Yo también tengo un sueño
Yo, COMO MARTÍN Luther King, "tengo un sueño". Que en un futuro no muy lejano, cada persona se esforzará por ser un mejor ser humano; teniendo mayor consciencia de sus pensamientos, emociones, motivaciones, necesidades y por consiguiente de sus actos. Buscará las acciones que desarrollen en él una mayor humanidad, y no las que lo destruyan, a él y a su entorno, procurará la coherencia entre la acción y la palabra; estableciendo un contacto con su ser, reconocerá en él lo mismo que hay en cada uno de los otros seres humanos, una profunda humanidad.
Sueño que la miseria y el sufrimiento del otro no lo dejen indiferente, que viendo la miseria en las zonas indígenas, la guerra en Líbano, Iraq, o en Sudán, los niños maltratados, sienta en su piel, el dolor del otro. La impotencia de no poder alimentar a un hijo, el dolor que causa ver a un ser querido morir, una palabra de injuria, no ser protegido o amado de niño, porque ellos, al igual que nosotros, son madres, padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas, sobrinos, sobrinas...
Sueño que todos los seres humanos puedan desarrollar todo su potencial creativo, que demuestren iniciativas, que profesionalmente tenga como principal objetivo crecer en su trabajo, que éste no sea sólo un medio de subsistencia, sino fuente de orgullo personal y de desarrollo psico-social.
Tengo el sueño que todos vivamos como hermanos sin discriminación de ningún tipo, que tengamos claro que cada uno de nosotros somos parte de la humanidad, por lo tanto dañar a otros es dañarse a sí mismo.
Sueño que todos tengamos presente que nuestro principal objetivo es de enseñar a niños y niñas a respetarse a sí mismos y a respetar al otro en su diferencia, enseñarles que el tener y el parecer no son lo que le da el valor al ser humano, que este es intrínseco al ser, que se es valioso sólo por "ser".
Tengo el sueño que las instituciones educativas, en lugar de enseñarles a obedecer, memorizar y seguir instrucciones, se preocupen más por enseñarle a los jóvenes a ser creativos, a tener iniciativa, que le inculquen con el ejemplo y la acción, los valores, el amor y el respeto al otro, la mejor manera de escuchar, de resolver los conflictos y de relacionarse con los demás.
Sueño que madres y padres sean conscientes que este es el rol más importante que tendrán en sus vidas, que la felicidad y el éxito de nuestros hijos e hijas proviene de la seguridad y el amor que le brindemos, y no sólo de las notas que saquen en el colegio. Por eso debemos preguntarnos todos los días: ¿Cómo les demostramos afecto? Porque besarlos, abrazarlos, escucharlos y decirles "te quiero", son el alimento del alma y de la mente, por lo cual deben dispensarse cotidianamente.
Tengo el sueño de que nuestro sistema judicial se guíe más por la justicia y la equidad, porque no sólo hay que respetar la ley sino también el espíritu de la ley, porque cada una de sus funcionarios puede hacer un cambio, si tienen siempre presente que de ellos depende la calidad de vida de miles de seres humanos.
Sueño con una clase política que sea consciente que el medio es tan importante como el fin, porque el medio demuestra los principios y valores con los cuales vivimos, y refleja el tipo de sociedad que vamos a construir, sirviendo cada uno de nuestros actos como modelo a seguir para las futuras generaciones.
Sueño muchas veces despierta con una clase política que, coherente con su discurso, haga verbo la palabra, que despojada de ego y deseos de poder realice proyectos por el bien que hace a la Nación y no por dejar una huella en la historia, porque Trujillo, Batista, y Pinochet también la dejaron. Políticos que no gasten su capacidad, energía, tiempo y dinero, manipulando, coaccionando, "cerruchando" pisos o elaborando complots, sino que utilicen toda esa energía para crear proyectos, buscar alternativas y elaborar propuestas para el desarrollo del país.
Sueño con una estructura estatal eficiente, eficaz y productiva, en la que los procesos sean cuidadosamente concebidos para facilitar la vida al ciudadano y no para entorpecerla, en donde se promueva a los funcionarios por mérito y no por amiguismo, intereses u otros, sino por la capacidad de desempeño que tenga cada persona.
Sueño que tengamos campañas políticas en las que no se desperdicie el dinero en papeletas, sino en campañas de salud, de alfabetización, de capacitación, ferias agrícolas u otras. Que cuando se termine la campaña se reconozca el trabajo realizado y se agradezca a quienes trabajaron por su labor, y que los mejores profesionales ocupen los puestos en donde puedan servirle a la nación.
Sueño con ciudadanos que estén orgullosos de su tierra, que la cuiden y la amen, que cuiden sus ríos, sus bosques, su selva, su fauna; porque son fuente de vida para la actual y futuras generaciones, porque la tierra sólo se nos es prestada mientras vivamos en ella. Sí señores y señoras, yo también tengo un sueño: El de vivir en un país orgulloso de su exuberante belleza, de sus recursos, de su gente, en donde cada uno, día a día, se cuestione sobre la manera en que está contribuyendo a su entorno, a su país, a la nación, porque "caminante, no hay camino; se hace camino al andar", y estoy segura que poco a poco todos juntos, de la mano podemos alcanzar este maravilloso ideal.
www.celiamoreno.com
Sueño que la miseria y el sufrimiento del otro no lo dejen indiferente, que viendo la miseria en las zonas indígenas, la guerra en Líbano, Iraq, o en Sudán, los niños maltratados, sienta en su piel, el dolor del otro. La impotencia de no poder alimentar a un hijo, el dolor que causa ver a un ser querido morir, una palabra de injuria, no ser protegido o amado de niño, porque ellos, al igual que nosotros, son madres, padres, hijos, hijas, hermanos, hermanas, sobrinos, sobrinas...
Sueño que todos los seres humanos puedan desarrollar todo su potencial creativo, que demuestren iniciativas, que profesionalmente tenga como principal objetivo crecer en su trabajo, que éste no sea sólo un medio de subsistencia, sino fuente de orgullo personal y de desarrollo psico-social.
Tengo el sueño que todos vivamos como hermanos sin discriminación de ningún tipo, que tengamos claro que cada uno de nosotros somos parte de la humanidad, por lo tanto dañar a otros es dañarse a sí mismo.
Sueño que todos tengamos presente que nuestro principal objetivo es de enseñar a niños y niñas a respetarse a sí mismos y a respetar al otro en su diferencia, enseñarles que el tener y el parecer no son lo que le da el valor al ser humano, que este es intrínseco al ser, que se es valioso sólo por "ser".
Tengo el sueño que las instituciones educativas, en lugar de enseñarles a obedecer, memorizar y seguir instrucciones, se preocupen más por enseñarle a los jóvenes a ser creativos, a tener iniciativa, que le inculquen con el ejemplo y la acción, los valores, el amor y el respeto al otro, la mejor manera de escuchar, de resolver los conflictos y de relacionarse con los demás.
Sueño que madres y padres sean conscientes que este es el rol más importante que tendrán en sus vidas, que la felicidad y el éxito de nuestros hijos e hijas proviene de la seguridad y el amor que le brindemos, y no sólo de las notas que saquen en el colegio. Por eso debemos preguntarnos todos los días: ¿Cómo les demostramos afecto? Porque besarlos, abrazarlos, escucharlos y decirles "te quiero", son el alimento del alma y de la mente, por lo cual deben dispensarse cotidianamente.
Tengo el sueño de que nuestro sistema judicial se guíe más por la justicia y la equidad, porque no sólo hay que respetar la ley sino también el espíritu de la ley, porque cada una de sus funcionarios puede hacer un cambio, si tienen siempre presente que de ellos depende la calidad de vida de miles de seres humanos.
Sueño con una clase política que sea consciente que el medio es tan importante como el fin, porque el medio demuestra los principios y valores con los cuales vivimos, y refleja el tipo de sociedad que vamos a construir, sirviendo cada uno de nuestros actos como modelo a seguir para las futuras generaciones.
Sueño muchas veces despierta con una clase política que, coherente con su discurso, haga verbo la palabra, que despojada de ego y deseos de poder realice proyectos por el bien que hace a la Nación y no por dejar una huella en la historia, porque Trujillo, Batista, y Pinochet también la dejaron. Políticos que no gasten su capacidad, energía, tiempo y dinero, manipulando, coaccionando, "cerruchando" pisos o elaborando complots, sino que utilicen toda esa energía para crear proyectos, buscar alternativas y elaborar propuestas para el desarrollo del país.
Sueño con una estructura estatal eficiente, eficaz y productiva, en la que los procesos sean cuidadosamente concebidos para facilitar la vida al ciudadano y no para entorpecerla, en donde se promueva a los funcionarios por mérito y no por amiguismo, intereses u otros, sino por la capacidad de desempeño que tenga cada persona.
Sueño que tengamos campañas políticas en las que no se desperdicie el dinero en papeletas, sino en campañas de salud, de alfabetización, de capacitación, ferias agrícolas u otras. Que cuando se termine la campaña se reconozca el trabajo realizado y se agradezca a quienes trabajaron por su labor, y que los mejores profesionales ocupen los puestos en donde puedan servirle a la nación.
Sueño con ciudadanos que estén orgullosos de su tierra, que la cuiden y la amen, que cuiden sus ríos, sus bosques, su selva, su fauna; porque son fuente de vida para la actual y futuras generaciones, porque la tierra sólo se nos es prestada mientras vivamos en ella. Sí señores y señoras, yo también tengo un sueño: El de vivir en un país orgulloso de su exuberante belleza, de sus recursos, de su gente, en donde cada uno, día a día, se cuestione sobre la manera en que está contribuyendo a su entorno, a su país, a la nación, porque "caminante, no hay camino; se hace camino al andar", y estoy segura que poco a poco todos juntos, de la mano podemos alcanzar este maravilloso ideal.
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