¿Y la transparencia?
M e he abstenido de escribir esperando, por ejemplo, que se defina la candidatura del partido de la narcodictadura. Pero, con motivo del intento por de más evidente de apabullarnos con una mentada Ley que se supone mejorará nuestra seguridad y el servicio de inteligencia nacional, me siento motivado a escribir porque los hechos son en extremo evidentes (transparentes) y patéticos.
Uno de los procesos más obvios es que el presente régimen procedió a ubicar de manera estratégica (que le conviene) a connotados arrastrados del MAN. Ahora de forma desfachatada quiere obligar, forzudamente, a la empresa privada a repartir aumentos de salarios, bonos y privilegios a sus empleados. Estoy a favor del mejoramiento de la calidad de vida de todos los panameños, pero no portando un maletín lleno con los dineros de la ciudadanía. Así lo hacía
"Carmelo, el que está en el cielo". Esto se ve cristalinamente. No obstante, lo quieren hacer en el inicio del furor de la campaña política que apunta hacia el 3 de mayo de 2009. Nótese que faltan escasas tres semanas para que se celebren las primarias del PRD.
Desafortunadamente, ligada a esta sinrazón se ve claramente la pugna de dos candidatos del partido de la narcodictadura que se lanzan cuñas de TV, de destrucción masiva, con la obvia tercería del Tribunal Electoral, pasando por su Fiscal, que a la velocidad del rayo suspendió "provisionalmente" dos cuñas políticas de Juan Carlos Navarro y Ricardo Martinelli. Estos son hechos que se constatan transparentemente. ¿O no? Se ha acusado al Fiscal y Tribunal aludidos de atentar contra la libertad de expresión y de celeridad selectiva. Esto es, en el caso de Navarro, que se consideró en cuestión de menos de 24 horas, mientras que en el otro ya habían transcurrido un número plural de días. Remarco que la percepción de favoritismo del TE es nítida.
Paralelamente, muchos hemos observado que en uno de los programas de debates en la TV ya no aparece uno de los panelistas que respalda abiertamente la candidatura presidencial de Juan Carlos Varela. Intento de transparencia imparcial, que está por verse, porque en el mismo programa continúan participando adeptos a otras candidaturas. Aparentemente hay de por medio razones crematísticas. Lo que, para infortunio de nuestro Panamá, lleva a la conclusión que en las próximas elecciones generales nos veremos obligados a votar por los menos "piores". Para mí el menos pior es el hombre de las manos limpias porque éstas son garantía de mayor transparencia moral. ¿O no?