Y del transporte colectivo... Nada
Hace unos días, apareció una noticia en uno de los medios de comunicación social nacional donde mencionaban, con gran orgullo añado yo, que en el año que acaba de finalizar se había vendido una cifra superior a los 40,000 automotores en la República. Que ese número de ventas era un indicador irrefutable del progreso y crecimiento de la economía nacional.
Lo de irrefutable no lo creo, de que ha habido un crecimiento en la economía no hay la menor duda, desde hace casi cinco años que la misma ha estado en un aumento sostenido.
El crecimiento económico tiene diversos elementos que en estos momentos no es nuestra intención analizar. El desarrollo sostenible es el que todavía no llegamos a perfeccionar como herramienta para que ese crecimiento llegue a todos los estratos socioeconómicos de la nación. Es necesario que el gobierno de turno provea las infraestructuras necesarias para ese desarrollo, que las leyes que se elaboran sean en esa dirección y no para otros propósitos mezquinos, propagandísticos y politiqueros.
No quiero hablar de promesas de campaña insatisfechas y olvidadas, quiero hablar de solo una de gran importancia y que afecta a toda la población …el transporte colectivo.
Inconcebible que a estas alturas de la administración gubernamental actual el problema continúa y no se vislumbra solución.
Con el aumento en el parque automotriz, sin duda, los tranques han aumentado y la contaminación ni se diga.
Existen ofertas muy interesantes de empresas y de gobiernos amigos que indican que podemos solucionar el problema, pero no se avanza en el tema, ¿por qué?
Una cinta costera, costosa, que no sabemos finalmente como pagaremos, que no resuelve el problema vial, pero que se colocó como prioritaria, ¿por qué?
El incremento en la compra de vehículos de motor tiene más que ver con la incapacidad de solución del problema del transporte colectivo y de su modernización que con el crecimiento económico. Si no se puede contar con un buen servicio de transporte masivo colectivo, entonces los ciudadanos tienen que buscarse sus propias soluciones de transporte. Y no hay más nada que añadir.