A pesar de que cinco personas fueron arrestadas, organizadores de la multitudinaria marcha en contra del alguacil del condado Maricopa, Joe Arpaio, el fin de semana en Phoenix, calificaron hoy de "exitosa" la movilización.
"Vimos que la comunidad ya no esta dispuesta a soportar el abuso y las practicas de perfil racial del alguacil Arpaio, están fastidiados y están dispuestos a salir a la calle y decirle 'no tenemos miedo y vamos a luchar por el futuro de nuestros hijos y la aprobación de una reforma migratoria'", dijo hoy a Efe Salvador Reza, líder del grupo PUENTE en Phoenix y organizador de la marcha.
Al término de la protesta, que según cálculos de los organizadores reunió a más de 20.000 personas el pasado sábado, cinco individuos vestidos de negro fueron arrestados por atacar a un policía de la ciudad de Phoenix y uno de los caballos que montaba.
"Estas personas que provocaron un altercado con las autoridades no son parte de nuestro movimiento, son agitadores de afuera que tenían su propia agenda", sostuvo Reza.
Los detenidos, dos mujeres y tres hombres fueron identificados por las autoridades como Daniels Sarah Grace de 23 años, Henry Jeremiah de 18 años, Klasek Garyn de 30, Brock Claire de 23, y Emadi Issa de 26 años, todos miembros de grupos anarquistas.
El incidente provocó que las autoridades rociaran a estos individuos con gas pimienta, que también afectó a un niño de dos años y a su madre que se encontraban cerca y participaban en la marcha.
"Por su afán de protagonismo estos individuos afectaron a mujeres y niños, poniendo en peligro a la gente", dijo Reza.
Los detenidos enfrentan cargos por agredir a un oficial y por conducta desordenada.
Independientemente del incidente, el organizador dijo que la respuesta fue enorme y se pudo demostrar con la participación de miles de personas que llenaron las calles.
Por su parte, el alguacil Arpaio dijo a Efe no haberse molestado con la protesta, pero comentó que el esfuerzo debe concentrarse en los legisladores en Washington D.C, en cuyas manos está el futuro de una reforma migratoria, mientras tanto, aseguró, seguirá cumpliendo con "su deber" de aplicar todas las leyes, incluidas las leyes estatales en contra de la inmigración ilegal.