¿Y qué de la seguridad ciudadana?
Si todos nos hacemos más conscientes de la gravedad del problema de la violencia y sus secuelas, y nos decidimos a aportar nuestros esfuerzos para combatirla y erradicarla, muy pronto lograremos la paz y la tranquilidad necesarias para el trabajo constructivo en beneficio del país.
Y es que la violencia continúa a lo largo y a lo ancho del territorio nacional, dejando a su paso, crímenes, drogas y delincuencia juvenil, provocando temor e intranquilidad en el seno de la sociedad. Con frecuencia se suceden casos con pérdidas de vidas en hogares panameños que claman por una labor más efectiva de protección por parte de la Policía Nacional y la DIJ, instituciones responsables de proporcionar seguridad a todos los panameños.
Últimamente se han dado casos de secuestros a empresarios y ello es muy perjudicial para nuestro desarrollo económico, ya que la inversión extranjera comienza a tener temores por la inseguridad existente. Gobierno y pueblo tienen que trabajar con mayor empeño para que esta patria que tanto queremos, alcance un año más de vida independiente, segura de que sus hijos le sirven con verdadera entrega; que continuarán luchando porque problemas como el de la inseguridad ciudadana, el transporte, la educación, la salud, el costo de la vida, la extrema pobreza etc., serán atendidos, ya que esa es la única manera de rendir tributo a esta nación que, a pesar de ser muy joven, ha alcanzado un progreso y desarrollo que nos llena de orgullo.
La violencia que se registra en Panamá está demandando un Frente Nacional para que pueblo y gobierno, en una cruzada contra el vicio, el crimen, el robo y la droga, alcancen la paz y la tranquilidad que la familia panameña está necesitando para poder trabajar por el progreso integral de la Nación.
La seguridad y protección de vida y bienes de los asociados debe ser prioridad en todo programa de gobierno que aspire una sociedad rica en valores éticos y morales, y de allí que sea imperativo que las instituciones, en especial el Ministerio de Gobierno y Justicia, continúe redoblando esfuerzos para ir acabando con el cáncer de la droga que ha degenerado en una lucha sin cuartel y en el peligro número uno para el futuro del país. Ante el estado de violencia que vive la nación, la comunidad nacional se pregunta: ¿En dónde está la seguridad ciudadana? Dolorosamente, tenemos que aceptar grandes temores.