Y ahora el antidoping
En estos momentos en que el país se encuentra vuelto un ocho por cosas como el arranque del maratón preelectoral con todas sus sorpresas, sorprendidos, aparecidos, reaparecidos y desempolvados, el ataque de los para en Darién, el famoso Centenario, la rumba del Carnaval y los misterios sin resolver, el tema de los adolescentes no podía quedarse atrás.
Hace unos meses la fiebre estaba en el aumento de las penas para los adolescentes que cometen faltas graves. Ahora, previo al inicio del año escolar, surge la propuesta de hacer uso del antidoping como una medida de control y seguridad en las escuelas. Esta iniciativa parte de la propia Dirección de la Escuela de Artes y Oficios Melchor Lasso De La Vega, avalada por la Asociación de Padres de Familia.
Sin embargo, este tipo de petición y estrategia son muestras claras del desconocimiento que existe en la sociedad con respecto a los derechos y deberes de la juventud. Panamá, como país signatario de la carta de los Derechos de la Juventud, se compromete a velar, proteger, atender, respetar y hacer cumplir los derechos de la niñez y de los jóvenes.
Cabe señalar que en la medida en que los ciudadanos satisfacen sus derechos, a sí mismo cumplirán con sus deberes. Nada más hay que mirar a nuestro alrededor para medir cuanto se cumple con dichos derechos con relación a salud, educación, recreación, familia, participación, entre otros.
El antidoping, palabra que se define en el diccionario como "todo lo que tiende a evitar el uso de drogas por los deportistas", se ha pretendido utilizar como mecanismo para identificar el uso de drogas en el trabajo, escuela, etc. Sin embargo, en la mayoría de las veces donde se ha intentado aplicar, ha traído consigo protestas, denuncias y demandas.
Esto nos lleva a recordar la bulla que se hizo cuando se sugirió que los políticos (llámense legisladores, ministros, directores, etc.) se deberían aplicar la prueba del antidoping. ¿Y qué decir de la petición de que también los maestros y profesores? Ante este tipo de sugerencias surgen respuestas como "el que no la debe no la teme", "cada ladrón juzga por sus actos" y "bla, bla, bla", la cosa es que nunca pasó nada si no pregúntenle a los conductores de autobús.
222 ...el Artes y Oficios, responsable de una fama negativa creada gracias a las peleas callejeras resaltadas en los medios y otros acontecimientos, ya sean de ficción o realidad, se encuentra en el ojo de la tormenta.
Ahora, el Artes y Oficios, responsable de una fama negativa creada gracias a las peleas callejeras resaltadas en los medios y otros acontecimientos, ya sean de ficción o realidad, se encuentra en el ojo de la tormenta. Pareciera que como es el único y peor plantel en Panamá, una de las alternativas para rescatar la honra y prestigio es aplicar la purga de estudiantes mediante "San Antidoping". Que, como espada de la justicia, determinará quién está sucio y quién está limpio para que dignamente se le considere como apto para ser artesano.
El consumo de droga no está considerado como un delito por el que se le asume una sanción. Como fenómeno social requiere de un tratamiento adecuado con sus respectivos programas. Si la intención de aplicar el antidoping es la de ayudar a ese adolescente para que se incorpore a un programa y continúe sus estudios, eso es otra cosa como bien lo señala el Código de la Familia; pero si es para considerarlo como sujeto desechable y dejarlo a la libre no tiene ningún sentido aplicar dicha medida.
Somos de la opinión de que esta acción ningún bien le hace a tan prestigiosa escuela, ya que solamente fortalecerá ese estigma y morbo creado entorno a sus estudiantes que, como fenómenos de circo, serán observados por la opinión publica.
Si esta nueva moda violatoria de los derechos de la juventud busca reducir los niveles de violencia, entonces habrá un desgaste y pagarán justos por pecadores, por que no todos los violentos son adictos, no todos los adictos son violentos y no todos los violentos y adictos, están en las escuelas públicas y mucho menos en el Artes y Oficios.
Hace unos meses la fiebre estaba en el aumento de las penas para los adolescentes que cometen faltas graves. Ahora, previo al inicio del año escolar, surge la propuesta de hacer uso del antidoping como una medida de control y seguridad en las escuelas. Esta iniciativa parte de la propia Dirección de la Escuela de Artes y Oficios Melchor Lasso De La Vega, avalada por la Asociación de Padres de Familia.
Sin embargo, este tipo de petición y estrategia son muestras claras del desconocimiento que existe en la sociedad con respecto a los derechos y deberes de la juventud. Panamá, como país signatario de la carta de los Derechos de la Juventud, se compromete a velar, proteger, atender, respetar y hacer cumplir los derechos de la niñez y de los jóvenes.
Cabe señalar que en la medida en que los ciudadanos satisfacen sus derechos, a sí mismo cumplirán con sus deberes. Nada más hay que mirar a nuestro alrededor para medir cuanto se cumple con dichos derechos con relación a salud, educación, recreación, familia, participación, entre otros.
El antidoping, palabra que se define en el diccionario como "todo lo que tiende a evitar el uso de drogas por los deportistas", se ha pretendido utilizar como mecanismo para identificar el uso de drogas en el trabajo, escuela, etc. Sin embargo, en la mayoría de las veces donde se ha intentado aplicar, ha traído consigo protestas, denuncias y demandas.
Esto nos lleva a recordar la bulla que se hizo cuando se sugirió que los políticos (llámense legisladores, ministros, directores, etc.) se deberían aplicar la prueba del antidoping. ¿Y qué decir de la petición de que también los maestros y profesores? Ante este tipo de sugerencias surgen respuestas como "el que no la debe no la teme", "cada ladrón juzga por sus actos" y "bla, bla, bla", la cosa es que nunca pasó nada si no pregúntenle a los conductores de autobús.
222 ...el Artes y Oficios, responsable de una fama negativa creada gracias a las peleas callejeras resaltadas en los medios y otros acontecimientos, ya sean de ficción o realidad, se encuentra en el ojo de la tormenta.
Ahora, el Artes y Oficios, responsable de una fama negativa creada gracias a las peleas callejeras resaltadas en los medios y otros acontecimientos, ya sean de ficción o realidad, se encuentra en el ojo de la tormenta. Pareciera que como es el único y peor plantel en Panamá, una de las alternativas para rescatar la honra y prestigio es aplicar la purga de estudiantes mediante "San Antidoping". Que, como espada de la justicia, determinará quién está sucio y quién está limpio para que dignamente se le considere como apto para ser artesano.
El consumo de droga no está considerado como un delito por el que se le asume una sanción. Como fenómeno social requiere de un tratamiento adecuado con sus respectivos programas. Si la intención de aplicar el antidoping es la de ayudar a ese adolescente para que se incorpore a un programa y continúe sus estudios, eso es otra cosa como bien lo señala el Código de la Familia; pero si es para considerarlo como sujeto desechable y dejarlo a la libre no tiene ningún sentido aplicar dicha medida.
Somos de la opinión de que esta acción ningún bien le hace a tan prestigiosa escuela, ya que solamente fortalecerá ese estigma y morbo creado entorno a sus estudiantes que, como fenómenos de circo, serán observados por la opinión publica.
Si esta nueva moda violatoria de los derechos de la juventud busca reducir los niveles de violencia, entonces habrá un desgaste y pagarán justos por pecadores, por que no todos los violentos son adictos, no todos los adictos son violentos y no todos los violentos y adictos, están en las escuelas públicas y mucho menos en el Artes y Oficios.