Y después del fuego…
El susto había pasado. En la mañana de ayer, en el sector conocido como la Pedro Obarrio, en el corregimiento de El Chorrillo, la incertidumbre imperaba y los damnificados del incendio se preocupaban por ver qué utensilios y electrodomésticos aún les resultaban útiles y dónde serían reubicados.
El olor a madera quemada y a humo impregnaba la escena, mientras que los trabajadores de la Dirección Municipal de Aseo recogían los escombros y bajaban de la parte alta del inmueble siniestrado, lo que quedaba de algunos electrodomésticos, objetos que eran esperados en la calle por sus dueños.
La cantidad oficial de familias damnificadas es de 23, que totalizan 97 personas, algunos se fueron a casa de familiares y otros serán ubicados en un edificio cercano que está desocupado en la parte superior.
El lugar fue acordonado para evitar la llegada de curiosos, además, cerca de 20 unidades de la Policía Nacional custodiaban la zona, bajo la supervisión del corregidor del sector, Germán Bejarano.
Una damnificada revisaba lo que quedaba de su pequeña refrigeradora, esperanzada en que aún le funcionaría. "Yo la reviso porque no tengo dinero para comprar otra, no tengo trabajo y mi esposo se dedica al comercio informal", dijo.
En uno de los terrenos adyacentes al lugar del incendio se observaba a una familia, que no quiso hablar. Uno de sus miembros se preocupaba por secar al sol su diploma de bachiller, entre otras pertenencias que tenían a la intemperie.
Jennifer Mora es otra damnificada que era auxiliada por sus familiares, quienes se aprestaban a trasladarla junto a las pocas pertenencias que pudo salvar, pues en esa noche su prioridad era su hija de tres años y un sobrino que se encontraban con ella.
Posteriormente Jennifer se trasladaría para la casa de un pariente.
"El fuego inició en el cuarto ubicado exactamente debajo del mío…, yo me encontraba fregando cuando gritaron fuego, salí corriendo a buscar a los niños, los bajé y pude salvar unas cuantas cosas", narró.
Aseguró que hasta el mediodía de ayer tan solo se habían acercado al sitio, el Ministro de Vivienda (MIVI), Miguel Cárdenas, funcionarios del Despacho de la Primera Dama, el alcalde Juan Carlos Navarro y el legislador Sergio Gálvez.
Según la afectada, el fuego inició cuando una de las inquilinas dejó la estufa encendida y salió de su vivienda, no obstante, la versión oficial sobre el motivo del incendio se desprenderá de las investigaciones que lleva a cabo el Cuerpo de Bomberos de Panamá.
En la noche del incendio las autoridades trasladaron a los afectados al Gimnasio Kiwanis, sin embargo, al llegar lugar se percataron que el gimnasio estaba cerrado y no había orden de permitir la entrada a ninguna persona.
Ante esta eventualidad los vecinos de los inmuebles cercanos, en actitud noble decidieron darle albergue a los afectados.
Por su parte, Marta de Correa, del Despacho de la Primera Dama, informó que esta entidad efectuó un censo para determinar la cantidad de niños y damas en estado de gravidez, para otorgar la ayuda inmediata.
Correa aclaró que lo ocurrido en el gimnasio Kiwanis se debió a una falta de coordinación entre las partes, pues este local es manejado por un patronato del Club Kiwanis, que no había dado la autorización, pues no se les había comunicado, finalmente se dio el aval, pero se determinó que serían trasladado a otro punto.
Acotó que por lo pronto el Despacho no solicitará cooperación de la ciudadanía, sin embargo, expresó que quienes tengan a bien hacer llegar alguna ayuda, lo pueden hacer al Despacho o en el Parque Omar.
En tanto, el corregidor de El Chorrillo, Germán Bejarano explicó que hasta el momento todo se había manejado con normalidad y que no se habían dado casos de robos de artículos rescatados como regularmente ocurre.
El Ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas informó que una vez se culminen las labores de recolección de escombros y limpieza, se iniciará la reparación de los tres inmuebles afectados por el incendio en calle 18, Pedro Obarrio, con lo cual se garantiza la reubicación de los damnificados.
Añadió que quienes posean capacidad de pago tendrán la oportunidad de conseguir un apartamento en los nuevos edificios que se edifican en calle 27 Oeste.
Explicó que la reparación de las casas afectadas será financiada con fondos del Programa de Asistencia Habitacional, un renglón del MIVI destinado a ofrecer respuesta rápida a familiar de muy escasos recursos cuyas viviendas han sido destruidas o dañadas por incendios, inundaciones, vendavales y otros desastres imprevistos.
Dos de las casas afectadas por las llamas estaban condenadas y una era de propiedad privada que se encontraba en alquiler.
Las viviendas siniestradas son la T-1-42, con 19 cuartos, 18-16 con dos cuarto T-1-20, también con dos cuartos. Adicional otra vivienda resultó parcialmente dañada a consecuencia del agua utilizada para sofocar las llamas.
El olor a madera quemada y a humo impregnaba la escena, mientras que los trabajadores de la Dirección Municipal de Aseo recogían los escombros y bajaban de la parte alta del inmueble siniestrado, lo que quedaba de algunos electrodomésticos, objetos que eran esperados en la calle por sus dueños.
La cantidad oficial de familias damnificadas es de 23, que totalizan 97 personas, algunos se fueron a casa de familiares y otros serán ubicados en un edificio cercano que está desocupado en la parte superior.
El lugar fue acordonado para evitar la llegada de curiosos, además, cerca de 20 unidades de la Policía Nacional custodiaban la zona, bajo la supervisión del corregidor del sector, Germán Bejarano.
Una damnificada revisaba lo que quedaba de su pequeña refrigeradora, esperanzada en que aún le funcionaría. "Yo la reviso porque no tengo dinero para comprar otra, no tengo trabajo y mi esposo se dedica al comercio informal", dijo.
En uno de los terrenos adyacentes al lugar del incendio se observaba a una familia, que no quiso hablar. Uno de sus miembros se preocupaba por secar al sol su diploma de bachiller, entre otras pertenencias que tenían a la intemperie.
Jennifer Mora es otra damnificada que era auxiliada por sus familiares, quienes se aprestaban a trasladarla junto a las pocas pertenencias que pudo salvar, pues en esa noche su prioridad era su hija de tres años y un sobrino que se encontraban con ella.
Posteriormente Jennifer se trasladaría para la casa de un pariente.
"El fuego inició en el cuarto ubicado exactamente debajo del mío…, yo me encontraba fregando cuando gritaron fuego, salí corriendo a buscar a los niños, los bajé y pude salvar unas cuantas cosas", narró.
Aseguró que hasta el mediodía de ayer tan solo se habían acercado al sitio, el Ministro de Vivienda (MIVI), Miguel Cárdenas, funcionarios del Despacho de la Primera Dama, el alcalde Juan Carlos Navarro y el legislador Sergio Gálvez.
Según la afectada, el fuego inició cuando una de las inquilinas dejó la estufa encendida y salió de su vivienda, no obstante, la versión oficial sobre el motivo del incendio se desprenderá de las investigaciones que lleva a cabo el Cuerpo de Bomberos de Panamá.
En la noche del incendio las autoridades trasladaron a los afectados al Gimnasio Kiwanis, sin embargo, al llegar lugar se percataron que el gimnasio estaba cerrado y no había orden de permitir la entrada a ninguna persona.
Ante esta eventualidad los vecinos de los inmuebles cercanos, en actitud noble decidieron darle albergue a los afectados.
Por su parte, Marta de Correa, del Despacho de la Primera Dama, informó que esta entidad efectuó un censo para determinar la cantidad de niños y damas en estado de gravidez, para otorgar la ayuda inmediata.
Correa aclaró que lo ocurrido en el gimnasio Kiwanis se debió a una falta de coordinación entre las partes, pues este local es manejado por un patronato del Club Kiwanis, que no había dado la autorización, pues no se les había comunicado, finalmente se dio el aval, pero se determinó que serían trasladado a otro punto.
Acotó que por lo pronto el Despacho no solicitará cooperación de la ciudadanía, sin embargo, expresó que quienes tengan a bien hacer llegar alguna ayuda, lo pueden hacer al Despacho o en el Parque Omar.
En tanto, el corregidor de El Chorrillo, Germán Bejarano explicó que hasta el momento todo se había manejado con normalidad y que no se habían dado casos de robos de artículos rescatados como regularmente ocurre.
El Ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas informó que una vez se culminen las labores de recolección de escombros y limpieza, se iniciará la reparación de los tres inmuebles afectados por el incendio en calle 18, Pedro Obarrio, con lo cual se garantiza la reubicación de los damnificados.
Añadió que quienes posean capacidad de pago tendrán la oportunidad de conseguir un apartamento en los nuevos edificios que se edifican en calle 27 Oeste.
Explicó que la reparación de las casas afectadas será financiada con fondos del Programa de Asistencia Habitacional, un renglón del MIVI destinado a ofrecer respuesta rápida a familiar de muy escasos recursos cuyas viviendas han sido destruidas o dañadas por incendios, inundaciones, vendavales y otros desastres imprevistos.
Dos de las casas afectadas por las llamas estaban condenadas y una era de propiedad privada que se encontraba en alquiler.
Las viviendas siniestradas son la T-1-42, con 19 cuartos, 18-16 con dos cuarto T-1-20, también con dos cuartos. Adicional otra vivienda resultó parcialmente dañada a consecuencia del agua utilizada para sofocar las llamas.