¡Y, algunos, ni en cabeza propia!
CADA VEZ QUE los gobernantes de turno quieren empujarle al país una de sus aberraciones legales, siempre han recurrido a la misma receta: Primero, convocan a "algunos" para hacerlos partícipes de lo que están tramando; luego, dizque abren el compás para "la consulta amplia en la Asamblea"; y, después, hacen lo que les viene en ganas, haciendo uso de su aplanadora legislativa. La fórmula anterior opera en los casos en que la medida que quieren imponer requiere de la formalidad de una ley. Desde luego, cuando no necesitan del concurso de la Asamblea, como en el caso del trasvase PYCSA-Odebrecht, ni siquiera se molestan en informar a "los líderes de la oposición y de la sociedad civil", y mucho menos al resto del país.
Cuando "la patria nueva" decidió zamparle al país el mamotreto de las reformas a la Caja de Seguro Social y subirnos los impuestos con la reforma "súper saca plata", le sirvieron de aliados, principalmente, los sectores empresariales y algunos seudo dirigentes políticos y cívicos. Todos recordamos cómo desfilaron por la presidencia y posteriormente por la Asamblea para deshacerse en manifestaciones de apoyo. A la par de ellos, de buena fe, otros dirigentes políticos y de la sociedad civil, creyéndose el cuento de que sus opiniones serían tomadas en cuenta, también fueron a la presidencia o a la Asamblea a exponer sus preocupaciones.
Tanto en el caso de las reformas a la seguridad social como en el de los aumentos de los impuestos, el gobierno de turno, dizque los escuchó; y después se limpió con esas opiniones e hizo, como quedó comprobado, la voluntad de sus entretelas.
Si las reformas al Seguro Social no se quedaron en su versión original, lo debemos a la lucha encabezada por FRENADESO, que obligó a reabrir el debate. Los representantes empresariales, también lo recordamos, nada hicieron para rechazar la primera versión de la ley, y hasta la consideraron "clavo pasado". Pero cuando fue instalada la mesa de diálogo, forzada por las manifestaciones populares de rechazo, ni cortos ni perezosos, repartieron codazos para robar tribuna.
Para el paquete del aumento de los impuestos, eufemísticamente llamado "Programa de Equidad Fiscal", los sectores empresariales, siempre estuvieron, o creyeron estar en el ajo. Sin embargo, por toda la llantarria que ahora les escuchamos, es evidente, que los bailaron como a trompos.
Esas experiencias, en cabeza propia y no ajena, debieron haberle bastado a todos; pero especialmente a los sectores que, de buena fe, creyeron en las promesas oficiales, para no volver a incurrir en el mismo error. Sin embargo, cuando vino el tema de la ampliación, el gobierno de turno, ensayó el mismo guión. Y nuevamente fueron citados los mismos actores. Y todos volvieron a prestarse al juego. Un proyecto que, como se ha demostrado hasta la saciedad, sólo les fue explicado en su marco conceptual, que aún adolece de enormes lagunas, recibió al apoyo de todos los convocados. Tanto las dirigencias políticas como cívicas, salvo muy contadísimas excepciones, se lanzaron a promover al SI en el referendo. Muchos hasta recaudaron sumas millonarias para financiar sus campañas a favor del proyecto de la ampliación. En la Asamblea, dizque hubo, nuevamente, "amplias consultas", pero ya conocemos los resultados y las paupérrimas explicaciones de los diputados de la oposición.
Los casos más recientes, del sainete que una y otra vez repite "la patria nueva" son el de las reformas electorales, a la legislación penal y el del llamado "sistema integrado de salud". Nuevamente, los mandamases de turno, aparentando ser fieles intérpretes de las recomendaciones de los partidos, del Pacto por la Justicia, armaron proyectos a la medida de sus caprichos. Y otra vez, "los convocados" ha comprobado que fueron utilizados. Allí están los señalamientos públicos de la Alianza Ciudadana por la Justicia y de algunos sectores empresariales, que demandan que se suspenda la convocatoria a sesiones extraordinarias en las que se pretende aprobar, en término perentorio, las reformas penales. Y por enésima vez, comprobaremos, ellos y todos nosotros, que al gobierno le importa un pito con las opiniones que pide. Si están conformes con su agenda, valen. Si no lo están, al cesto de la basura.
El grupo de los llamados "garantes técnicos", supuestamente convocados para presentar recomendaciones para mejorar el sistema de atención de salud, está a punto de experimentar, también en cabeza propia, lo que es lidiar con el gobierno de "la patria nueva". Algunos de ellos, otros creo que hacen conscientemente el juego al gobierno, pronto comprobarán que su buena fe ha sido burlada, al igual que ocurrió en los otros casos antes relatados.
Reservo para el final, la convocatoria al diálogo para elaborar un Plan Nacional de Desarrollo. Me alegra comprobar que algunos dirigentes políticos hayan reaccionado y denuncien que fueron utilizados, para entretenerlos, mientras el gobierno hace y deshace a placer, a sus espaldas y las del pueblo. Ojalá que esa reacción y lo que ella representa les sirva de lección a todos los que hasta ahora se han prestado al juego de marionetas que practica el gobierno de "la patria nueva".
Sin embargo, confieso que mis esperanzas son magras. En Panamá, así como es de cierto que nadie experimenta en cabeza ajena, igualmente lo es, que muchos ni siquiera en las propias.
Precisamente el ingeniero Sión cree que "si el MOP tiene B/.180 millones, tratará de estirar ese dinero a la mayor cantidad de kilómetros posibles, pero construidos con una estructura deficiente que durará poco".
También hay un mal control de calidad en la construcción, pues "se tira asfalto con agua y las mezclas asfálticas son deficientes".
Por su parte, Colamarco asegura que también las roturas de tuberías de agua potable afectan las carreteras y calles. La nueva potablizadora de Chilibre ha tenido que ver en esto.
No puede colocarse la carpeta asfáltica cuando está lloviendo, porque el agua afecta el material que debe quedar rígido.
Los líquidos de la red de alcantarillado sanitario afectan las calles.También incide el exceso de peso de camiones y vehículos que sobrepasan la reglamentación.Tres proyectos de 420 han confrontado problemas y según Colamarco, el Laboratorio de Materiales los detectó. Eran daños en los tramos.
Cuando "la patria nueva" decidió zamparle al país el mamotreto de las reformas a la Caja de Seguro Social y subirnos los impuestos con la reforma "súper saca plata", le sirvieron de aliados, principalmente, los sectores empresariales y algunos seudo dirigentes políticos y cívicos. Todos recordamos cómo desfilaron por la presidencia y posteriormente por la Asamblea para deshacerse en manifestaciones de apoyo. A la par de ellos, de buena fe, otros dirigentes políticos y de la sociedad civil, creyéndose el cuento de que sus opiniones serían tomadas en cuenta, también fueron a la presidencia o a la Asamblea a exponer sus preocupaciones.
Tanto en el caso de las reformas a la seguridad social como en el de los aumentos de los impuestos, el gobierno de turno, dizque los escuchó; y después se limpió con esas opiniones e hizo, como quedó comprobado, la voluntad de sus entretelas.
Si las reformas al Seguro Social no se quedaron en su versión original, lo debemos a la lucha encabezada por FRENADESO, que obligó a reabrir el debate. Los representantes empresariales, también lo recordamos, nada hicieron para rechazar la primera versión de la ley, y hasta la consideraron "clavo pasado". Pero cuando fue instalada la mesa de diálogo, forzada por las manifestaciones populares de rechazo, ni cortos ni perezosos, repartieron codazos para robar tribuna.
Para el paquete del aumento de los impuestos, eufemísticamente llamado "Programa de Equidad Fiscal", los sectores empresariales, siempre estuvieron, o creyeron estar en el ajo. Sin embargo, por toda la llantarria que ahora les escuchamos, es evidente, que los bailaron como a trompos.
Esas experiencias, en cabeza propia y no ajena, debieron haberle bastado a todos; pero especialmente a los sectores que, de buena fe, creyeron en las promesas oficiales, para no volver a incurrir en el mismo error. Sin embargo, cuando vino el tema de la ampliación, el gobierno de turno, ensayó el mismo guión. Y nuevamente fueron citados los mismos actores. Y todos volvieron a prestarse al juego. Un proyecto que, como se ha demostrado hasta la saciedad, sólo les fue explicado en su marco conceptual, que aún adolece de enormes lagunas, recibió al apoyo de todos los convocados. Tanto las dirigencias políticas como cívicas, salvo muy contadísimas excepciones, se lanzaron a promover al SI en el referendo. Muchos hasta recaudaron sumas millonarias para financiar sus campañas a favor del proyecto de la ampliación. En la Asamblea, dizque hubo, nuevamente, "amplias consultas", pero ya conocemos los resultados y las paupérrimas explicaciones de los diputados de la oposición.
Los casos más recientes, del sainete que una y otra vez repite "la patria nueva" son el de las reformas electorales, a la legislación penal y el del llamado "sistema integrado de salud". Nuevamente, los mandamases de turno, aparentando ser fieles intérpretes de las recomendaciones de los partidos, del Pacto por la Justicia, armaron proyectos a la medida de sus caprichos. Y otra vez, "los convocados" ha comprobado que fueron utilizados. Allí están los señalamientos públicos de la Alianza Ciudadana por la Justicia y de algunos sectores empresariales, que demandan que se suspenda la convocatoria a sesiones extraordinarias en las que se pretende aprobar, en término perentorio, las reformas penales. Y por enésima vez, comprobaremos, ellos y todos nosotros, que al gobierno le importa un pito con las opiniones que pide. Si están conformes con su agenda, valen. Si no lo están, al cesto de la basura.
El grupo de los llamados "garantes técnicos", supuestamente convocados para presentar recomendaciones para mejorar el sistema de atención de salud, está a punto de experimentar, también en cabeza propia, lo que es lidiar con el gobierno de "la patria nueva". Algunos de ellos, otros creo que hacen conscientemente el juego al gobierno, pronto comprobarán que su buena fe ha sido burlada, al igual que ocurrió en los otros casos antes relatados.
Reservo para el final, la convocatoria al diálogo para elaborar un Plan Nacional de Desarrollo. Me alegra comprobar que algunos dirigentes políticos hayan reaccionado y denuncien que fueron utilizados, para entretenerlos, mientras el gobierno hace y deshace a placer, a sus espaldas y las del pueblo. Ojalá que esa reacción y lo que ella representa les sirva de lección a todos los que hasta ahora se han prestado al juego de marionetas que practica el gobierno de "la patria nueva".
Sin embargo, confieso que mis esperanzas son magras. En Panamá, así como es de cierto que nadie experimenta en cabeza ajena, igualmente lo es, que muchos ni siquiera en las propias.
Precisamente el ingeniero Sión cree que "si el MOP tiene B/.180 millones, tratará de estirar ese dinero a la mayor cantidad de kilómetros posibles, pero construidos con una estructura deficiente que durará poco".
También hay un mal control de calidad en la construcción, pues "se tira asfalto con agua y las mezclas asfálticas son deficientes".
Por su parte, Colamarco asegura que también las roturas de tuberías de agua potable afectan las carreteras y calles. La nueva potablizadora de Chilibre ha tenido que ver en esto.
No puede colocarse la carpeta asfáltica cuando está lloviendo, porque el agua afecta el material que debe quedar rígido.
Los líquidos de la red de alcantarillado sanitario afectan las calles.También incide el exceso de peso de camiones y vehículos que sobrepasan la reglamentación.Tres proyectos de 420 han confrontado problemas y según Colamarco, el Laboratorio de Materiales los detectó. Eran daños en los tramos.