El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, cargó hoy contra el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, por criticar una ley que favorece a su homólogo venezolano y aliado, Hugo Chávez.
"¡No se qué le pasa a Insulza!. Se desubica en su trabajo como secretario general de la OEA", cuestionó el gobernante sandinista, en un largo discurso desde la Plaza de la Revolución, en Managua, donde rindió un informe sobre su gestión y que fue transmitido por cadena obligada de radio y televisión.
El mandatario nicaragüense, que hoy inició el quinto y último año de su mandato, señaló que Insulza "no representa Gobierno alguno".
"Él (Insulza) está nombrado por los gobiernos de las Américas. Es un empleado de nuestros pueblos. No tiene derecho a estar opinando sobre las políticas internas de cualquier país latinoamericano y caribeño", reprochó.
Según Ortega, el secretario general de la OEA se sumó al coro de "las fuerzas más retrógradas" del continente americano al cuestionar la decisión de un "Parlamento legítimo" y de forma "totalmente irrespetuosa".
"Falta de respeto José Miguel, falta de respeto", agregó el líder sandinista, para quien con ese "tipo de comportamiento" de Insulza no se puede tener confianza en la OEA.
Insulza declaró la semana pasada que no está "ni dentro del espíritu ni en la letra" de la Carta Democrática Interamericana el que "un Congreso que se va pueda atarle las manos al Congreso que llega".
El secretario general de la OEA hacía alusión a una ley aprobada por el Parlamento venezolano a tres semanas para que finalizara su mandato y que concede al presidente poderes especiales para legislar hasta mediados de 2012.
La Ley Habilitante, que otorga poderes especiales a Chávez para legislar sin el control del Parlamento, fue aprobada por la Asamblea Nacional pasada de mayoría oficialista el pasado 17 de diciembre.
Chávez solicitó la ley al Parlamento para poder hacer frente a la emergencia que dejó las lluvias en diciembre y así legislar en materia de vivienda, seguridad e impuestos, entre otras medidas.
La oposición ha criticado duramente esa ley por haber sido aprobada a menos de tres semanas para que asumiera un nuevo Parlamento en el que el oficialismo tiene mayoría absoluta pero ya no cualificada, y por considerar que concede prerrogativas que van mucho más allá de las necesidades de la emergencia.