libre el que hace lo que sus instintos le impulsan. Creo que Freud tuvo algo que ver en esto. El célebre padre de la psicología estimó que lo más humano del hombre son los instintos y no la razón. No extraña, entonces, que la generación que heredó su pensamiento haya proclamado una revolución sexual.
Los medios de comunicación son neutrales: Ellos dirán, presentarán y promoverán lo que nosotros les hagamos decir o mostrar. La pornografía que está en los medios, de cualquier índole, es una invitación a ser esclavos y no hombres. Se nos ofrece de todo: fácil, gratis, sin compromiso. Hay ocasiones en que la única salida es sacar al enemigo de la casa. Los troyanos no sabían que el caballo que les regalaban era el habitáculo de los enemigos.
Hoy las diversiones y entretenimientos giran alrededor del erotismo. ¿Cómo hace un joven para resistir tanta tentación? ¿Cómo hace un hombre casado? Recuerdo que el día de la ordenación sacerdotal de un amigo un primo de él dijo: "Las siete mujeres que le tocaban a mi primo van a ser para mí. Ahora tendré catorce". Este amigo tenía la idea de que a cada hombre le tocan siete mujeres. ¿Cómo haces para hacer feliz a una? ¿Cómo haces para hacer feliz a una familia? ¿Cómo haces para hacer felices a tus hijos? ¿Cómo harás para hacer felices a siete mujeres? ¿Quién es más hombre?
Los dueños de los medios o los que programan dicen que ellos presentan lo que la gente quiere ver. Pues claro, si los hemos acostumbrados a eso. Tenemos que hacer una revolución dentro de nosotros y empezar a ser dueño de nuestras pasiones. Vi en Internet que un actor entraba en una terapia para adictos al sexo y pedía respeto para él y su familia que pasaban por este trance.
Muchas veces pensamos que tenemos derecho a compensaciones afectivas y destruimos nuestros matrimonios o familias. Ya decía Jesús: "¿De qué le sirve al hombre ganar el mundo, si pierde su alma?". Podríamos parodiar a Jesús diciendo: "¿De qué le sirve al hombre darle rienda sueltas a sus instintos si se esclaviza de las pasiones?". Un célebre escritor religioso decía a sus fieles: "Todo me es lícito, pero no todo me conviene". Es la tarea de hacernos hombres.